Lo que no se ve también importa. Mientras la ciudad discute obras de superficie, debajo de las calles del microcentro rosarino hay un sistema de agua potable que en muchos tramos tiene más años que varios de sus vecinos. Cañerías de hierro fundido, oxidadas, con roturas frecuentes y presiones que no alcanzan para llenar un vaso en un quinto piso. Eso, por fin, está empezando a cambiar.
Aguas Santafesinas (ASSA) dio inicio esta semana a la segunda etapa del plan de renovación de redes de agua potable en el sector céntrico de Rosario, delimitado por bulevar Oroño, avenida Pellegrini y el río Paraná. Los trabajos arrancaron en la esquina de Mendoza y Colón, en pleno barrio Martín, y se extenderán durante los próximos 12 meses.
La inversión que pone la provincia es de más de $5.957 millones. A cambio, unos 32.000 vecinos del centro van a tener agua con mejor presión, menos cortes sorpresivos y cañerías que no colapsen con cada lluvia fuerte. No es poca cosa.
El ministro de Obras Públicas provincial, Lisandro Enrico, estuvo en el frente de obra junto a la presidenta de ASSA, Renata Ghilotti, y el subsecretario de Obras Públicas municipal, