Un enfermero del Policlínico PAMI II de Rosario fue condenado a cuatro años y seis meses de prisión por vender fentanilo, bromuro de vecuronio y otras sustancias peligrosas.
La sentencia se conoció tras un acuerdo pleno con la defensa de Luis Emmanuel Benavidez, quien reconoció los hechos y la pena propuesta por la fiscalía.
El juez federal de garantías Carlos Vera Barros homologó el acuerdo en una audiencia realizada el 4 de septiembre, en un caso que se resolvió en un año desde la formalización.
Benavidez fue condenado por comercio de estupefacientes, venta de sustancias medicinales peligrosas, hurto y tenencia ilegítima de arma de fuego, todos en concurso real.
Además de la prisión efectiva, el tribunal dispuso su inhabilitación especial por el mismo plazo para ejercer cargos públicos y la profesión de enfermero.
La causa arrancó con la denuncia del padre de E.G.M., un hombre de 37 años que murió el 9 de agosto de 2023 tras consumir distintas sustancias.
El denunciante señaló al enfermero como quien le había suministrado fentanilo y bromuro de vecuronio, sustancias de exclusivo uso intrahospitalario.
Entregó el teléfono celular de su hijo, capturas de conversaciones y un video donde se lo veía descompuesto junto a una ampolla de fentanilo hallada en el domicilio.
La investigación provincial había sido archivada porque el instituto-ayudaron-a-newells-en-la-pelea-para-llegar-a-los-playoffs.html" class="auto-link">Instituto Médico Legal no tenía técnicas para detectar bromuro de vecuronio y valproato de sodio en sangre.
El laudo determinó que no podía descartarse una relación de la muerte con causas toxicológicas, aunque estableció la causa como indeterminada.
Los chats de WhatsApp entre E.G.M. y Benavidez resultaron determinantes: el enfermero dijo haber conseguido bromuro de vecuronio y respondió “Obvioooooo” cuando le preguntaron si era más fuerte que el fentanilo.
En otro mensaje, el condenado escribió: “Vecuronio. Así se llama. Es dos veces más fuerte”, una frase que quedó como prueba clave en el expediente.
En el marco de los allanamientos, se halló una pistola en uno de los domicilios, lo que sumó el delito de tenencia ilegítima de arma de fuego de uso civil.
Intervinieron la fiscal federal Soledad García, de la Oficina de Criminalidad Económica, el fiscal federal coadyuvante Matías Mené, de la Oficina de Narcocriminalidad, y el fiscal coadyuvante de PROCUNAR, Martín Uriona.
El caso expone el riesgo de que sustancias hospitalarias terminen en el circuito de drogas recreativas, con consecuencias letales y una responsabilidad penal que ahora se hizo efectiva.
La muerte había sido investigada previamente por el Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe, y en el lugar se hallaron una jeringa y un envase de bromuro de vecuronio.
Se le pidió al Instituto Médico Legal determinar la eventual presencia de esa sustancia, pero informó que no contaba con técnicas puestas a punto para bromuro de vecuronio y valproato de sodio.
La pesquisa federal se orientó al vínculo entre E.G.M. y el enfermero, y a la presunta comercialización de las sustancias que aparecían en sus comunicaciones.
El número telefónico de Benavidez estaba registrado en el celular del fallecido, y las conversaciones de WhatsApp quedaron incorporadas al legajo.

Comentarios (10)
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Que bronca que un enfermero use su trabajo para vender fentanilo. La confianza se rompió.
La pena me parece corta si vendía droga y un pibe de 37 murió después de consumir.
No sé si corta, pero al menos quedó preso y no puede ejercer. La causa se resolvió en un año desde la formalización, que no es poco.
Lo que más me preocupa es que el vecuronio es de uso hospitalario. ¿Cómo sale de un PAMI?
Por eso pido que se audite todo el stock de medicamentos en los centros de salud. No puede seguir pasando.
El chat con 'Obvioooooo' es demoledor. No hay vuelta atrás.
Me duele por la familia. El padre tuvo que denunciar y mostrar el celular del hijo. Qué dolor.
Que el IML no tuviera técnica para detectar vecuronio es un problema serio. Hay que invertir en forense.
Totalmente. Si no se puede detectar, la causa provincial se archiva. La federal tuvo que arrancar de nuevo.
Ojalá que esto sirva para que PAMI refuerce controles. No es un caso aislado, es una falla del sistema.