Conseguir un turno online, crear una cuenta, descargar una app, subir un documento escaneado. Para muchos rosarinos, eso es el pan de cada día. Para otros —adultos mayores, personas sin acceso a internet, vecinos con poca experiencia digital— puede ser una barrera tan alta como una pared de ladrillos. El municipio de Rosario decidió salir a buscar a esa gente en vez de esperar que ella llegue.
La iniciativa, impulsada desde la gestión municipal, consiste en llevar trámites directamente a los barrios, con personal capacitado que asiste a los vecinos de manera presencial. El objetivo es claro: que nadie quede afuera del sistema por no saber usar un celular o no tener acceso a una computadora.
¿Cuántas personas en Rosario quedan excluidas cada día por no poder navegar una plataforma digital? La pregunta no tiene una respuesta oficial todavía, pero cualquier empleado de un centro de salud, una biblioteca barrial o una delegación municipal sabe la respuesta de memoria: son muchos, y en general son los que más necesitan los servicios del Estado.
El programa apunta especialmente a adultos mayores, personas con discapacidad y vecinos de barrios periféricos donde la conectividad es irregular o directamente inexistente. En esos sectores, la digitalización de los trámites —que en teoría debería facilitar la vida— terminó complicándola más.
La modalidad de trabajo incluye equipos móviles que se instalan en puntos estratégicos de cada barrio: plazas, centros comunitarios, sedes de clubes. Allí, los agentes municipales guían a los vecinos paso a paso para completar gestiones que de otra manera quedarían inconclusas o directamente abandonadas.
No es un dato menor: en una ciudad donde la digitalización avanza a paso firme, la brecha tecnológica no desaparece sola. Al contrario, tiende a profundizarse si no hay políticas activas que la compensen. Rosario tiene una larga tradición de descentralización a través de sus distritos, y esta iniciativa se inscribe en esa lógica: el Estado que va al vecino, no el vecino que tiene que ir al Estado.
La propuesta también tiene una dimensión que va más allá del trámite puntual. Cuando un agente municipal se sienta al lado de una señora de 75 años y le explica cómo sacar un turno médico desde el celular, no solo resuelve ese problema: le está dando una herramienta para la próxima vez. Es, en pequeña escala, una política de inclusión digital con impacto real.
Queda por ver si el programa tiene la escala suficiente para llegar a todos los rincones de la ciudad, si los recursos humanos alcanzan y si la iniciativa se sostiene en el tiempo o queda como una acción puntual. Esas son las preguntas que el municipio todavía tiene que responder con hechos. Por ahora, la dirección es la correcta: en una ciudad que no para de crecer en servicios digitales, acordarse de los que se quedan afuera no es un detalle. Es una obligación.

Comentarios (12)
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Por fin algo que tiene sentido. Mi mamá tiene 78 años y cada vez que tiene que sacar un turno me llama desesperada. Esto le va a cambiar la vida, en serio.
Lindo el gesto pero ¿cuántos barrios van a cubrir realmente? Porque si llegan a tres plazas del centro y listo, no sirve de nada.
Algo es algo, amigo. Antes no había nada. Al menos están intentando.
Sí, pero 'intentando' no alcanza cuando hay gente que lleva meses sin poder acceder a un turno médico. Necesitamos resultados, no anuncios.
Trabajo en un centro de salud del oeste y les juro que esto es necesario. Todos los días vienen vecinos que no pudieron sacar turno online y se quedan sin atención. Ojalá lleguen a esos barrios.
¿Y por qué no simplemente dejan que los trámites se hagan en persona como antes? Tanto lío con lo digital y al final terminan mandando gente a explicar lo digital. Algo no cierra.
El punto no es volver atrás, Tere. La digitalización tiene ventajas enormes para el sistema. El tema es que la transición tiene que ser acompañada para que nadie quede afuera. Eso es exactamente lo que están haciendo.
Mi vecino tiene 82 años y vive solo. Para él esto es fundamental. No tiene familia cerca que le ayude con el celular.
Bien por la idea, pero espero que no sea solo para época de elecciones. Que se sostenga en el tiempo, eso es lo que hay que ver.
Soy trabajadora social y esto es lo que venimos pidiendo hace años. La brecha digital golpea más fuerte en los sectores que ya tienen menos recursos. Que el municipio lo reconozca y actúe es un paso importante.
igual el problema de fondo es que no hay internet en los barrios del sur. te mandan a explicar apps pero no hay señal. arreglen eso primero
Eso es otro problema y tiene otro responsable (las empresas de telecomunicaciones y el Estado nacional). El municipio no puede tender fibra óptica solo. Pero esto que hacen sí pueden hacerlo, y está bien.