Rosario tiene historia enterrada, literalmente. Los trabajos de remodelación de la Plaza de la Cooperación, ubicada en la esquina de Mitre y Tucumán en pleno centro de la ciudad, depararon un hallazgo que nadie tenía en el radar: una serie de cámaras y túneles subterráneos que, según las primeras evaluaciones técnicas, pertenecerían al antiguo Mercado Norte, uno de los grandes mercados de abasto del siglo XIX demolido hace más de cuatro décadas.
Los operarios que ejecutaban las tareas sobre el sector de veredas y cazuelas se toparon con estructuras de mampostería que se extendían por debajo del nivel actual de la plaza. Lo que encontraron no fue menor: cámaras conectadas entre sí por túneles cuya función original parecería haber sido la de viejos depósitos, cámaras de frío o zonas de descarga del mercado que durante más de un siglo abasteció a los rosarinos.
La historia del lugar es larga. Entre las calles Mitre, Tucumán y el pasaje Poeta Fabricio Simeoni —ex Zabala— funcionó durante décadas el Mercado Norte, inaugurado a fines del siglo XIX y ampliado con los años a medida que crecía la demanda. Con el tiempo fue perdiendo relevancia comercial hasta que cerró sus puertas en 1979, en plena dictadura militar, y al año siguiente fue demolido casi en su totalidad para dar paso al espacio público que hoy conocemos como Plaza de la Cooperación.
Lo que nadie imaginaba es que parte de su infraestructura subterránea había sobrevivido bajo el suelo durante más de cinco décadas, oculta bajo el tránsito cotidiano de vecinos, feriantes y paseantes. El deterioro encontrado es considerable: los niveles de humedad son altos y el paso del tiempo hizo lo suyo. Pero la estructura resistió.
El hallazgo trajo además una consecuencia directa sobre el arbolado de la plaza. Sobre uno de los túneles crecía un ejemplar de ficus cuyas raíces, con el correr de los años, habían perforado la estructura subterránea. El problema no fue solo de daño patrimonial: al no contar el árbol con arraigo suficiente —justamente porque el túnel le impedía extender sus raíces con normalidad—, su anclaje quedó seriamente comprometido. Frente a la creciente intensidad de las tormentas que viene registrando la región, ese déficit de sujeción representaba un riesgo concreto de caída sobre el espacio público. La decisión fue su extracción preventiva.
Desde el municipio indicaron que se trabaja en alternativas de preservación de los espacios descubiertos, aunque aclararon que la complejidad del deterioro, la humedad acumulada y la necesidad de devolver la plaza al uso ciudadano en los plazos previstos condicionan cualquier decisión. La obra forma parte del plan de plazas de la Municipalidad de Rosario, un programa de renovación de espacios verdes que viene ejecutándose en distintos puntos de la ciudad.
El descubrimiento abre un debate que Rosario ya conoce: qué hacer cuando la obra pública choca con el patrimonio histórico. La ciudad tiene antecedentes de hallazgos arqueológicos e históricos durante excavaciones —desde restos de la época colonial hasta infraestructura del siglo XIX— y la tensión entre preservar y avanzar nunca es sencilla de resolver. En este caso, el municipio deberá encontrar un equilibrio entre la recuperación del espacio verde prometido a los vecinos y la posibilidad de conservar, aunque sea parcialmente, un fragmento tangible de la historia comercial de la ciudad.
Por lo pronto, los túneles del Mercado Norte volvieron a ver la luz después de más de cuatro décadas. Lo que pase con ellos dependerá de decisiones que todavía están en evaluación.
Con información de: Rosario3, La Capital.

Comentarios (14)
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Qué descubrimiento increíble. Yo de chica iba al Mercado Norte con mi mamá a comprar verduras. No puedo creer que todavía quede algo de eso ahí abajo. Ojalá lo preserven.
Seguro que lo tapan con cemento y listo, como siempre. El municipio no tiene ni idea de patrimonio histórico.
Discrepo con el pesimismo. Hay que ver qué dicen los técnicos antes de opinar. El deterioro que describen es serio, no es tan fácil preservar algo con esos niveles de humedad y daño estructural.
Técnicos... los mismos que aprueban demoler el patrimonio histórico hace décadas. Che, el Mercado Norte lo tiraron abajo en plena dictadura y nadie dijo nada.
Me parece bien que hayan sacado el ficus si era un riesgo real. Después de los temporales que tuvimos este año, un árbol mal anclado en una plaza concurrida es un peligro serio.
Pero sacaron el árbol y no dijeron nada de los túneles, como que priorizan la obra y listo. El patrimonio histórico siempre pierde.
Rosario tiene historia por todos lados y no la cuidamos. Esto debería ser un museo subterráneo, como los que hay en otras ciudades del mundo.
La idea del museo subterráneo suena linda pero hay que ver la viabilidad técnica. Si los niveles de humedad son tan altos como dicen, mantener eso abierto al público tiene un costo de mantenimiento enorme. No es tan simple.
Mi abuelo trabajó en el Mercado Norte. Siempre nos contaba historias de ese lugar. Que aparezca algo de eso me emociona mucho. Espero que no lo destruyan.
Y mientras tanto la plaza lleva meses cerrada y los vecinos del centro sin espacio verde. Que preserven lo que quieran pero que terminen la obra de una vez.
Totalmente de acuerdo. El patrimonio importa, pero la gente también necesita la plaza. Que busquen la forma de hacer las dos cosas.
no sabia que habia un mercado ahi, que loco. rosario tiene mucha historia que no se enseña en las escuelas
Ojalá el municipio convoque a historiadores y arqueólogos antes de tomar cualquier decisión. Esto merece un estudio serio, no una solución apresurada por los plazos de obra.