El Ministerio de Desarrollo Productivo de Santa Fe volvió a mirar la Bolsa como canal para aliviar el crédito de las pymes. La idea no es nueva, pero el resultado de la primera etapa terminó de convencer a la cartera.
La primera experiencia dejó números que el gobierno santafesino considera contundentes: el fondeo de $1.000 millones al Mercado Argentino de Valores se colocó por completo, con 3.217 operaciones hacia 276 pymes y comercios. El dato que se repite en el relato oficial es la velocidad: todo se canalizó en tiempo récord.
La Industria Manufacturera se llevó la mayor parte del beneficio: 60,7% de las bonificaciones, equivalentes a $604.710.990, a través de 152 empresas.
El volumen de colocación superó los $22.636 millones, lo que muestra que el crédito no fue chico ni puntual, sino que tocó a una porción relevante de la actividad fabril santafesina.
El Comercio Mayorista sumó 25,8% de los fondos, con $257.507.739 canalizados por 66 firmas.
El volumen superó los $10.083 millones, lo que muestra que el comercio mayorista también encontró en la Bolsa una vía para resolver financiamiento con bonificación de tasas.
La Construcción concentró 5,2% de las bonificaciones, es decir $51.607.924, en 17 empresas.
El volumen fue de $2.084 millones, un número menor que el industrial o el comercial, pero suficiente para mostrar que la herramienta no quedó acotada a un solo sector.
El ministro Gustavo Puccini resumió el resultado con una frase que suena a hito: “Multiplicamos la inversión 38 veces”. Según la cartera, la operación también marcó un avance en la colaboración público privada y sorteó un escollo burocrático que frenaba el canal de fondos públicos al mercado de valores.
El gobierno santafesino sostiene que subsidiar tasas a través de la Bolsa es más democrático porque llega a más empresas y a más territorio. No es un subsidio directo a una firma, sino un mecanismo que se activa cuando la pyme decide cambiar cheques en la plaza bursátil con 10 puntos de bonificación.
En esa línea, Puccini anticipó a Rosario3: “Estamos evaluando que antes de fin de año podamos volcar un nuevo fondeo”. La frase abre la puerta a una segunda etapa, aunque también deja una pregunta incómoda: de dónde sale el dinero en un marco de cuentas fiscales ajustadas.
La respuesta del funcionario apunta a rescatar el fondeo que la Provincia había colocado en bancos que se sumaron al programa pero no colocaron en tiempo y forma. En otras palabras, el nuevo fondeo no necesariamente implica una salida fresca de caja, sino una reasignación de recursos ya comprometidos.
El nombre que aparece en el medio es el Banco de Santa Fe, que primero renegó bastante del programa y luego hizo fuerza para estar en la foto del anuncio, aunque nunca del todo convencido. Ese detalle no es menor: muestra que la operación no fue un trámite técnico, sino una negociación política y financiera.
Desde el MAV, en tanto, destacan que el programa no distorsiona el libre mercado: el inversor se lleva la tasa de mercado y el tomador del crédito recibe el beneficio. El ministro agregó: “Estamos buscando que otras provincias se sumen porque es una muy buena política de financiamiento”.
El cierre del relato oficial es claro: la Bolsa no es un lujo para grandes empresas, sino una herramienta de financiamiento para pymes santafesinas. La duda que queda es si la segunda etapa puede sostenerse sin tensionar las cuentas públicas ni depender de la voluntad de un banco provincial.
Con información de Rosario3 y datos del Ministerio de Desarrollo Productivo.
Comentarios (12)
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Bien que la pyme pueda cambiar cheques en Bolsa con bonificación, pero me preocupa de dónde sale el dinero si las cuentas están ajustadas.
Si las cuentas están ajustadas, el riesgo es que el nuevo fondeo se anuncie y no se ejecute.
La Industria Manufacturera fue la que más usó el programa, y eso habla de que la herramienta llegó a los sectores que producen.
Otro plan que depende del Banco de Santa Fe y de la buena voluntad. Si el banco renegó, ¿cómo se garantiza que el fondeo no se trabe?
Acá está el punto: si el banco provincial no colocó en tiempo y forma, rescatar el dinero puede ser más fácil que conseguir uno nuevo.
No tanto. Rescatar fondos también implica negociar plazos y condiciones, y no siempre es tan simple como decir que se reasigna.
Que el MAV diga que no distorsiona el mercado me parece clave: la tasa la pone el inversor y la pyme recibe el beneficio.
Me parece bien para la pyme grande, pero ¿qué pasa con el comercio chico que no tiene cheques para cambiar en Bolsa?
Buen punto. El programa llega a 276 pymes y comercios, pero no alcanza a todos los rubros ni a todas las escalas.
Que se busque que otras provincias se sumen es lo mejor: si funciona en Santa Fe, puede ser un modelo para el país.
Cada vez más planes con letras chiquitas. Ojalá el nuevo fondeo no termine siendo un anuncio político antes de fin de año.
Los números por rubro son claros: industria 60,7%, comercio mayorista 25,8% y construcción 5,2%. Falta ver si se repite en la segunda etapa.