El dato que el Indec publicará este martes a las 16 no va a ser el cero que prometió Javier Milei.
Según las estimaciones de consultoras privadas, la inflación de septiembre se ubicaría entre 1,8% y 2,1%, después de la desaceleración de agosto.
El mes pasado, con 1,7%, tuvo el nivel más bajo de los últimos 14 meses. Ahora, la aceleración vendría explicada por alimentos, combustibles y ropa.
La proyección más representativa sale del Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central: 1,9% para septiembre, dos décimas por encima del mes anterior.
El relevamiento reunió a 44 participantes, entre consultoras, centros de investigación y entidades financieras. Incluso los diez especialistas con mayor precisión anterior coincidieron en 1,9%.
Las mediciones particulares muestran diferencias: EconViews estimó 1,8%, mientras que C&T Asesores Económicos calculó 1,9%.
Por su parte, Eco Go y la Fundación Libertad y Progreso proyectaron 2%, mientras Equilibra ubicó la variación en 2,1%.
Uno de los principales factores es el comportamiento de los alimentos, que volvieron a mostrar aumentos importantes. La Fundación Libertad y Progreso estimó una suba del 3,2% para alimentos y bebidas no alcohólicas.
También se observaron incrementos estacionales en verduras y prendas de vestir, a los que se sumaron ajustes en combustibles.
Como antecedente, la Ciudad de Buenos Aires informó una inflación del 1,8% en septiembre, una décima por encima de agosto. En territorio porteño, los alimentos subieron un 2,1%.
En la medición porteña, educación aumentó un 2,9%, indumentaria un 2,3% y salud un 2,2%. Aunque las canastas son diferentes, el resultado aporta otra referencia.
La cifra nacional también permitirá conocer si la inflación logró mantenerse por debajo del 2% mensual, una barrera que durante 2026 solamente pudo perforar en junio y agosto.
En los primeros ocho meses del año, los precios acumularon un incremento del 21,3%, mientras que la inflación interanual llegó al 33,5%.
Más allá del resultado puntual, las expectativas del mercado muestran que el proceso de desaceleración continúa, pero a un ritmo lento. El último relevamiento del Banco Central proyectó 1,7% para octubre.
Para noviembre, la proyección es de 1,6%, y para diciembre, de 1,8%. De confirmarse, la inflación terminaría 2026 alrededor del 30%.
El informe del Indec permitirá determinar cuánto aumentaron los precios en septiembre, cuáles fueron los rubros de mayor incidencia y si la aceleración estuvo concentrada en productos estacionales o alcanzó a una porción más amplia de la economía.
El dato no solo importa por el número: también importa si la suba se concentró en productos estacionales o alcanzó a una porción más amplia de la economía, porque eso cambia la lectura sobre la inflación.

Comentarios (10)
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Con 1,9% y alimentos al 3,2%, el bolsillo no descansa. A ver si el Indec no nos sorprende con 2,1%.
Si el Banco Central proyecta 1,7% para octubre, 1,6% para noviembre y 1,8% para diciembre, el año no baja del 1%.
Lo que más me preocupa es la ropa y verduras, justo cuando cambia la estación. Si se confirma 2%, el año va a cerrar cerca del 30%.
La ropa estacional es un golpe justo antes de invierno. Si indumentaria sube 2,3% en CABA, acá no va a ser menos.
Cero prometido y ahora 1,8 o 2,1. En Rosario se nota en el supermercado, no en el discurso.
No es solo Rosario, el dato es nacional. Pero es cierto que en el sur se siente más por el transporte.
Al menos agosto fue 1,7%, el más bajo en 14 meses. Si septiembre queda en 1,9, sigue siendo desaceleración, aunque lenta.
Desaceleración lenta es desaceleración. Pero con alimentos al 3,2% no se siente como baja.
En la Ciudad fue 1,8% y alimentos 2,1%. Acá en Rosario va a ser similar, o peor, porque la canasta también se mueve.
Con 21,3% en ocho meses y 33,5% interanual, el número de septiembre es un alivio solo para los que miran el gráfico.