Lo que pasó este domingo en Arroyito no va a quedar en la memoria de nadie por lo futbolístico. El Clásico rosarino del Torneo Clausura 2026 terminó 1-1 y dejó una sensación amarga de los dos lados: Central lo tuvo, lo dejó escapar, y Newell's sobrevivió con lo justo gracias a la viveza de un solo hombre.
El primer tiempo fue, con toda la generosidad del mundo, pobre. Central quiso salir a buscarlo pero las ideas escaseaban. Di María y Campaz no conectaban, estaban lejos de su mejor nivel, y sin ellos el equipo de Almirón no tiene demasiado para ofrecer. Del otro lado, Newell's apostó a aguantar, alejarse lo más posible del arco de Reinatti y esperar alguna contra de Mazzantti o Solari, más el oportunismo de Cóccaro. Nada de eso llegó en los primeros 45 minutos.
Y cuando el entretiempo parecía inevitable sin goles, llegó el momento del partido. Un córner de Campaz desde la izquierda, un intento de cabeza de Ovando, el rebote en Copetti y la pelota le quedó servida al Gato Ávila. El defensor no perdonó: zurdazo de volea, sin dudar, para fusilar a Reinatti y desatar el delirio en la popular canalla. Un golazo de los que no se ven seguido en un clásico, y que recordó inevitablemente a aquellos zurdazos históricos de Arroyito.
El segundo tiempo fue otro partido. O mejor dicho, no fue ningún partido. Los arcos quedaron de adorno, todo se disputó entre los tres cuartos de cancha de cada equipo y las situaciones de gol brillaron por su ausencia. Kudelka movió el banco metiendo a Russo, Gómez Mattar y García buscando más ritmo. Almirón respondió con Navarro y Soto para reforzar el mediocampo y el carril izquierdo, donde Sández estaba en la cuerda floja por amarillas.
Lo más cercano a un gol fue una gambeta personal de Alan Rodríguez que terminó en un centro malo, una habilitación que Rubén no pudo definir y un centro de Ibarra que Reinatti mandó al córner. Poco y nada para un partido de esta magnitud.
Y entonces llegó la decisión que le costó caro al Canalla. Almirón sacó a Di María y metió a Zaracho para, supuestamente, cerrar el partido. La lógica indicaba que quería más marca en el medio. Pero el fútbol no siempre respeta la lógica. Un pelotazo de Carrizo al área, la bajó Scarpeccio, Ramírez asistió a Cóccaro y el Zorro, en la única chance que tuvo en todo el partido, tocó suave ante la salida de Ledesma para gritar el empate. El VAR lo convalidó, el árbitro Falcón Pérez lo cobró y el delirio fue rojinegro.
¿Cuántas veces más va a repetir Central el mismo error? No es la primera vez que los cambios de Almirón le cuestan puntos. Meter a Zaracho para que no le cabeceen y que el empate llegue por arriba es, cuanto menos, para revisar con calma. El DT canalla tiene una deuda pendiente con la gestión de los partidos cuando hay que cerrarlos.
Del lado de Newell's, Kudelka sale ileso de un partido que tenía todo para perder. El equipo no tuvo ideas, no generó peligro real y dependió de un instante de inspiración individual para rescatar un punto que, visto el desarrollo, sabe a mucho. La Lepra corta así una racha de derrotas consecutivas, vuelve a sumar de visitante como lo hizo en La Plata ante Estudiantes, y regresa al Coloso donde se hizo fuerte con 10 de 12 puntos posibles. El próximo rival en casa será Vélez.
Pasó otro clásico rosarino. La pasión en las tribunas, como siempre, estuvo a la altura. Lo que no estuvo a la altura fue el fútbol. Y eso, en el partido más importante del año para medio millón de personas, es una deuda que ningún empate agónico termina de saldar.

Comentarios (13)
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Almirón la pegó mal con el cambio de Di María. Si el partido estaba 1-0 y el Fideo no estaba bien, lo sacás y metés a alguien que defienda, no a Zaracho que no cierra a nadie. Nos costó dos puntos esa decisión.
Siempre lo mismo con Almirón. Cuando hay que cerrar un partido, la caga. No aprendemos más.
Che, pero tampoco exageremos. El equipo jugó mal todo el partido y aun así ganaba. El problema no es solo el cambio, es que no supimos manejar el resultado.
Kudelka es un fenómeno. Con ese equipo sin ideas, sin juego, sin nada, rescata un empate en Arroyito. Eso vale oro para la cabeza del grupo.
Kudelka fenómeno? Jajaja por favor. Ganó porque Almirón se la regaló. Si no, perdían 1-0 y todos llorando.
Igual rescató el punto. En el fútbol el resultado es lo que vale, no el juego bonito. Preguntale a Mourinho.
El golazo del Gato Ávila fue lo único rescatable del partido. Lo demás fue un bodrio de los dos lados. La gente se merece más.
Fui a la cancha y fue un partido muy flojo. Pero cuando entró el gol de Ávila la emoción fue única. Eso no te lo saca nadie, aunque después lo empaten.
Di María estuvo desaparecido. Para eso no lo traigas de vuelta. Esperaba mucho más del Fideo en un clásico.
Discrepo con el Pipa. Di María lleva meses sin ritmo competitivo, no se puede pedir que aparezca de golpe en un clásico. Hay que darle tiempo.
tiempo?? cuanto tiempo mas?? si tiene 38 años jaja
Newell's sumó de visitante y eso es lo importante. Ahora a preparar el partido con Vélez en el Coloso y a seguir sumando de local donde somos un equipo distinto.
Un clásico para el olvido futbolísticamente, pero igual lo veo siempre. Es lo que somos los rosarinos.