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Policiales

Lotocki declaró en el juicio por la muerte de Zárate: "Él se presentaba como un paciente sano"

23 de septiembre de 2026 • Fuente: Rosario3

El cirujano Aníbal Lotocki tomó la palabra ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°17 en el juicio por la muerte del empresario Cristián Zárate. Aseguró que el paciente llegó decidido a operarse, que los estudios prequirúrgicos no mostraban anomalías y que no había señales de riesgo. Sin embargo, el propio relato del médico revela un posoperatorio caótico que terminó en tragedia.

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Lotocki declaró en el juicio por la muerte de Zárate:

Lo que dijo Aníbal Lotocki ante el tribunal no fue una confesión, pero tampoco fue tranquilizador. El cirujano más polémico de la Argentina se paró frente al Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°17 y construyó, con cada respuesta, la imagen de un médico que hizo todo bien. El problema es que Cristián Zárate igual murió.

"El señor Zárate vino totalmente decidido a operarse. Quería hacerlo conmigo", arrancó Lotocki, marcando desde el inicio que la voluntad del paciente era el eje de su defensa. Según su relato, atendió al empresario en su clínica del microcentro porteño, sobre la calle Florida. Zárate llegaba tarde porque viajaba desde Luján. Todo, según el médico, dentro de los parámetros normales.

La estrategia discursiva fue clara: construir la figura de un paciente sano, decidido y sin factores de riesgo. "No tenía signos de enfermedad ni síntomas", declaró. Agregó que los estudios prequirúrgicos —enviados por WhatsApp, dato que no pasó desapercibido— no mostraban anomalías. "El examen cardíaco, perfecto; el examen respiratorio, perfecto", repitió como un mantra. La radiografía de tórax, según él, estaba "en perfectas condiciones".

Pero ahí apareció el primer bache en el relato: Zárate presentaba enzimas elevadas. Lotocki lo admitió, aunque enseguida lo minimizó: dijo que ese valor no configuraba un riesgo para la operación. Es el tipo de detalle que los fiscales no dejan pasar.

El médico también contó un episodio que, leído con atención, dice bastante sobre la dinámica de esa relación profesional. Relató que en un momento previo tuvo que suspender la cirugía porque había tenido contacto con un caso de COVID y debía hacer cuarentena. La reacción de Zárate, según Lotocki, fue violenta: "Le faltó el respeto a mi esposa". Después pidió disculpas. Y la operación siguió adelante. "Él confiaba en mí pero que no lo pospusiera más", reprodujo el médico. Un paciente que presionaba. Un médico que cedió.

La intervención fue una liposucción y una dermolipectomía con técnica "tulua", procedimientos que Lotocki describió como ambulatorios, sin necesidad de internación. Incluso aportó un detalle llamativo para rebatir al Cuerpo Médico Forense: señaló que en la foto prequirúrgica se ve un tatuaje que habría desaparecido si la dermolipectomía hubiera sido completa. "Desapareció un 30 o 40 por ciento", aclaró, como si eso lo eximiera de responsabilidad.

Pero fue el relato del posoperatorio el que más tensión generó en la sala. Lotocki describió que, tras la cirugía, pasó a revisar a Zárate y lo encontró "no lúcido", exaltado, con somnolencia y desorientación. "Se excitaba. Pensé que podía tener un ataque de pánico, pero se dormía", declaró. El anestesiólogo le administró morfina. Después bajó la presión arterial, apareció taquicardia. El drenaje mostraba una solución sanguinolenta: "Había perdido 400 mililitros. Estaba perdiendo mucho líquido".

¿Cómo se llama eso, si no es una complicación en curso? Lotocki insistió en que el paciente "no tenía nada" y que tardó mucho en despertar, algo que atribuyó a una variación individual. "En muchos pacientes sucede", dijo. Fue anestesiado nuevamente. El procedimiento se extendió dos horas más. Y Zárate no volvió a casa.

El Cuerpo Médico Forense elaboró un informe que complicó seriamente la situación del acusado. Lotocki lo enfrentó con una frase: "No es una falta las múltiples incisiones", respondiendo a una de las observaciones de los peritos en la autopsia. Pero una defensa construida sobre la negación de cada señal de alarma tiene un límite: en algún punto, el tribunal va a tener que decidir si todo lo que salió mal fue mala suerte, o si hubo alguien que no quiso ver lo que tenía delante.

