La Municipalidad de Rosario desplegó un amplio operativo en Nuevo Alberdi Oeste para recuperar veredas, zanjas y calles que estaban ocupadas por construcciones y escombros.
Según el balance oficial, se realizaron 140 actuaciones y se retiraron 15 camiones de escombros, en una intervención coordinada por la Secretaría de Control y áreas municipales.
El trabajo respondió a reclamos de vecinos y buscó mejorar la circulación peatonal y el drenaje del agua frente a posibles lluvias intensas asociadas a El Niño.
Entre las tareas más visibles estuvieron la demolición de estructuras levantadas sobre veredas, el desmonte de toldos y techos fijos, y el retiro de materiales que obstaculizaban el paso.
En algunos casos, los frentistas habían convertido sectores públicos en patios o espacios privados, reduciendo el ancho de la vereda y obligando a los peatones a bajar a la calle, con riesgo por el tránsito vehicular.
Damaris, vecina de Nuevo Alberdi Oeste, explicó: “Antes de este trabajo las personas tenían que bajar a la calle y se generaba un caos y un peligro al pasar los vehículos. Y ahora ya se puede caminar mejor por las veredas”.
La vecina agregó: “Realmente estábamos esperando esta intervención y por suerte se dio”, y subrayó la mejora en la accesibilidad y la circulación cotidiana.
Del total de actuaciones, 66 estuvieron destinadas a liberar espacios públicos. En algunos casos, los vecinos regularizaron su situación después de recibir las intimaciones correspondientes.
El procedimiento se hizo por etapas: primero se notificó a los frentistas y luego se avanzó con la recuperación del espacio público, la limpieza y el saneamiento de la zona.
El secretario de Control y Convivencia, Diego Herrera, defendió la recuperación del espacio público: “Las veredas y las calles son de todos. No puede ser que una persona se apropie de ese espacio y obligue al resto a caminar por la calzada”.
El operativo fue coordinado por la Dirección de Control Urbano, cooperativas de trabajo y el Área de Servicios Urbanos del Distrito Norte, bajo la supervisión de Diego Herrera y Gerardo Bernardini.
La intervención también apunta a reducir anegamientos al despejar zanjas, calles y veredas y eliminar residuos que obstaculizaban el paso del agua, un tema sensible ante precipitaciones fuertes.
Para el barrio, la medida no es solo una cuestión de orden urbano: tiene que ver con seguridad vial, movilidad y la posibilidad de transitar sin exponerse al tránsito.
En un barrio donde la vida cotidiana se juega en la vereda, la presencia municipal aparece como una herramienta para mejorar la convivencia y no como un castigo contra los vecinos.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el uso del espacio público en Rosario: qué se puede construir, cómo se notifica a los vecinos y cómo se equilibra la convivencia con la recuperación de veredas.
Con información de: Rosario3 y datos del operativo municipal en Nuevo Alberdi Oeste.
Comentarios (11)
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Bien que se liberen las veredas. En Rosario hay zonas donde el peatón termina en la calle y eso es un peligro.
Totalmente de acuerdo. La vereda no es patio. Si el peatón tiene que caminar por la calle, el problema es de todos.
Ojalá no sea solo demoler y dejar el barro. Lo importante es que no vuelvan a tapar las zanjas.
Primero que el municipio no deja construir nada y después se queja. Los vecinos necesitan espacio.
No es lo mismo construir en la vereda que en tu terreno. Si la gente camina por la calzada, el riesgo lo paga el que pasa.
Y si el municipio no da soluciones para patios, la gente se improvisa. No es solo demoler.
En Nuevo Alberdi Oeste se nota la diferencia. Antes era imposible cruzar sin esquivar autos.
140 actuaciones y 15 camiones de escombros. A ver si ahora se mantiene la limpieza.
Eso mismo. Si no hay control después, en dos meses vuelve a estar todo igual.
Que despejen zanjas es clave con El Niño. Las lluvias fuertes no perdonan.
Me parece bien recuperar espacio público, pero que no se lleven a los que regularizaron. Hay que darles una salida.