El reloj corre y Rosario se prepara para ser el centro del deporte continental. Con los Juegos Suramericanos arrancando el 12 de septiembre, la provincia de Santa Fe mete quinta y apura las inauguraciones de las obras que todavía no abrieron sus puertas. Después del estreno del estadio Arena en el parque Independencia, ahora le toca el turno a los escenarios que van a ser el corazón de la competencia.
Los próximos en cortar cinta son tres: la Villa Olímpica, ubicada en el predio del ex-Batallón 121 en la zona sur de la ciudad; el microestadio del parque Independencia; y el Centro Acuático provincial, que también se levanta sobre los ex-terrenos del Ejército. Tres obras, tres historias, y una sola fecha límite que no admite demoras.
La Villa Olímpica es, quizás, la apuesta más simbólica de todas. Que las viviendas de los atletas se construyan donde antes funcionaba un batallón militar tiene una carga histórica que no es menor para Rosario. El predio del ex-Batallón 121 fue durante décadas un espacio vedado, y hoy se transforma en el lugar donde van a dormir y convivir los deportistas de toda Sudamérica. Más de 4.000 atletas y delegaciones de los países del continente participarán en los Juegos, que se desarrollarán entre Rosario, Santa Fe y Rafaela hasta el 26 de septiembre.
El Centro Acuático, también en la zona sur, es otra de las obras que genera expectativa. Una instalación de nivel internacional para natación y disciplinas acuáticas que, una vez terminados los Juegos, quedará como legado para la ciudad. Esa es, al menos, la promesa. Porque Rosario sabe bien lo que es ver obras inauguradas con fanfarria que después quedan a mitad de camino en su funcionamiento cotidiano.
¿Cuánto falta realmente para que todo esté listo? Esa es la pregunta que se hacen los vecinos, los deportistas locales y los propios organizadores. Las semanas que quedan son pocas, y en obras de esta escala, cada día cuenta. La provincia asegura que los plazos se van a cumplir, pero el margen de error es mínimo.
Lo que sí es un hecho es que el estadio Arena del parque Independencia ya está en pie y funcionando, lo que marca un antecedente positivo para el resto de las inauguraciones. Ese escenario, pensado para deportes de piso como básquet y vóley, fue el primero en quedar habilitado y le dio un poco de oxígeno a la organización.
Los Juegos Suramericanos son el evento deportivo más importante que va a recibir Rosario en décadas. No es una hipérbole: hablamos de una competencia multidisciplinaria de nivel continental, con transmisión internacional y miles de visitantes que van a llegar a la ciudad. El impacto en turismo, gastronomía y economía local puede ser significativo si la organización está a la altura.
Falta menos de un mes. Las obras tienen que estar. Y Rosario, que tiene historia de aguantar y salir adelante, va a estar mirando de cerca cada corte de cinta.

Comentarios (12)
Deja tu comentario
Ojalá que todo esté listo de verdad y no sea otra inauguración a medias como tantas veces. Rosario se lo merece, pero hay que ver si la provincia cumple.
El Arena quedó espectacular, fui a verlo por afuera. Si el Centro Acuático queda igual de bien, va a ser un orgullo para la ciudad.
Lo del ex-Batallón 121 me emociona. Que en ese lugar donde hubo tanto dolor ahora haya deportistas de toda Sudamérica es algo muy poderoso.
Che, ¿y el legado para los vecinos del sur? Porque el Centro Acuático queda en la zona y espero que después lo puedan usar los pibes del barrio, no que lo cierren como pasó con otras instalaciones.
Exacto, eso es lo que más me preocupa. El legado. Inauguran con bombos y platillos y después el mantenimiento brilla por su ausencia. Ojalá esta vez sea diferente.
Eso depende de quién gestione después, no de la obra en sí. Si la provincia y el municipio se ponen de acuerdo, puede funcionar. Si se pelean como siempre, chau legado.
Menos de un mes y todavía inaugurando. ¿No era que todo iba a estar listo con tiempo? Esto es Argentina, siempre sobre la hora.
Pero están llegando, Diego. Que sea sobre la hora no significa que no lleguen. Hay que tener un poco de fe.
La fe no construye estadios, Graciela. Los plazos y la planificación sí. Ojalá me equivoque.
Yo vivo al lado del parque Independencia y el microestadio se ve imponente. Eso sí, espero que el tráfico no sea un caos durante los Juegos porque ya de por sí el barrio está complicado.
Qué orgullo que Rosario sea sede de algo así. Hay que apoyar y llenarse de los Juegos, no estar siempre buscando el pelo en la leche.
Fácil decirlo cuando no sos vos el que vive en la zona sur y bancó años de obra, polvo, ruido y calles cortadas. Ahora que lleguen los atletas y chau, el barrio sigue igual.