Lo que empezó como una mañana de trabajo rutinaria en barrio Cristalería se convirtió en una pesadilla cuando una viga reticulada de hierro se desplomó sobre un trabajador que montaba el techo de un galpón en construcción.
El accidente ocurrió este jueves cerca de las 10 de la mañana en la intersección de Cullen y Ugarte, donde el hombre —propietario de una empresa de montaje de Cañada de Gómez— quedó atrapado bajo la pesada estructura metálica.
"Estábamos montando el techo. No sabemos si un viento o qué hizo que la estructura se cayera y golpeó su cabeza, un brazo y un pie", relató uno de los testigos del dramático momento a Cada Día. La viga, del tipo que se usa habitualmente en naves industriales, impactó de lleno contra el trabajador.
El panorama inicial era desolador. Sus compañeros creyeron que había perdido la conciencia y que las heridas eran mucho más graves de lo que resultaron ser. Sin embargo, el empresario nunca perdió el conocimiento y pudo comunicarse con los médicos durante todo el operativo de rescate.
"Entendimos que era algo grave, pero gracias a Dios no perdió la consciencia, se fue hablando con los médicos y moviendo los brazos", agregó el testigo, aliviado por el desenlace que pudo haber sido mucho peor.
El diagnóstico médico confirmó una fractura en uno de sus brazos y un traumatismo de tórax. Personal del Sies lo asistió en el lugar del accidente, pero la gravedad de las lesiones requirió un traslado inmediato al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca).
La urgencia del caso activó el protocolo de emergencia: un helicóptero sanitario aterrizó en la zona para evacuar al herido. Las imágenes del operativo, con la aeronave posada en pleno barrio rosarino, dieron cuenta de la seriedad del momento.
¿Qué falló en la estructura? La pregunta queda flotando mientras los investigadores analizan las causas del colapso. Los trabajadores mencionaron la posibilidad de una ráfaga de viento, pero será la pericia técnica la que determine si hubo fallas en el montaje o condiciones climáticas adversas.
Este tipo de accidentes laborales en la construcción siguen siendo una preocupación constante en Rosario. Las vigas reticuladas, por su peso y dimensiones, requieren protocolos estrictos de seguridad que, cuando fallan, pueden tener consecuencias devastadoras.
Agentes policiales se hicieron presentes en el lugar tras el llamado de emergencia de los compañeros del herido. Ahora queda esperar la evolución del empresario en el Heca y los resultados de la investigación que determine las responsabilidades del caso.

Comentarios (10)
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Trabajo en construcción hace 20 años y estos accidentes se pueden evitar. Falta más control en las obras, sobre todo con estructuras pesadas como estas vigas.
Roberto tiene razón, pero también hay que ver si no fue una ráfaga de viento fuerte. A veces la naturaleza te juega en contra por más precauciones que tomes.
@El Tano pero justamente para eso están los protocolos de seguridad. Si hay viento fuerte, no se trabaja con estructuras así. Es sentido común.
Vivo a dos cuadras y escuché el helicóptero. Menos mal que el hombre está consciente, pudo haber sido una tragedia terrible.
Mi marido es soldador y siempre dice que en construcción no se puede bajar la guardia ni un segundo. Ojalá se recupere pronto el empresario.
Menos mal que el Sies respondió rápido con el helicóptero. Esos minutos pueden ser la diferencia entre la vida y la muerte.
Soy de Cañada de Gómez y conozco empresas de montaje de acá. Son gente seria y con experiencia, debe haber sido realmente un accidente imprevisto.
¿Y la ART dónde está? Estas empresas tienen que tener cobertura para estos casos. Espero que no le hagan problemas al trabajador.
@LaFlaca33 totalmente, las ART siempre buscan la vuelta para no pagar. Ojalá este caso sea diferente y se hagan cargo como corresponde.
Qué susto debe haber sido para los compañeros ver caer esa viga. Por suerte el hombre está consciente y puede contar lo que pasó.