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Martes 22 de septiembre de 2026
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Policiales

Dos crímenes que sacudieron Rosario, un solo acusado: el juicio que une dos tragedias

22 de septiembre de 2026 • Fuente: La Capital

El arquitecto Joaquín Pérez y el comisionista Ariel Simoncini fueron asesinados en robos con dos años de diferencia. Este martes comenzó el juicio oral que une ambos casos bajo un mismo acusado, con pedidos de prisión perpetua y testigos reservados.

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Dos crímenes que sacudieron Rosario, un solo acusado: el juicio que une dos tragedias

Lo que une a Joaquín Pérez y a Ariel Simoncini no es solo la brutalidad con la que murieron. Los une un nombre, un acusado, un hilo invisible que la Justicia de Rosario tardó en encontrar pero que este martes quedó expuesto en una sala de juicio oral.

Dos familias. Dos barrios. Dos años de diferencia. Y un mismo imputado sentado frente al tribunal, con dos pedidos de prisión perpetua sobre la mesa.

El debate oral comenzó este martes 22 de septiembre y reúne en un mismo proceso los asesinatos de dos hombres que no se conocían entre sí pero que compartieron la peor de las suertes: cruzarse con quien no debían, en el momento equivocado, en una ciudad que sigue contando sus muertos.

Joaquín Pérez era arquitecto. Vivía en Arroyito, uno de esos barrios rosarinos de casas bajas y vecinos que se conocen de vista. En 2021, volvía a su casa cuando un grupo de ladrones lo interceptó para robarle el auto. Le dispararon. No sobrevivió. Tenía toda una vida por delante y se la cortaron por un vehículo.

Ariel Simoncini era comisionista. En 2023, acordó por Marketplace la compra de una moto y fue a cerrar el trato a una esquina de Alberdi. Lo que parecía una transacción cotidiana —de esas que hacemos todos, que hacemos sin pensarlo— terminó en un asalto y en su muerte. Dos años después del crimen de Pérez, la misma lógica criminal, el mismo desprecio por la vida ajena.

¿Cuántas veces vamos a leer esta historia? ¿Cuántas familias más van a tener que sentarse en una sala de tribunales a revivir el peor día de su vida?

Lo que hace singular a este juicio es precisamente eso: que la fiscalía logró trazar el vínculo entre ambos casos. El nexo no es la modalidad —aunque el robo con homicidio es una constante que debería avergonzar a cualquier gestión de seguridad— sino un mismo implicado que aparece en los dos expedientes. Ese dato, que en la investigación fue la pieza que faltaba, ahora es el eje del debate.

El proceso también involucra testigos reservados, una figura que en Rosario se usa cada vez más en causas donde declarar en público puede costar la vida. No es un detalle menor: habla del nivel de miedo que todavía existe en esta ciudad, de la cultura del silencio que el crimen organizado —y también el crimen común— ha instalado en los barrios.

El acusado enfrenta la pena máxima que prevé el Código Penal argentino. Sus defensores tendrán que explicar qué hacía ese hombre en esos dos momentos, en esos dos lugares, con esas dos víctimas. La fiscalía, por su parte, deberá sostener una acusación que cruza dos causas y dos años de investigación.

Mientras tanto, las familias de Joaquín Pérez y de Ariel Simoncini esperan lo que toda familia en su lugar espera: que alguien responda. Que haya una condena. Que sirva de algo.

En Rosario, esa espera suele ser larga. Ojalá esta vez no lo sea.

Antecedentes
El crimen de Joaquín Pérez (2021)
El arquitecto Joaquín Pérez fue asesinado en el barrio Arroyito cuando ladrones lo interceptaron para robarle el auto. El hecho generó una fuerte conmoción en la ciudad y fue uno de los casos de inseguridad de mayor impacto en ese año.
Antecedentes
El crimen de Ariel Simoncini (2023)
El comisionista Ariel Simoncini fue ultimado en una esquina del barrio Alberdi luego de acordar por Marketplace la compra de una moto. La modalidad del crimen —usar plataformas de compraventa para tender emboscadas— encendió las alarmas sobre los riesgos de las transacciones digitales entre particulares.
En contexto
Testigos reservados en Rosario
La figura del testigo reservado o protegido se aplica cuando declarar públicamente puede poner en riesgo la integridad del testigo. Su uso frecuente en causas rosarinas refleja el clima de temor que persiste en varios barrios de la ciudad.
Fuente: La Capital
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Comentarios (13)

Deja tu comentario

Marcelo Ferreyra Hoy 19:40

Dos familias destruidas por la misma persona y recién ahora hay juicio. Cinco años después del primero de los crímenes. Eso también es una condena, pero para las víctimas.

Silvia Peralta Hoy 19:43

Mi hijo me manda ubicación cada vez que va a cerrar una venta por Marketplace. Eso no debería ser necesario. Vivimos con miedo constante.

cuervo_central Hoy 19:45

Ojalá salga perpetua de verdad y no algún beneficio a los 15 años. Acá siempre hay alguna vuelta legal.

Rodrigo Ibáñez Hoy 19:48

Hay que reconocer que la investigación hizo bien su trabajo si logró unir dos causas de dos años distintos con el mismo acusado. Eso no es fácil.

LaFlaca33 Hoy 19:50

Sí, muy bien la investigación, pero mientras tanto dos personas muertas y sus familias esperando justicia años. No me parece para aplaudir tanto.

Rodrigo Ibáñez Hoy 19:55

No dije que hay que aplaudir, dije que hicieron su trabajo. Son cosas distintas. La demora judicial es otro problema, no de la investigación.

Tere de Fisherton Hoy 19:58

El tema de los testigos reservados me da escalofríos. Significa que hay gente que sabe cosas y tiene miedo de hablar en público. ¿En qué ciudad estamos viviendo?

Jorge Mansilla Hoy 20:02

Los testigos reservados existen en todo el mundo, no es exclusivo de Rosario. Es una herramienta legal para proteger a quienes colaboran con la Justicia.

Tere de Fisherton Hoy 20:06

Sé que existe en todo el mundo, Jorge. Pero acá se usa cada vez más seguido. Eso dice algo de cómo estamos.

Braian Hoy 20:08

El de Simoncini me partió el alma cuando pasó. Fue a comprar una moto y lo mataron. Podría haber sido cualquiera de nosotros.

Patricia Gómez Hoy 20:15

Espero que las familias encuentren algo de paz con este juicio. No les devuelve nada, pero al menos es un reconocimiento de lo que vivieron.

El Pipa Hoy 20:17

¿Y el Estado qué? ¿Nadie responde por los años que estas familias estuvieron sin respuestas? La condena al acusado está bien, pero el sistema también falló.

Luciana Vidal Hoy 20:23

Lo de Pérez en Arroyito lo recuerdo perfectamente. El barrio quedó en shock. Que haya juicio cinco años después es necesario, aunque llegue tarde.