La madrugada del domingo dejó una escena que todavía no encuentra explicación en Esperanza. Un empresario de 73 años y su esposa, de 70, fueron hallados sin vida en su casa, con una escopeta cerca de los cuerpos.
El hallazgo se conoció cerca de las 3.40, cuando personal policial llegó al domicilio del matrimonio, en calle De las Naciones al 1500, en el departamento Las Colonias. Allí encontraron a Marcelo Ricardo Cantoni y Nora Beatriz Nadalutti.
Según las primeras actuaciones, ambos presentaban lesiones compatibles con disparos de arma de fuego. La presencia del arma en la vivienda puso sobre la mesa una pregunta que todavía no tiene respuesta: ¿cómo se produjo el hecho?
Cantoni era conocido en la ciudad por su actividad empresarial. Estaba al frente de una firma con presencia en distintos puntos del país y también en el exterior. Ese perfil lo volvía una figura visible, aunque la investigación no se apura en convertir la imagen pública en una pista.
La investigación quedó a cargo del fiscal Benítez, de la Unidad Fiscal de Las Colonias. El funcionario dispuso que la División Científica Forense realice las pericias en la vivienda. Ahí se juega el próximo paso: establecer la secuencia, el modo y las circunstancias.
Los investigadores deberán establecer cómo se produjeron los disparos, en qué secuencia ocurrieron los hechos y cuáles fueron las circunstancias que rodearon las muertes. Ese trabajo técnico va a definir si el caso se cierra con una lectura simple o si se abre a otra investigación.
Una de las líneas que se evalúa es que se haya tratado de una situación previamente acordada entre ambos. Pero, por ahora, no hay una conclusión definitiva. La pericia va a tener que decir si ese escenario se sostiene o si el caso tiene otra lectura.
Un dato que pesa en el expediente es que la mujer padecía Esclerosis Lateral Amiotrófica, conocida como ELA. La información fue incorporada a las actuaciones y puede ser clave para entender el contexto, aunque no alcanza para cerrar la hipótesis.
La noticia generó una fuerte conmoción en la comunidad. El hallazgo se conoció en la madrugada del domingo y dejó una pregunta que todavía no se puede responder: ¿qué pasó esa madrugada?
En un caso así, la tentación de llenar los vacíos con versiones es fuerte. Pero el periodismo serio exige esperar: la diferencia entre una conjetura y una conclusión se mide con pericias, no con rumores. La comunidad de Esperanza merece una respuesta que no se construya sobre el asombro.
Mientras se esperan los estudios forenses, la investigación continúa abierta. Lo que quedó en la madrugada de domingo no es solo una muerte: es una pregunta que todavía no se puede responder. Y en Santa Fe, como en cualquier lugar, la verdad no se inventa: se investiga.
Comentarios (10)
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Es una noticia que duele mucho. Ojalá la fiscalía pueda aclarar rápido qué pasó en esa casa.
Me parece que hay que esperar los estudios forenses antes de sacar conclusiones. La información de la ELA es importante.
Siempre que pasa algo así, la gente empieza a inventar. Mejor que se investigue con cabeza.
No es inventar, es que la comunidad se queda con dudas. En Esperanza se habla de todo.
Bancado. Pero también hay que ver si hubo alguien más en la casa.
La mujer padecía ELA y eso cambia el contexto. Hay que leerlo con cuidado.
Exacto, no hay que meterse en la cabeza de nadie. Que la pericia diga.
Que descanse en paz la familia. Santa Fe entera.
Con la escopeta cerca y las heridas, la pericia va a ser clave. Ojalá no quede en el aire.
Esto golpea fuerte a la comunidad. Que se sepa la verdad.