El juicio continúa. Y la pregunta que flota en el aire del Tribunal N°17 es la misma que se hacen los familiares de Zárate desde el día en que lo perdieron: si el paciente estaba tan sano, ¿cómo terminó así?

Quien es
Quién es Aníbal Lotocki
Aníbal Lotocki es un cirujano plástico argentino conocido por haber operado a figuras del espectáculo. Acumula múltiples causas judiciales por presunta mala praxis, entre ellas la muerte de Silvina Luna en 2023, quien falleció tras años de complicaciones vinculadas a intervenciones que le realizó. Está procesado en varias causas simultáneas y su matrícula médica fue suspendida.
Antecedentes
El caso Cristián Zárate
Cristián Zárate era un empresario que murió tras someterse a una liposucción y una dermolipectomía en la clínica de Lotocki. Su caso se suma a una serie de pacientes que sufrieron complicaciones graves o fallecieron luego de ser intervenidos por el médico. El juicio se desarrolla ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°17 de Buenos Aires.
En contexto
El antecedente de Silvina Luna
En 2023, la modelo y actriz Silvina Luna murió después de años de internaciones y complicaciones renales que la Justicia vinculó a sustancias inyectadas por Lotocki. Ese caso generó un impacto mediático enorme y aceleró las causas penales contra el médico. Lotocki fue condenado en ese expediente a cuatro años de prisión.
Fuente: Rosario3
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Comentarios (13)

Deja tu comentario

Graciela Fontana Hoy 16:21

"El paciente estaba sano", dice. Y sin embargo murió en su clínica. En algún momento la Justicia tiene que dejar de escuchar excusas y empezar a dar respuestas concretas a las familias de las víctimas.

El Tano Hoy 16:22

Este tipo tiene más causas que un abogado laboralista y sigue declarando como si fuera el médico del año. Increíble.

Rodrigo Saavedra Hoy 16:24

Hay que esperar el fallo. En un juicio oral la declaración del imputado es solo una parte. El Cuerpo Médico Forense ya presentó un informe que lo complica. Que el tribunal haga su trabajo.

cuervo_central Hoy 16:28

Che, pero mandar los estudios por WhatsApp antes de una cirugía... eso ya dice todo. No es un turno al dentista.

Mariana Ríos Hoy 16:33

Coincido totalmente. Los estudios por WhatsApp me parece una locura. Eso debería ser suficiente para que cualquier tribunal entienda el nivel de informalidad con el que operaba.

Tomás Bevilacqua Hoy 16:36

Hoy en día muchas clínicas reciben estudios digitalmente, no es tan raro. El problema no es el WhatsApp, el problema es lo que pasó después de la cirugía.

LaFlaca33 Hoy 16:40

Perdió 400 mililitros de líquido, tenía taquicardia, estaba desorientado... y el médico dice que 'no tenía nada'. Alguien me explica cómo funciona eso.

Federico Almada Hoy 16:43

Exactamente. Esa parte del relato es la más grave. Él mismo describe un cuadro de shock y después dice que el paciente estaba bien. No cierra por ningún lado.

Rosarino indignado Hoy 16:47

Después del caso Silvina Luna pensé que este tipo iba a estar preso para siempre. Y acá está, declarando tranquilo. El sistema judicial argentino es un chiste.

Luciana Pereyra Hoy 16:51

Está siendo juzgado, eso es el sistema funcionando. Que tarde es otro tema, pero al menos llegó a juicio oral. No todo es impunidad.

Braian Hoy 16:52

igual el tipo tiene razón en una cosa: si el paciente presionó para operarse y firmó todo, algo de responsabilidad hay que repartir. No digo que Lotocki no tenga culpa, pero tampoco es blanco y negro.

Silvia Peralta Hoy 16:59

No, Braian, no. Un médico tiene el deber de negarse a operar si hay riesgo. El consentimiento informado no es un cheque en blanco para hacer lo que quieras. Para eso estudiaron.

Diego Hoy 17:01

Ojalá que esta vez la condena sea real y efectiva. Las familias de todas sus víctimas merecen algo más que promesas judiciales.