Lo que parecía una noche de fútbol terminó en comisaría para 13 hinchas de Independiente que intentaron colarse al estadio Marcelo Bielsa de Newell's con entradas falsas. El operativo de seguridad los detectó antes de que pudieran ingresar, y la cosa no quedó ahí.
Según informaron fuentes policiales, los simpatizantes del Rojo de Avellaneda fueron demorados anoche cuando el personal de control en los accesos al estadio detectó que los tickets que presentaban eran apócrifos. La detección se produjo en el momento del escaneo o revisión de las entradas, un procedimiento que en los últimos años se volvió más riguroso en los estadios argentinos tras múltiples episodios similares.
Como si fuera poco, otros dos simpatizantes de Independiente tampoco pudieron pisar el césped sintético del Coloso: fueron rechazados directamente por derecho de admisión, la figura legal que permite a los clubes negar el acceso a personas que consideren un riesgo para la seguridad del evento.
En total, 15 hinchas visitantes se quedaron afuera del partido. Los 13 demorados quedaron a disposición de las autoridades para las actuaciones de rigor, mientras se investiga el origen de las entradas falsas. ¿Eran parte de una red de reventa trucha o simplemente compraron sin saber a quién? Esa es la pregunta que ahora tiene que responder la Justicia.
El estadio de Newell's Old Boys, ubicado en el barrio de Arroyito, es uno de los escenarios más emblemáticos del fútbol rosarino y suele tener operativos de seguridad reforzados cuando recibe visitantes de clubes grandes del Gran Buenos Aires. La falsificación de entradas es un problema recurrente en el fútbol argentino, especialmente en partidos con alta demanda de localidades, donde la reventa informal prolifera en las inmediaciones de los estadios y también a través de plataformas digitales.
El uso de entradas falsas no solo implica una estafa para quien las compra, sino que puede derivar en causas penales por uso de documento falso, un delito que en Argentina puede acarrear penas de prisión. Los 13 demorados deberán explicar ante la Justicia cómo llegaron a esos tickets.
El fútbol argentino viene trabajando hace años en sistemas de control más sofisticados, incluyendo la digitalización de entradas y el cruce con bases de datos de personas con restricciones para ingresar a estadios. Pero mientras haya demanda y negocio, la falsificación encuentra su nicho. Y esta vez, el operativo funcionó.

Comentarios (11)
Deja tu comentario
Bien que los pararon. Encima visitantes, viniendo a hacer quilombo con entradas truchas. Que se queden en Avellaneda.
No mezcles todo, Rodrigo. Comprar una entrada falsa no es lo mismo que ir a hacer quilombo. Capaz los cagaron y ni sabían que era trucha.
Dale, ¿y dónde la compraron? En la calle, a un revendedor, sabiendo que era raro. Algo de responsabilidad tienen.
Lo que me preocupa es que esto pasa en todos los estadios y nadie va preso de verdad. Los que fabrican las entradas falsas siguen sueltos.
Exacto Mariana. Los peces chicos siempre pagan, los que arman la red de falsificación ni los tocan.
Buen trabajo del operativo de seguridad. Que sigan así en todos los partidos, no solo cuando vienen equipos grandes.
13 personas con entradas falsas no es casualidad, alguien las vendió en cantidad. Eso hay que investigar.
Jajaja vinieron desde Avellaneda para quedarse en la puerta. El viaje más largo de sus vidas.
No es para reírse. Hay gente que gasta plata que no tiene para ir a ver a su equipo y la termina pasando así por culpa de los que venden entradas truchas.
¿Y los dos que no entraron por derecho de admisión? Esos tienen antecedentes seguro. Bien que los dejaron afuera.
El sistema de control en los estadios mejoró mucho. Hace diez años esto no se detectaba tan fácil. Hay que reconocerlo.