El gobierno de Javier Milei definió la salida del secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, Darío Genua, y ya está en la búsqueda de un reemplazante para el cargo. La decisión se conoció este sábado y confirma una caída en desgracia que venía gestándose desde hace días dentro de la administración libertaria.
Genua era considerado un hombre de confianza del asesor presidencial Santiago Caputo, una de las figuras más influyentes del entorno de Milei, cuyo poder interno en la Casa Rosada ha sido objeto de tensiones recurrentes con otros sectores del oficialismo. La salida del secretario se inscribe en ese mapa de disputas internas que periódicamente sacuden al gobierno nacional.
La señal de debilitamiento había llegado días antes del desplazamiento formal: Genua perdió el control de tres organismos clave que estaban bajo su órbita. Se trata del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), la empresa satelital Arsat y el Correo Argentino, tres estructuras de peso estratégico y presupuestario dentro del Estado nacional. Perder esas áreas fue, en los hechos, una señal inequívoca de que su ciclo estaba llegando a su fin.
La Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología tiene un rol central en la política científica del país. Desde allí se articulan los vínculos con el CONICET, las universidades nacionales y los programas de financiamiento a la investigación, un sector que bajo la gestión Milei atravesó recortes presupuestarios significativos y una fuerte discusión sobre el rol del Estado en el fomento del conocimiento. La designación del sucesor de Genua será, en ese sentido, una señal sobre el rumbo que el gobierno pretende darle al área.
Por el momento, el Ejecutivo nacional no oficializó el nombre del reemplazante. La búsqueda está en marcha y se espera que en los próximos días se conozca la designación. El perfil del nuevo funcionario será observado con atención tanto por el sector científico-tecnológico como por los actores del ecosistema de telecomunicaciones, que quedaron sin conducción clara tras la remoción de Genua.
El episodio vuelve a poner en el centro de la escena las tensiones internas del oficialismo, donde la influencia de Santiago Caputo sobre determinadas áreas del Estado genera fricciones con otros sectores de La Libertad Avanza y aliados del gobierno. La salida de un funcionario de su órbita directa es, al menos, un dato político que no pasa desapercibido.

Comentarios (12)
Deja tu comentario
Otro que cae. La interna de Caputo con el resto del gobierno es un quilombo bárbaro. Lo raro es que nadie lo dice abiertamente pero todos lo saben.
Perdió Enacom, Arsat y el Correo antes de que lo echen. O sea, ya estaba muerto políticamente y lo dejaron agonizar un tiempo. Clásico de la política argentina.
Lo que me preocupa es quién viene. Si el área de ciencia y tecnología queda en manos de alguien que no entiende el sector, el CONICET y las universidades van a sufrir todavía más recortes.
Che, ¿y esto es noticia? En todos los gobiernos hay internas y se van funcionarios. Pasa en todos lados.
No pasa en todos lados que un asesor sin cargo formal maneje los hilos de quién entra y quién sale. Santiago Caputo no fue elegido por nadie y tiene más poder que varios ministros.
Si el que se va era un hombre de Caputo, quizás esto es una señal de que Milei está recuperando control sobre su propio gobierno. No necesariamente es algo malo.
Totalmente de acuerdo con Gustavo. Si Caputo pierde influencia, el gobierno puede ser más coherente con su programa. Las internas siempre frenan las reformas.
igual caputo el asesor ese maneja todo hace rato, que salga uno de los suyos no cambia nada jaja
Ojalá que el que venga tenga algo de idea sobre ciencia. El sector está destruido hace años y necesita alguien que lo defienda adentro del gobierno, no que lo vacíe.
¿Y el CONICET? ¿Alguien sabe qué va a pasar con los investigadores? Hay gente que lleva meses sin cobrar bien y encima ahora no tienen ni secretario.
Me parece que hay que esperar y ver quién es el reemplazante antes de sacar conclusiones. Puede ser mejor o peor que Genua, no sabemos.
Lo de Arsat me llama la atención. Es una empresa estratégica para las comunicaciones del país. Que haya estado bajo alguien que ahora echan dice bastante del desorden que hay.