La planta de electrolux-la-empresa-quiere-importar-absolutament.html" class="auto-link">Electrolux en Rosario entró en una nueva etapa: el Ministerio de Trabajo de Santa Fe dictó la conciliación obligatoria.
La medida suspende los 200 despidos hasta el 20 de octubre y abre una ventana de 20 días de negociaciones en medio de la preocupación por el cierre de la fábrica.
El anuncio del cierre total de la planta, operada por Frimetal SA, dejó a 200 personas sin empleo y encendió las alarmas en el sector industrial de Santa Fe.
La Unión Obrera Metalúrgica seccional Rosario se movilizó este lunes a la sede local del Ministerio de Trabajo, donde los representantes gremiales exigieron la nulidad absoluta de las cesantías.
El abogado del sindicato, Pablo Cerra, y el secretario general, Antonio Donello, participaron de la audiencia donde se confirmó la medida oficial. Los referentes sindicales consideraron que se trata de un primer paso positivo gracias a la fuerza de los propios operarios.
Sin embargo, advirtieron que la multinacional ratificó su intención de cerrar definitivamente las operaciones. Según precisó Cerra, la parte empleadora envió profesionales externos y no hubo presencia directa de los directivos de la firma.
“La empresa sigue sin dar la cara. Nadie, ningún funcionario de la empresa vino a noticiar absolutamente nada”, lamentó Cerra, quien criticó el accionar corporativo al momento de negociar. El letrado relató que los enviados de la patronal se limitaron a informar que cerraban el establecimiento por una política de los accionistas orientada a la importación.
Ante los rumores sobre el futuro de las instalaciones, el representante de la UOM fue tajante respecto de la postura transmitida por la firma y remarcó que la decisión de base no se modificó. “Aclararon expresamente que cerraban absolutamente todas las operaciones. O sea, no dejaban a nadie”, señaló Cerra.
Frente al plazo de conciliación dispuesto por la cartera laboral, el gremio y la empresa mantendrán nuevos intercambios en busca de una salida. El abogado del sindicato anticipó que existe un compromiso de llevar adelante reuniones privadas con los representantes de la compañía.
El conflicto pone en el centro de la discusión la pérdida de fuentes laborales en una ciudad que depende de su tejido productivo. La conciliación obligatoria no resuelve el cierre, pero obliga a las partes a sentarse y define un escenario de 20 días para intentar una salida.
La UOM argumentó que la compañía extranjera eludió los pasos legales obligatorios para avanzar con los despidos masivos. Esa fue la base del reclamo presentado ante la cartera laboral, que terminó en la conciliación obligatoria.
El anuncio fue sorpresivo y golpeó de lleno a una comunidad que ya venía atravesando un clima de incertidumbre. La pérdida de fuentes laborales no solo afecta a los trabajadores, sino también a sus familias y al tejido productivo local.
La audiencia se desarrolló en la sede local del Ministerio de Trabajo y dejó una señal clara: la cartera laboral interviene para frenar los despidos masivos y forzar una mesa de negociación. La conciliación obligatoria abre una ventana de negociación y obliga a las partes a seguir conversando.
El gremio celebró el primer paso, pero dejó en claro que no piensa bajar los brazos. La fuerza de los operarios fue mencionada como un factor clave para obtener la suspensión, aunque la empresa mantiene su postura de cierre total.
Los próximos 20 días serán decisivos. Si no hay acuerdo, el conflicto podría escalar y volver a poner sobre la mesa el futuro de 200 puestos de trabajo en Rosario.
Con información de: La Capital, Rosario3.

Comentarios (10)
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Al menos frenaron los despidos. Ojalá en 20 días se logre algo concreto y no sea solo para ganar tiempo.
Con acuerdo. Un primer paso es algo, pero hay que ver si la empresa se sienta de buena fe.
Que la empresa no mande a nadie y mande abogados externos es una falta de respeto. Los trabajadores merecen que los directivos den la cara.
Totalmente de acuerdo. Que manden a un gerente, no a un externo que no decide nada.
Cada vez más multinacionales cierran y se van. El Estado tiene que poner el cuerpo, no solo dictar conciliaciones.
No es solo el Estado, también hay que ver por qué la planta no compite. Pero sí, la empresa no puede cerrar sin dar explicaciones.
No es que la planta no compite, es que los accionistas quieren importar. Ya lo dijeron en la audiencia.
200 familias en el aire. Ojalá las reuniones privadas sirvan para algo más que un comunicado.
Si en octubre vuelven a despidos, esto se va a poner feo. La UOM tiene que estar lista para escalar.
La conciliación obligatoria es una herramienta, no una solución. Lo importante es que ahora haya una mesa de negociación.