Lo que pasó la noche del martes 29 de septiembre en las inmediaciones y dentro del Club Atlético Newell's Old Boys ya no queda en la anécdota: la investigación quedó centralizada en dos fiscales.
La decisión la tomó el Fiscal Regional de Rosario, Matías Merlo, este miércoles 30 de septiembre.
Se reunió con las fiscales Marina Bertolotti y Karina Bartocci, además de Ignacio Boero, integrantes de la comisión directiva y el representante legal.
Bertolotti está en la Unidad de Violencias Altamente Lesivas, mientras que Bartocci está en la Unidad Fiscal Especializada en Corrupción Funcional y Violencia Institucional.
El punto central del encuentro fue el abordaje de los hechos registrados durante la noche del 29 de septiembre, tanto en las inmediaciones del club como en el interior de las instalaciones.
Según se informó, Merlo dispuso que ambas fiscales centralicen las tareas investigativas. Entre las primeras medidas, se pidió la identificación de todos los agentes policiales que participaron de los procedimientos.
Para avanzar, se solicitaron las imágenes de cámaras de seguridad públicas y privadas de la zona y los registros correspondientes al interior de las instalaciones del club.
También se ordenó un relevamiento de videos e imágenes difundidos en redes sociales que puedan aportar información sobre lo ocurrido.
Desde el Ministerio Público de la Acusación aclararon que continúan desarrollándose distintas tareas y que parte de las medidas se mantienen en reserva.
Acá hay una línea clara: no alcanza con hablar de incidentes. Si hubo procedimientos policiales, la sociedad tiene derecho a saber quiénes estuvieron, qué hicieron y con qué resultado.
La investigación no puede quedarse en el relato de una parte. Las cámaras, los registros y los videos son el termómetro para separar lo que se dice de lo que se puede comprobar.
Mientras tanto, el club, los hinchas y la ciudad entera miran con lupa. En Rosario, cuando un hecho ocurre en un club grande, no se apaga solo: se convierte en debate público, en presión y en exigencia de respuestas.
La conformación de las unidades que intervienen da una señal: la investigación no se encasilló en un solo carril. De un lado, la violencia altamente lesiva; del otro, la corrupción funcional y la violencia institucional. Eso obliga a que el expediente avance con dos miradas distintas.
La pregunta que queda en el aire es simple: ¿la investigación va a llegar hasta el final o se va a diluir en el ruido? Lo que se resuelva en los próximos días va a marcar si esta causa se toma en serio o termina siendo otra nota más.

Comentarios (9)
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Ojalá no quede en nada. En Rosario siempre se habla y después no se sabe más nada.
Ya pasó con otras cosas, pero esta vez el fiscal regional metió dos unidades, eso no es poca cosa.
Me parece bien que pidan cámaras públicas y privadas, eso es lo primero que hay que revisar.
Si hubo policías, que se sepa quiénes eran. No puede quedar en la palabra de nadie.
Igual, hay que esperar los resultados. No es lo mismo un video viral que una prueba válida.
Los videos de redes también sirven para arrancar, después se verifica. No es tirar la causa.
Que intervenga la unidad de violencia institucional es una señal. Ojalá no sea solo de palabra.
¿Alguien sabe si ya hay denuncias formales? En la nota no se aclara.
No lo dice, solo que hay tareas en reserva. Hay que esperar.