Estados Unidos celebró el martes 3 de noviembre las elecciones legislativas de medio término, conocidas como midterm elections, una definición que marcará el margen político de Donald Trump en la segunda mitad de su mandato. Los primeros resultados dejaron un saldo favorable a los demócratas en varias contiendas clave, aunque todavía no permitieron establecer quién controlará el Congreso durante los próximos dos años.
En el Senado, el exgobernador de Carolina del Norte Roy Cooper derrotó al republicano Michael Whatley y consiguió que su partido recuperara una banca que estaba en manos republicanas. Fue el primer cambio de partido de la noche en la Cámara alta. En Georgia, el senador demócrata Jon Ossoff logró la reelección, mientras que Chris Pappas se impuso en New Hampshire frente al republicano John Sununu y será el primer hombre abiertamente gay en el Senado de Estados Unidos.
Con esos resultados, los demócratas frustraron un intento republicano de sumar una banca en New Hampshire y, luego de recuperar el escaño de Carolina del Norte, todavía necesitaban otras tres victorias netas para alcanzar la mayoría del Senado. En la Cámara de Representantes, Jamie Ager ganó en Carolina del Norte y consiguió el primer cambio de partido de la noche en la Cámara baja, al quedarse con un distrito que estaba en manos republicanas. Además, los demócratas lograron conservar dos bancas en Florida que habían quedado bajo presión tras el rediseño electoral impulsado por el oficialismo.
En las elecciones para gobernador también hubo resultados importantes. La demócrata Keisha Lance Bottoms ganó en Georgia, mientras que Kathy Hochul consiguió la reelección en Nueva York y JB Pritzker obtuvo un tercer mandato en Illinois. Estos resultados ampliaron el registro de victorias demócratas en distintos estados del país. Sin embargo, Florida dejó una victoria para el oficialismo republicano: Byron Donalds derrotó al demócrata David Jolly y ganó la gobernación, por lo que sucederá a Ron DeSantis.
El resultado tiene relevancia política para Trump, ya que Donalds es uno de sus principales aliados y se convirtió en el primer gobernador afroamericano de ese estado. De esta manera, los primeros resultados configuran un escenario adverso para el Presidente, aunque las urnas que permanecen abiertas en distintos estados serán determinantes para conocer la composición definitiva de ambas cámaras.
En medio de la jornada electoral, Donald Trump también apuntó contra Fox News, una cadena que históricamente mantuvo una línea editorial favorable al mandatario y al Partido Republicano. A través de Truth Social, acusó a un sondeo difundido por la señal de tener preguntas sesgadas. “Cada pregunta es un ataque y cada respuesta es una mentira”, fue el sentido de su crítica. En otra publicación, el mandatario aseguró que la audiencia de Fox News había caído un 27% y responsabilizó a la cobertura de los demócratas. “Son ellos, no yo. Mis números están mejor que nunca”, escribió.

Comentarios (10)
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Conviene seguir de cerca el Senado: si los demócratas logran la mayoría, Trump va a tener menos margen político.
No tan rápido: todavía hay urnas abiertas y no está definido el control del Congreso.
Acá la clave es cuántas bancas faltan: tres victorias netas no son poca cosa.
Lo de Fox News me parece raro: siempre lo bancó y ahora lo ataca por un sondeo.
Igual, cuando Trump dice que su audiencia está mejor que nunca, no hay que tomarlo como dato duro.
No me sorprende que Florida quede con Donalds, Trump todavía pesa.
El dato de Pappas como primer senador abiertamente gay es histórico para EE.UU.
Me interesa más saber qué pasa con la seguridad acá en Rosario que con el Congreso de EE.UU.
Georgia con Bottoms y Ossoff es un golpe fuerte para el oficialismo.
Ojo, Donalds también es aliado de Trump, así que no todo es derrota.