Lo que pasó este jueves en Rosario no sorprende a quienes siguen de cerca la trama del crimen organizado en la ciudad, pero igual sacude: Leandro David "Lelo" Pérez, empresario de 53 años, fue detenido por personal especializado de la Policía Federal Argentina por presunto lavado de activos cuyo origen, según los fiscales, estaría en el tráfico de estupefacientes.
La orden la firmó el juez federal Carlos Vera Barros, titular del Juzgado Federal Nº 3 de Rosario, a partir de una investigación conjunta impulsada por los fiscales Matías Scilabra, de la Procunar, y Juan Argibay Molina, de la delegación Rosario de la Procelac. Dos organismos especializados en crimen organizado y lavado de dinero que pusieron la lupa sobre un entramado que, según la hipótesis judicial, mezcla indumentaria, rodados de alta gama, fideicomisos y plata narco.
Pérez, que reside en la exclusiva Torre Aqualina del barrio Martín, quedó alojado en la sede de la División Unidad Operativa Federal (Duof), donde permanecerá hasta ser indagado este viernes. No cayó solo: también fueron detenidos su socio Marcelo M., residente de un condominio en Puerto Norte; el ex policía santafesino Maximilian N., destituido de la fuerza en 2023; y el subinspector Emiliano Ezequiel H. La presencia de dos uniformados en la causa abre una pregunta que la Justicia deberá responder: ¿cuánto tiempo estuvieron facilitando el esquema?
El hijo de Pérez, Agustín, también figura en el expediente pero no fue habido durante los allanamientos. Su paradero es, por ahora, una incógnita.
La investigación apunta a un fideicomiso constructor y a la adquisición "masiva" de rodados e inmuebles, con participación directa de los funcionarios policiales involucrados. Las sociedades bajo la lupa son Palabra Santa S.R.L. y Araca, ambas dedicadas a la venta de indumentaria y registradas en el Boletín Oficial de Santa Fe con Pérez como socio, y también Transporte Overland. El esquema clásico del lavado: negocios aparentemente legales que sirven de pantalla para blanquear dinero sucio.
Pero "Lelo" Pérez no es un nombre nuevo en los expedientes judiciales rosarinos. En 2016 ya había sido detenido en el marco de la llamada Megaestafa inmobiliaria, una causa provincial que involucró la venta fraudulenta de un campo de 124 hectáreas perteneciente a la viuda de un camarista. Ese arresto le dio notoriedad nacional, en parte, por el romance que mantenía en ese momento con la vedette Vicky Xipolitakis. En febrero de 2023 cerró esa causa con un juicio abreviado: tres años de prisión efectiva y una multa millonaria por lavado de activos agravado por asociación ilícita.
Lo que también quedó registrado en aquellos años fue su vínculo, documentado por la Unidad de Información Financiera (UIF), con figuras del narcotráfico rosarino: entre ellas, el asesinado Luis Medina y Gustavo Spadoni. Ese informe fue remitido a la Justicia Federal de Rosario y señalaba el presunto origen ilícito de los fondos que manejaba. Ahora, más de una década después, la hipótesis vuelve con más fuerza y con una causa federal que lo pone en el centro de la escena.
La pregunta que flota en el ambiente judicial rosarino es inevitable: ¿cómo alguien con ese historial pudo seguir operando con sociedades comerciales activas, adquiriendo inmuebles y rodados, sin que el sistema lo interceptara antes? La respuesta, si existe, probablemente esté en los mismos expedientes que los fiscales Scilabra y Argibay Molina llevan adelante.
Este viernes todos los detenidos serán llevados a indagatoria. Recién ahí empezará a saberse cuánto están dispuestos a hablar.

Comentarios (15)
Deja tu comentario
Este tipo ya había sido condenado en 2023 y seguía operando con sociedades comerciales como si nada. Alguien me explica cómo funciona el sistema, porque yo no entiendo.
Che, pero acá hay que esperar la indagatoria. Todavía no fue condenado por esto. Que se investigue, perfecto, pero no lo crucifiquemos antes de tiempo.
Tere, el tipo ya tiene una condena previa por lavado. No es que lo agarraron de casualidad. Hay un patrón bastante claro.
Lo de los dos policías metidos en la causa es lo que más me preocupa. Siempre hay un uniforme facilitando el laburo sucio.
El policía exonerado en 2023 metido en esto... ¿lo echaron porque ya sabían algo o fue casualidad? Alguien debería investigar eso también.
Vivía en Torre Aqualina, en barrio Martín. Uno de los edificios más caros de Rosario. Y con plata del narco, al parecer. Qué asco.
La UIF ya lo había vinculado con Medina y Spadoni antes de 2016 y recién ahora cae en serio. Diez años mirando para otro lado. Impresionante.
Me acuerdo cuando salía con Xipolitakis y era el famoso 'empresario exitoso'. Siempre fue un chorro con buena prensa.
Que caiga bien preso y que esta vez no haya abreviado. Ya tuvo su chance y la usó para seguir en lo mismo.
Puerto Norte, Torre Aqualina, rodados de alta gama... todo comprado con guita del narco mientras Rosario se cae a pedazos. Una vergüenza.
Lo que me llama la atención es el hijo que no apareció. Ese detalle no es menor. O se escapó o alguien lo avisó.
jajaja el tipo vivia en aqualina con plata narco y nosotros laburando 12 horas para pagar el alquiler. este pais es una joda
Bien por la Procunar y la Procelac. Que sigan tirando del hilo porque esto seguro tiene más ramificaciones de las que se ven ahora.
Tres años de condena en 2023 y en 2026 ya está de vuelta en el radar judicial. La pena fue un chiste. El sistema penal argentino es una puerta giratoria.