Lo que encontraron adentro de esa empresa rosarina no era poca cosa. Más de 17 millones de pesos, 7.000 dólares, discos rígidos, notebooks y una montaña de biblioratos con contratos y liquidaciones de exportaciones. Todo eso quedó secuestrado este viernes cuando efectivos de la Policía Federal Argentina ejecutaron dos allanamientos simultáneos en una firma dedicada a insumos farmacológicos, medicinales y botánicos.
La operación fue llevada adelante por el Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la PFA, con órdenes firmadas por el juez de Garantías de Rosario, Dr. Julio Vera Barros. Los inmuebles allanados se ubican en las calles Hilarión de la Quintana y Rodrigo M. Ross, en la ciudad.
La causa arrancó en junio de este año, cuando la Unidad Fiscal de Criminalidad Económica, Trata de Personas y otros Delitos Complejos de la Unidad Fiscal de Rosario pidió que se investigara a fondo a esta empresa. El pedido no cayó en saco roto: los detectives del DFI comenzaron tareas de campo y lo que encontraron fue contundente.
Según la investigación, la firma introducía mercadería farmacológica y botánica al país y la despachaba al exterior usando rutas no autorizadas, es decir, esquivando deliberadamente los controles de la Aduana Argentina. El objetivo era claro: evitar el pago de impuestos y burlar las regulaciones del Estado Nacional. Un esquema clásico de contrabando, pero con un rubro que no es menor: los medicamentos y sus insumos.
¿Por qué importa que sea el sector farmacéutico? Porque no estamos hablando de ropa o electrodomésticos. Los insumos medicinales tienen controles sanitarios específicos, cadenas de frío, habilitaciones del ANMAT y regulaciones que existen para proteger la salud de la gente. Cuando alguien los mueve por fuera del sistema, el daño potencial no es solo fiscal: es sanitario.
Durante los procedimientos, los efectivos encontraron a un hombre en el lugar, al que se le informó sobre la situación procesal. Por el momento no trascendieron datos sobre su identidad ni si quedó detenido o fue imputado. El expediente avanza bajo la carátula de infracción a la ley 22.415, el Código Aduanero, que tipifica el delito de contrabando.
Todo el material secuestrado —el dinero en efectivo en dos monedas, los dispositivos informáticos y la documentación contable— quedó a disposición del magistrado interviniente para continuar con el análisis de la causa. Los discos rígidos y las notebooks, en particular, pueden ser la llave para entender la magnitud real de la operación: cuánto movieron, con quiénes operaban y si hay más eslabones en la cadena.
La Unidad Fiscal que lleva el caso tiene experiencia en delitos complejos y económicos, lo que sugiere que esto no es una investigación improvisada. Meses de trabajo de campo precedieron a estos allanamientos. Ahora, con la evidencia en mano, la pregunta que queda flotando es cuánto más grande es el esquema detrás de esta empresa rosarina.

Comentarios (15)
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Y encima con medicamentos. No es lo mismo meter zapatillas de contrabando que insumos farmacéuticos. Eso puede matar gente si no tiene los controles sanitarios correspondientes. Espero que la justicia no archive esto como tantas otras causas.
17 millones de pesos y 7 mil dólares en efectivo en una empresa... eso no es un error contable, eso es una caja negra organizada. Cuánto tiempo habrán estado operando así?
Che, pero tampoco sabemos si el tipo que estaba adentro es el dueño o un empleado que no sabía nada. No seamos tan rápidos.
Con 7 mil dólares en efectivo en el lugar, difícil que sea el repositor de la farmacia, amigo.
Hay que ver si esto llega a juicio o se cae solo. En Rosario hay causas económicas que duran diez años y terminan en nada. Ojalá me equivoque esta vez.
Rodrigo Saavedra tiene razón, acá en Rosario las causas económicas se eternizan. Pero bueno, al menos arrancaron. Algo es algo.
Bien por la Federal y por la Unidad Fiscal. Meses de investigación antes de actuar, así se hace. No como esas causas que se arman de apuro y después se caen en el primer alegato.
Y mientras tanto el ciudadano de a pie paga cada medicamento a precio de oro porque supuestamente hay controles y regulaciones. Qué regulaciones ni qué nada.
Exactamente lo que decís Braian. Encima que los remedios están por las nubes, hay gente que los mueve por afuera del sistema y encima evade impuestos. Una vergüenza.
Yo trabajo en el sector salud y esto es más común de lo que la gente cree. Hay insumos que entran sin cadena de frío, sin certificación del ANMAT, y terminan en consultorios o farmacias sin que nadie controle nada. Ojalá esta causa destape algo más grande.
Muy bien la nota, pero me queda la duda: ¿hubo detenidos o no? Dice que encontraron a un hombre pero no queda claro si quedó preso o libre. Eso es importante.
Los discos rígidos y las notebooks son la clave. Si tienen todo registrado digitalmente, la causa se puede armar muy bien. Depende de los peritos ahora.
Qué raro que no digan el nombre de la empresa. Si fuera un vendedor ambulante lo publicaban con nombre, apellido y foto. Pero cuando es una empresa con plata, todo reservado. Dos pesos para la justicia.
El nombre no se publica porque la causa está en instrucción y hay secreto de sumario. No es protección a nadie, es procedimiento legal. Después si se publica y el tipo es inocente, ¿quién le devuelve la reputación?
Sí, claro, el secreto de sumario. Para los poderosos siempre hay una excusa legal. Para el pibe del barrio no.