Una aeronave incautada en el marco de una causa por narcotráfico en la provincia de Santa Fe —tras ser interceptada y obligada a aterrizar en un campo— encontró un destino inesperado: hoy es material de estudio para futuros técnicos aeronáuticos en la Escuela Técnica Jorge Newbery, ubicada en Villa Luzuriaga, partido bonaerense de La Matanza. En lugar de oxidarse en un depósito judicial durante años, el avión trabaja.
La iniciativa es obra de Ulises Falabella, docente salteño y técnico aeronáutico, quien la presentó en el programa Punto Medio de Radio 2 de Rosario. El proyecto nació de una realidad que cualquiera que haya pisado una escuela técnica del interior conoce bien: la enorme dificultad para acceder a aeronaves completas y en condiciones de ser usadas con fines educativos. Mientras el Estado acumula bienes decomisados que se deterioran sin uso, las escuelas forman técnicos sin poder tocar una pieza real.
Falabella comenzó las gestiones en Salta, donde logró que un Cessna incautado al narcotráfico fuera destinado a prácticas profesionalizantes. El éxito de esa primera experiencia lo llevó a avanzar con otros decomisos y a promover un esquema replicable en distintas provincias. Hasta el momento, nueve aviones ya fueron entregados a instituciones educativas de todo el país.
Uno de los casos tiene una conexión directa con Rosario. Se trata del helicóptero que en 2023 iba a ser utilizado para la fuga de Esteban Lindor Alvarado, el narco rosarino detenido en la cárcel federal de Ezeiza. El plan fue frustrado a tiempo, y la aeronave terminó siendo asignada a la escuela técnica de Salta donde trabaja Falabella. Trasladado por tierra desde Buenos Aires hasta Salta, el helicóptero hoy es operado por los propios estudiantes, que incluso lograron ponerlo en marcha dentro del establecimiento.
"La Justicia lo asignó a la escuela para el mismo fin, para que se hagan las prácticas", explicó Falabella. "Cuando el alumno va y lo hace él, eso no se lo olvida nunca", agregó, describiendo una pedagogía que ningún simulador puede reemplazar. Los docentes incluso pueden provocar desperfectos de manera controlada para que los alumnos aprendan a diagnosticarlos y resolverlos, replicando situaciones reales del mercado laboral.
Detrás del proyecto hay también una lógica técnica y económica que lo hace especialmente razonable. A diferencia de un auto decomisado que puede ser acondicionado y entregado a una repartición pública, las aeronaves narco suelen carecer de documentación de mantenimiento, tienen matrículas extranjeras y entraron irregularmente al país. Eso hace imposible conocer qué revisiones recibieron y si se cumplieron los procedimientos exigidos por los fabricantes.
Volver a ponerlas legalmente en vuelo implicaría una revisión integral de motor y estructura que, según Falabella, puede resultar más cara que comprar en el exterior un avión con toda la documentación en regla. En cambio, para uso educativo no necesitan volar: los estudiantes trabajan directamente sobre ellas, desmontando y montando componentes, revisando sistemas, detectando fallas y practicando procedimientos reales.
La experiencia derivó en una mesa de trabajo con la Procuraduría, la Corte Suprema de Justicia y organismos vinculados a la actividad aeronáutica, con el objetivo de institucionalizar el esquema y extenderlo a más escuelas técnicas, especialmente las del interior, que históricamente disponen de menos equipamiento. Es, en definitiva, un caso donde el Estado logra convertir un bien del crimen organizado en una herramienta de formación pública. Que funcione no debería ser la excepción.

Comentarios (13)
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Esto es exactamente lo que debería pasar con todos los bienes decomisados: que sirvan para algo en lugar de pudrirse en un depósito. Felicitaciones al docente que tuvo la iniciativa.
Nueve aviones en todo el país... ¿y cuántos están tirados sin uso? Buen arranque pero que no quede en una anécdota.
Me parece una idea brillante. Los chicos de las técnicas necesitan práctica real, no teoría. Y encima aprovechan algo que sino se deteriora solo.
Che, ¿y por qué tardaron tanto en pensar esto? Cuántos años habrán estado esos aviones parados en algún hangar del Estado gastando plata en custodia.
Lo del helicóptero de Alvarado me parece lo más irónico de todo. Quisieron usarlo para escapar y terminó formando técnicos. Poética justicia.
Alvarado quiso fugarse en helicóptero y el helicóptero terminó en una escuela. Karma puro jajaja
Soy docente de técnica y esto me emociona. No tenés idea lo difícil que es enseñar sin material real. Los chicos aprenden mirando diagramas mientras en otros países trabajan con piezas reales desde el primer año.
Igual no me cierra que haya que esperar que el narco traiga los aviones para que las escuelas técnicas tengan equipamiento. ¿El Estado no debería proveer eso directamente?
El Estado no tiene plata para comprar aviones de práctica, eso es una realidad. Que aprovechen los decomisados es ingenioso, no una falla del sistema.
No tiene plata porque la gasta en otras cosas, Marcelo. Igual, en este caso concreto coincido que está bien aprovechado. Pero no lo pongamos como logro del Estado, es logro del docente.
Mi hijo estudia en una técnica de Rosario y ojalá llegue algo así acá. Aprenden con maquetas de plástico, es una vergüenza.
Lo que me parece clave es la mesa con la Procuraduría y la Corte. Si esto se institucionaliza puede escalar a decenas de escuelas. Que no quede en la buena voluntad de un solo docente.