Havanna, una de las marcas más reconocidas de la industria alimentaria argentina, presentó resultados negativos en su balance del segundo trimestre de 2026: pérdida neta de $747 millones, un giro drástico respecto de la ganancia de $1.044 millones que había registrado en el mismo período del año anterior.
El dato más llamativo del informe no es solo la pérdida, sino la paradoja que lo explica: la empresa vendió más kilos de producto pero facturó menos en términos reales. En el acumulado semestral, Havanna comercializó 2,528 millones de kilos en su categoría principal —alfajores, galletitas y Havannets—, superando los 2,40 millones de kilos del primer semestre de 2025, un crecimiento del 5,2% en volumen. Sin embargo, la facturación acumulada cayó un 3,4%, cerrando en $87.198 millones.
Esta aparente contradicción tiene una explicación concreta: la empresa decidió no trasladar la inflación completa a los precios de góndola como estrategia para sostener el nivel de consumo. En un contexto donde el poder adquisitivo de los argentinos sigue bajo presión, Havanna apostó por defender volumen a costa de margen. El resultado: más unidades vendidas, menos pesos reales ingresados.
En el trimestre puntual, las ventas totales fueron de $32.288 millones, contra $35.743 millones del segundo trimestre de 2025 —ambas cifras a moneda constante de junio de 2026—, lo que representa una contracción del 9,7% real. El resultado operativo se desplomó un 55,5%. En la categoría estrella, el volumen bajó de 974.454 a 944.635 kilos, una caída del 3,1% en el trimestre.
Desde la dirección de la compañía atribuyeron parte de la desaceleración a factores estacionales: el segundo trimestre históricamente concentra menor demanda de productos de confitería respecto del primer trimestre, donde las fechas comerciales como el Día del Amor y la Amistad y las vacaciones de verano impulsan las ventas. También mencionaron el impacto de un contexto de consumo todavía deprimido en el mercado interno.
Una buena noticia para la empresa fue la baja internacional del precio del cacao, insumo central en su producción. Esa reducción de costos permitió contener parcialmente el deterioro del margen operativo, aunque no alcanzó para compensar la caída en ingresos. La ganancia neta semestral fue de $7.841 millones, un 15,8% menor a la del primer semestre de 2025.
En paralelo a las dificultades del mercado local, Havanna avanza con una apuesta estratégica hacia afuera. La empresa inauguró recientemente su primera planta de producción en Europa, ubicada en el Parque Industrial de Picassent, Valencia, España, tras una inversión de €4 millones. La fábrica tiene 3.000 metros cuadrados y una capacidad proyectada de 30 millones de alfajores por año, pensada como plataforma para abastecer mercados de Europa, Asia y Medio Oriente.
El movimiento internacional de Havanna refleja una tendencia más amplia en la industria alimentaria argentina: ante la volatilidad del mercado interno, las empresas con marca reconocida buscan diversificar ingresos en moneda dura. El alfajor, producto que Argentina exporta con identidad cultural propia, tiene creciente demanda en la diáspora latinoamericana y entre consumidores europeos que buscan productos premium de origen.
El balance de Havanna es, en cierta medida, un termómetro del consumo masivo argentino: una empresa que vende más unidades pero gana menos plata no está creciendo, está sobreviviendo. La pregunta que queda abierta es si la recuperación del salario real —que el Gobierno nacional proyecta para la segunda mitad de 2026— llegará a tiempo para revertir esta dinámica antes de que el año cierre en rojo.

Comentarios (13)
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Esto es lo que pasa cuando el consumo interno está destruido. La gente no puede comprar ni un alfajor de calidad. Y encima la empresa tiene que salir a buscar mercados afuera para sobrevivir. Triste panorama.
Che, pero vendieron MÁS kilos que el año pasado. No es que la gente dejó de comprar, es que la empresa eligió no remarcar tanto. Eso no es una crisis, es una decisión comercial.
Sí, vendieron más kilos pero ganan menos plata. ¿Eso te parece sostenible? En algún momento van a tener que subir precios o fundir. No hay magia.
La planta en Valencia me parece una jugada inteligente. Si el mercado interno no da, hay que salir afuera. El alfajor Havanna tiene un nombre en el mundo, sería un desperdicio no aprovecharlo.
4 millones de euros invertidos en España mientras acá el negocio cae. Algo no cierra. ¿No sería mejor invertir eso acá para bajar costos?
La idea es justamente producir para exportar y traer dólares, no competir con la planta local. Son mercados distintos. Leé la nota completa antes de opinar.
Lo del cacao más barato es una buena noticia que no se destaca suficiente. Si bajan los costos de insumos y encima el volumen sube, hay chances de que el segundo semestre sea mejor. Hay que ver cómo cierra el año.
Yo compro Havanna hace años y noto que los alfajores cada vez son más chicos. No sé si es cierto o es la inflación que me hace verlos así jajaja
Esto es el resultado de años de mercado interno destruido por la inflación. Las empresas no pueden planificar, no pueden invertir, no pueden crecer. Y después nos sorprendemos.
igual un alfajor havanna sale una fortuna, no entiendo como dicen que no remarcan. el otro dia vi uno a 2500 pesos
El dato de que vendieron más kilos pero ganaron menos me parece clave para entender la economía argentina hoy. Las empresas están atrapadas entre no poder remarcar y no poder absorber costos. Es un callejón difícil.
Y mientras tanto los impuestos siguen siendo una locura. Una empresa que vende más y gana menos tiene algo roto en el sistema, no en el producto.
Ojalá con la planta en España puedan traer euros y estabilizar el negocio acá. Havanna es una marca que vale la pena salvar.