El viceministro de Economía José Luis Daza salió a despejar dudas este jueves sobre el rumbo económico del Gobierno: no habrá "plan platita", no habrá atajos y la apuesta central para sostener la actividad pasa por ampliar el acceso al crédito privado. Las declaraciones, realizadas en una entrevista con la TV Pública, llegan en un contexto donde la presión por mejorar los ingresos y el consumo se intensifica de cara al ciclo electoral.
"No podemos tomar atajos, no hay soluciones fáciles, populistas. Lo vamos a dar y vamos a tener. No va a haber plan platita", fue la frase con la que Daza cerró cualquier especulación sobre un eventual giro expansivo en la política económica. El funcionario, que integra el equipo del ministro Luis Caputo, subrayó que el objetivo del Ministerio es apuntalar la inversión y la actividad económica a través del financiamiento al sector privado, no mediante transferencias directas o estímulos fiscales discrecionales.
En cuanto al crédito empresarial, Daza aportó un dato concreto: los préstamos a empresas están creciendo en términos reales al 1,9% mensual en los últimos meses, aunque reconoció que se trata principalmente de financiamiento de corto plazo para capital de trabajo. "Eso indica que hay un aumento incipiente en la actividad económica. Son varios meses ya creciendo, es una tasa muy atractiva", explicó. Sin embargo, el panorama para los individuos es más complejo: las tasas para créditos personales e hipotecarios se mantienen en niveles elevados, en parte porque son préstamos de tres, cuatro o cinco años de plazo, lo que implica mayor riesgo para los bancos.
El viceministro también apuntó contra la carga impositiva como uno de los principales obstáculos para democratizar el crédito. "La cascada de impuestos en la Argentina hace que el crédito sea inaccesible o impagable para la gente. Tenemos que limpiar y solucionar ese tema", advirtió. Es un diagnóstico que coincide con lo que economistas pro-mercado vienen señalando hace años: la presión tributaria no solo ahoga a las empresas, sino que encarece el costo del dinero para el consumidor final.
Sobre las altas tasas de interés, Daza reconoció que los bancos mantienen sus márgenes elevados por cautela ante una eventual vuelta de la volatilidad. "Los bancos no bajan la tasa que le prestan del 60, 70 a un 40 porque tienen miedo que vuelva la volatilidad", explicó. También admitió un aumento de la mora en los últimos meses, asociado precisamente a ese contexto de tasas altas y turbulencias cambiarias previas.
El punto más político de la entrevista llegó cuando Daza se refirió al ciclo electoral. Con las elecciones presidenciales de 2027 ya en el horizonte, el funcionario buscó desactivar la narrativa de que los comicios suelen desestabilizar la economía argentina. "Las elecciones no generan crisis, ni en la Argentina ni en ninguna parte del mundo; lo que genera crisis son los desequilibrios macro, fiscal, externo y bancario", sostuvo.
Y fue más lejos: "Por primera vez en cuatro décadas, vamos a ir a una elección con superávit fiscal, superávit externo, bancos bien calzados, con reservas y con un tipo de cambio flotante. No hay país que vaya a una elección con una posición más sólida que la Argentina". La afirmación es ambiciosa pero no carece de sustento: el superávit fiscal del Gobierno de Javier Milei es uno de los logros más reconocidos incluso por analistas críticos del oficialismo, y el tipo de cambio flotante —adoptado tras el levantamiento del cepo— representa un cambio estructural respecto a los esquemas de bandas o fijaciones que históricamente terminaron en crisis.
El desafío, de todos modos, sigue siendo trasladar esa estabilidad macro a la economía real. Mientras el crédito empresarial muestra señales de recuperación, el crédito al consumo todavía no despega con fuerza, y la mora en aumento es una señal de alerta que el propio Gobierno reconoce. La apuesta oficial es que la consolidación fiscal y la baja de la inflación terminen por reducir las tasas de manera orgánica, sin intervención directa ni populismo monetario.

Comentarios (13)
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Por fin un gobierno que dice las cosas como son. No hay magia, no hay platita gratis. El crédito real es la única forma de crecer sin destruir la moneda. Ojalá se sostenga.
Muy lindo el discurso pero con tasas del 70% nadie puede tomar un crédito. Que me expliquen cómo se reactiva el consumo así.
Las tasas altas son consecuencia de años de inflación y desconfianza, no las inventó Milei. Si querés tasas bajas, primero necesitás estabilidad. Eso lleva tiempo.
Sí, claro, siempre la culpa es del gobierno anterior. Llevan dos años y medio y el crédito sigue inaccesible para la mayoría. ¿Cuánto tiempo más hay que esperar?
Lo de la mora en aumento me preocupa. Hay gente que se endeudó cuando las tasas parecían razonables y ahora no puede pagar. Eso no lo mencionan mucho.
Superávit fiscal por primera vez en 40 años y la gente se queja igual. Che, ¿qué querían? ¿Que en dos años arreglaran lo que tardamos décadas en romper?
Nadie dice que sea fácil, Tere. Pero el superávit no se come. La gente necesita llegar a fin de mes.
Lo que dijo Daza sobre los impuestos es clave y casi nadie lo está destacando. La cascada impositiva es el verdadero problema del crédito en Argentina. Sin reforma tributaria, esto no se soluciona.
Reforma tributaria jajaja. Eso lo prometen todos y no lo hace nadie. Suerte con eso.
Me parece bien que no haya plan platita. Ya vimos en 2021 adónde lleva eso: más inflación, más pobreza. El camino es largo pero es el correcto.
¿Y el crédito hipotecario? Quiero comprar una casa y con estas tasas es imposible. Hablan de ampliar el crédito pero para mí no existe.
Daza habla bien, se nota que sabe de economía. Pero entre el discurso y la realidad del almacenero de la esquina hay una distancia enorme. Ojalá se acorte pronto.
Lo de ir a las elecciones con superávit y reservas suena bien en papel. Veremos si aguanta cuando empiece la campaña y la presión por el gasto.