La detención llegó desde Berazategui, pero el expediente se armó en Rosario y apunta a un nombre que ya circulaba en los pasillos judiciales.
Las Tropas de Operaciones Especiales, cuerpo de élite de la Policía de Santa Fe, detuvieron a Gonzalo Nicolás R., de 32 años, alias “Ladrillo”.
El procedimiento se hizo junto a la DDI de la Policía Bonaerense en la zona de la calle 141 al 300, en Berazategui.
Sobre el detenido pesaba un requerimiento formal por asociación ilícita, tramitado por el fiscal Franco Miatello, de la Unidad de Violencia Altamente Lesiva del MPA de Rosario.
La investigación preliminar lo vincula con la actividad narcocriminal en distintos barrios de las zonas sur y oeste de la ciudad, con presunta tonada operativa en Las Flores, La Granada, Vía Honda y Triángulo y Moderno.
Los sabuesos judiciales también posaron la lupa sobre su rol en amenazas y mensajes intimidatorios que lo relacionaban con células de Los Monos.
No es una causa menor: el fiscal lo apunta por gerenciar la venta minorista de drogas y la violencia armada en sectores de las zonas sur y oeste.
Además, lo ubica en el centro de las maniobras de intimidación pública registradas este año, un dato que pesa en el expediente.
Su pasado es más ruidoso: estuvo fuertemente ligado a Dylan Cantero, hijo del fundador histórico de Los Monos.
En diciembre de 2018, fue condenado en la emblemática causa federal “Los Patrones”, el primer juicio por narcotráfico contra la estructura de los Cantero, y recibió una pena de 6 años y 6 meses de prisión.
Con los años, el perfil delictivo de R. mutó: tras desmarcarse de su antigua pertenencia, los investigadores lo ubican actualmente orbitando dentro de Los Menores.
En los pasillos judiciales, esa estructura es descrita como una suerte de “cooperativa narco” que congrega a mandos medios y pesados de diversas facciones del hampa local.
No fue un procedimiento aislado: se trató de un operativo conjunto entre fuerzas de Santa Fe y Buenos Aires, algo que marca la escala del caso.
El dato central no es solo la detención, sino el requerimiento de captura formal: el pedido ya estaba en pie y el fiscal lo buscaba formalmente.
La mención a amenazas y mensajes intimidatorios le da otra cara al expediente: no solo droga, sino intimidación.
Que el fiscal lo señale por intimidación pública registrada este año muestra que la investigación no se quedó en el pasado.
La condena previa en “Los Patrones” no es un dato menor: le da antecedente y peso al expediente actual.
El salto de Los Monos a Los Menores también habla de una lógica: cuando una estructura se debilita, aparecen redes más flexibles.
Por eso, la detención de “Ladrillo” puede leerse como un golpe a un mando medio que conecta facciones.
La investigación sigue: el desafío ahora es seguir confirmando el rol de R. dentro de la red.
La detención muestra que la persecución del narco rosarino ya no se detiene en Berazategui, provincia de Buenos Aires.
El expediente sigue abierto: la pregunta es si este golpe debilita la red o solo cambia los nombres que la mueven.
Con información de: El Ciudadano y datos del MPA de Rosario.

Comentarios (10)
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Que lo detengan en Berazategui muestra que el narco ya no se esconde en Rosario. Bien que la TOE y la DDI trabajen juntas.
La condena en Los Patrones ya le daba un perfil. Ahora hay que ver si el expediente de Miatello alcanza para cerrar la red.
Lo que pesa es que el requerimiento ya estaba formal. No fue un operativo de foto.
En Las Flores se lo ubica con presencia operativa. Ojalá que no sea solo un nombre y se caiga la red.
¿Y los mensajes intimidatorios? Eso no es solo droga, es terror para el barrio.
Los Menores suenan a cooperativa, pero en la calle se nota cuando hay mandos medios que mueven todo.
Que se investigue intimidación pública este año es importante. No puede ser que amenacen y no pase nada.
¿Alguien sabe si hay más detenidos? Solo leo sobre Ladrillo.
En Vía Honda también se lo ubica con presencia operativa. Que no se quede en un titular.