La camarista Carolina Hernández confirmó este lunes la prisión preventiva efectiva del exfiscal Mariano Ríos Artacho en una causa por asociación ilícita que investiga el desvío de al menos 425 millones de pesos de cuentas judiciales.
En un fallo de 22 fojas, la jueza ratificó la calificación legal y las prisiones preventivas de los imputados que habían apelado la resolución de primera instancia, entre ellos el abogado Emilio Barcaccia y otros tres imputados.
La resolución alcanza también a Emilio Barcaccia, Fabricio Romero, Gustavo Cesaretti y Julio Mercado, quienes compartían la imputación y habían cuestionado la medida.
Hernández rechazó la estrategia defensiva de analizar de forma aislada llamadas, viajes, transferencias o lazos de amistad. Para la camarista, la asociación ilícita no exige un contrato formal y puede acreditarse con una secuencia organizada de maniobras.
El esquema criminal, expuesto por los fiscales Adrián Spelta y Carla Cerliani, constaba de cinco fases. La primera era identificar fondos en cuentas judiciales que estaban a cargo del entonces fiscal; luego se confeccionaban oficios para dar legalidad a la extracción.
Después se usaban cuentas receptoras propias, de terceros o familiares, se hacía circulación y reenvío parcial del dinero, a veces con retorno hacia Ríos Artacho, y se recomponían saldos en las cuentas judiciales cuando era necesario.
La camarista confirmó la jefatura del exfiscal en la estructura, por su rol central y las facultades institucionales que ejercía. Señaló que la alegada ludopatía podría explicar la motivación, pero no desarticula ni excusa la ejecución sostenida del plan.
Además, consideró que los involucrados no podían desconocer las maniobras, porque había indicadores objetivos como el uso de CBU vinculados a carátulas de causas judiciales y la recepción de fondos por reparaciones o restituciones.
En paralelo, la jueza consideró auspicioso que sea el propio Ministerio Público de la Acusación quien investigue hechos que se vislumbran producidos en su seno, exponga las falencias de sus mecanismos de control y procure determinar y depurar las responsabilidades que correspondan.
El texto agrega que el saneamiento institucional no se obtiene ocultando falencias, sino identificándolas, investigándolas, corrigiéndolas y, en su caso, sancionándolas.
La decisión judicial se produce en el marco de una investigación que apunta a un esquema de cinco pasos para vaciar cuentas judiciales. Según el fallo, la metodología constaba de cinco fases y no se agotaba en una sola operación.
El documento también subraya que la prisión preventiva se mantuvo porque los imputados habían apelado la medida y la camarista ratificó la calificación legal. La resolución no solo confirma la jefatura de Ríos Artacho, sino también la participación de los demás acusados.

Comentarios (9)
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Que el propio MPA investigue a uno de los suyos es lo único que da un poco de esperanza. Ojalá no quede en papel.
Espero que la investigación no se quede en los cinco imputados.
425 millones de pesos de cuentas judiciales es una barbaridad. Espero que se sepa a dónde fue todo.
La ludopatía no justifica vaciar cuentas. Eso es una excusa para la defensa.
No es excusa, pero sí ayuda a entender por qué lo hizo. El fallo lo dice claro: no desarticula el plan.
Me preocupa que el control interno del MPA haya sido tan flojo. Si no se corrige, puede volver a pasar.
Totalmente de acuerdo. El saneamiento no es tapar, es investigar y sancionar.
Que confirmen la prisión de cinco personas muestra que hubo un esquema, no un hecho aislado.
Ojalá se investigue también a los que permitieron que pasara. No alcanza con prender a cinco.