Hay casos que no se olvidan. El de Loan Danilo Peña, el nene de cinco años que desapareció el 13 de junio de 2024 en la localidad correntina de 9 de Julio, es uno de ellos. Meses después, su nombre vuelve a ser tendencia en toda la Argentina, y la pregunta sigue siendo la misma: ¿dónde está Loan?
Lo que arrancó como la búsqueda de un chico que se había perdido en el monte terminó convirtiéndose en una causa judicial que sacudió al país entero. Detenciones de adultos que estaban con él ese día, sospechas de trata de personas, funcionarios policiales imputados, y una familia que clama justicia desde un rincón del interior profundo que, de golpe, quedó en el centro de la escena nacional.
Desde Rosario, ciudad que conoce de sobra el dolor de las familias que buscan a sus hijos, el caso Loan pegó fuerte. En redes sociales, vecinos y organizaciones que trabajan en la lucha contra la trata de personas volvieron a alzar la voz. ¿Cuántos Loan hay en la Argentina que no llegan a los titulares? Esa es la pregunta incómoda que muchos se hacen acá también.
La causa tiene varios imputados, entre ellos personas del entorno cercano al niño y efectivos de las fuerzas de seguridad de Corrientes. La hipótesis de la trata de personas tomó fuerza a medida que avanzó la investigación, y eso cambió todo el enfoque del caso. Ya no era solo un nene perdido en el campo: era, posiblemente, un crimen organizado con complicidades institucionales.
Lo que más indigna, y acá en Rosario lo sabemos bien, es la sensación de que el sistema falla siempre de la misma manera. Primero la desidia, después el encubrimiento, y finalmente la presión mediática como único motor real de la investigación. Si el caso Loan no hubiera explotado en los medios nacionales, ¿cuántos de esos imputados seguirían en libertad?
La familia de Loan sigue esperando. Su madre, su padre, sus hermanos. Gente humilde del interior correntino que tuvo que aprender a hablar ante las cámaras porque no les quedó otra. Esa imagen sola ya dice todo sobre el estado de la Justicia argentina.
El caso sigue abierto, con pericias, declaraciones y cruces judiciales que se renuevan cada tanto y vuelven a poner el tema en el centro del debate. Mientras tanto, Loan tiene seis años ahora, si es que está vivo. Y esa posibilidad, la de que esté vivo, es lo único que sostiene a su familia.
En Rosario, como en todo el país, la gente no olvidó. Y no va a olvidar hasta que haya una respuesta.
Comentarios (4)
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Este caso me parte el alma cada vez que lo veo. Esa familia merece respuestas y el sistema les falló desde el primer día. Ojalá aparezca con vida.
Lo que más me indigna es que si no hubiera explotado mediáticamente, no habría ni un detenido. Así funciona la justicia en este país.
Desde Rosario también seguimos este caso. Acá sabemos lo que es perder un hijo y no tener respuestas. Fuerza a la familia de Loan.
Hay que seguir hablando de esto aunque duela. El silencio es cómplice. Loan tiene que aparecer.