No se anduvo con vueltas. Maximiliano Pullaro, gobernador de Santa Fe, salió a cruzar con todo el fallo de la jueza Marta Elba Pascual de Lomas de Zamora, que el lunes pasado suspendió por 60 días la aplicación del nuevo Régimen Penal Juvenil en la provincia de Buenos Aires, la ley que baja la edad de imputabilidad a los 14 años.
"El garantismo bobo que no termina de entender la dimensión del problema y busca excusas para no actuar", escribió Pullaro en su cuenta de X, sin filtros y sin medias tintas. La frase pegó fuerte en las redes y encendió un debate que ya venía caliente desde que la magistrada dictó su resolución.
Para el gobernador santafesino, la decisión judicial es "muy grave" y llega después de un debate que, según sus palabras, "costó mucho dar". Pullaro sabe de lo que habla: Santa Fe fue durante años el epicentro de la violencia narco en Argentina, con Rosario como escenario de una guerra que dejó cientos de muertos y que tuvo a menores de edad como protagonistas tanto de las víctimas como de los victimarios.
"En Santa Fe sabemos muy bien lo que pasa cuando los menores son impunes con la excusa de su edad. Roban y matan, y el Estado no puede hacer nada para frenarlos", fue la frase más dura del mandatario, que apuntó directamente a la realidad que vivió la provincia bajo el avance del crimen organizado.
¿Tiene razón Pullaro o está usando el fallo para hacer política? La respuesta, como siempre, depende de qué lado del mostrador uno se para. Pero lo que es innegable es que el gobernador no habla desde la teoría: habla desde una provincia que enterró a sus muertos y que tuvo que reinventarse para frenar la sangría.
En ese marco, Pullaro remarcó que Santa Fe ya está preparada para aplicar la ley: "Tenemos tobilleras electrónicas, institutos de menores y, para los casos más graves, módulos penitenciarios especializados". La diferencia con Buenos Aires, que según la jueza Pascual no cuenta con la infraestructura necesaria para sostener el nuevo régimen, es el argumento central que el gobernador santafesino usa para marcar distancia.
El fallo de Pascual llegó apenas 48 horas después de que la ley entrara en vigencia efectiva. La resolución surgió a partir de un habeas corpus preventivo colectivo presentado por la Federación Familia Grande Hogar de Cristo, cuyo presidente es el sacerdote José María Di Paola, el popular "padre Pepe", en representación de adolescentes privados de su libertad. La jueza puso el foco en la capacidad del sistema bonaerense para absorber el impacto de la nueva normativa.
El cruce no quedó solo entre Pullaro y el fallo. Diego Santilli, ministro de Interior de la Nación, ya había apuntado contra el "silencio" del gobernador bonaerense Axel Kicillof. La respuesta llegó rápido: Javier Alonso, ministro de Seguridad de la Provincia, salió a decir que bajar la edad de imputabilidad "no alcanza" y el cruce derivó en una pelea por las deudas de Nación con las provincias y la falta de infraestructura.
Desde Mendoza, el gobernador Alfredo Cornejo también se metió en la polémica y fue tajante: "Esa jueza se ha extralimitado. Tiene la opción de declarar la inconstitucionalidad de la ley, si considera que corresponde, pero no tiene, de ninguna manera, la facultad de suspenderla por 60 días".
El mapa político quedó claro: los gobernadores de Juntos por el Cambio y aliados del oficialismo nacional cerraron filas en defensa de la ley. El kirchnerismo bonaerense, en cambio, encontró en el fallo judicial un respiro inesperado. Lo que nadie puede negar es que el debate sobre qué hacer con los menores que delinquen en un contexto de narcocriminalidad ya no admite respuestas simples, ni de un lado ni del otro. Pullaro lo sabe. Y por eso pega tan fuerte cuando habla.

Comentarios (14)
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Pullaro tiene razón en una cosa: en Rosario los menores fueron usados como sicarios durante años y el Estado miraba para otro lado. Eso es un hecho, no una opinión. Otra cosa es si bajar la edad de imputabilidad soluciona algo.
El garantismo bobo... jaja, como si meter pibes de 14 años en la cárcel fuera la solución. Pullaro habla mucho y Rosario sigue siendo un desastre.
Rosario mejoró bastante en homicidios en los últimos dos años, fijate los números antes de hablar. No digo que esté solucionado, pero decir que 'sigue siendo un desastre' igual que antes es no mirar los datos.
Che, ¿y eso es mérito de meter pibes presos o de otras políticas? Porque si fuera por Pullaro, la solución es siempre más cárcel.
Soy mamá de un chico de 15 años y la verdad que me da miedo que lo metan preso si se manda una macana. Pero también me da miedo que lo maten en la calle. No sé qué es peor.
La jueza hizo bien. Si no hay infraestructura, ¿dónde van a meter a esos chicos? ¿En las mismas cárceles que los adultos? Eso sí que es un desastre.
Cornejo tiene razón jurídicamente: una jueza no puede suspender una ley por 60 días, eso no es su facultad. Puede declararla inconstitucional si quiere, pero esto es un exceso. El garantismo a veces se pasa de la raya.
Ojo con llamar 'garantismo bobo' a defender derechos. Eso lo decían también cuando se metía presos a inocentes. Las garantías existen por algo.
Nadie dice que no existan garantías. El problema es cuando las garantías se usan para que un pibe que mató a alguien quede libre a los seis meses. Eso no es justicia, es impunidad.
Pullaro para presidente. El único que habla claro en este país.
Más allá de la grieta, lo del padre Pepe tiene peso. Ese cura conoce a los pibes de los barrios mejor que cualquier gobernador. Si él dice que hay un problema, hay que escucharlo.
¿Y Kicillof? Silencio total como siempre. Que Santilli le marque el silencio dice todo.
Lo que me preocupa es que nadie habla de prevención, de educación, de trabajo para los pibes en los barrios. Todo el debate es cárcel sí o cárcel no. Así no vamos a ningún lado.
Viví el peor momento de Rosario con los narcos. Vi cosas que no se olvidan. Pullaro no exagera cuando habla de lo que pasa con los menores. Acá fue real, no es un relato.