El corazón comercial de Rosario atraviesa un momento crítico. La desocupación de locales en el centro histórico alcanzó el 8% al cierre del primer trimestre de 2026, retrocediendo a niveles que no se veían desde hace cuatro años, según reveló el último censo de la Federación Gremial del Comercio e Industria (FECOI).
El relevamiento, realizado durante las primeras semanas de abril, abarcó 4.028 inmuebles con vidriera en el cuadrante delimitado por las avenidas Oroño, Buenos Aires, Tucumán y Mendoza. Los números son contundentes: 323 persianas permanecen bajas, ya sea por cierre definitivo, búsqueda de inquilinos o venta del inmueble.
La radiografía del microcentro muestra una realidad fragmentada. Las calles Santa Fe y Mendoza encabezan la lista de desocupación, superando ampliamente la media local. Otras arterias golpeadas por los cierres incluyen Sarmiento, Presidente Roca, Maipú y Laprida, donde la actividad comercial se ha contraído notablemente.
En contraste, las tradicionales peatonales Córdoba y San Martín mantienen su vitalidad comercial, junto con calles consolidadas como San Luis y Rioja, que registran ocupación casi plena gracias al flujo constante de peatones y la tradición comercial de décadas.
Desde FECOI identifican factores estructurales que van más allá de la capacidad de consumo. El deterioro edilicio representa una barrera significativa: el alto costo de acondicionar locales antiguos se vuelve prohibitivo para nuevos emprendedores que buscan instalarse en el centro histórico.
La falta de estacionamiento en el microcentro actúa como un elemento disuasivo adicional. Esta carencia de infraestructura para vehículos particulares beneficia a otros polos comerciales de la ciudad que ofrecen mayor comodidad para los consumidores que llegan en auto.
Ante este escenario, muchos comerciantes están adoptando estrategias de supervivencia. La migración hacia superficies más pequeñas se ha vuelto común, así como el traslado hacia zonas como el Paseo del Siglo y arterias transversales como Oroño, España y Corrientes, que mantienen mejores niveles de rentabilidad.
El contraste entre zonas es notable: mientras Presidente Roca y Paraguay muestran una tendencia negativa creciente, calles como San Luis, Tucumán y Urquiza han logrado un desempeño favorable en este inicio de año, demostrando que la ubicación específica sigue siendo determinante.
El censo no incluyó locales dentro de galerías comerciales o centros comerciales, concentrándose exclusivamente en los comercios a nivel de calle. Esta metodología permite una radiografía precisa del impacto real en el paisaje urbano del centro rosarino.
La situación plantea desafíos urgentes para las autoridades municipales y los actores del sector privado. Sin intervenciones que mejoren la infraestructura y accesibilidad del centro histórico, el éxodo comercial podría profundizarse durante el resto de 2026, afectando no solo la actividad económica sino también el carácter urbano de una zona emblemática de la ciudad.

Comentarios (12)
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Era obvio que iba a pasar esto. Con los alquileres por las nubes y la falta de estacionamiento, el centro se volvió inviable para muchos comercios. Yo cerré mi local en Santa Fe el año pasado.
@Roberto Fernandez Es una pena lo que pasó con tu local. Pero también hay que reconocer que muchos comerciantes no se adaptaron a los nuevos tiempos. El comercio online cambió todo.
@Silvia Morales No es solo tema de adaptarse, los costos son imposibles. Entre alquiler, expensas, impuestos y servicios, no te queda nada.
Las peatonales siguen funcionando bien porque la gente puede caminar tranquila. El problema es cuando tenés que ir en auto, no hay donde estacionar y encima te roban.
Mientras tanto los shoppings de la periferia llenos. La gente prefiere comodidad y seguridad, es lógico.
8% de desocupación es un desastre. Y después se quejan de que no hay trabajo. Si no cuidan el centro comercial, ¿qué esperan?
Yo trabajo en Córdoba y San Martín hace 20 años. Acá siempre hay movimiento, pero es cierto que en otras calles está complicado. Falta inversión municipal.
Habría que hacer algo como en otras ciudades: bajar impuestos municipales para comercios del centro y mejorar el transporte público.
@Diego Ramirez Bajar impuestos está bien, pero también hay que mejorar la seguridad. Muchos no van al centro por miedo a los robos.
Yo voy al centro solo por las peatonales. Para el resto prefiero los shopping, más cómodo y seguro. Es la realidad.
323 locales cerrados es una barbaridad. Y pensar que antes el centro era el corazón de Rosario. Ahora está todo disperso.
Mi familia tuvo comercio en San Luis por 30 años. Cerró en 2023. Los números no daban más, una pena porque era tradición familiar.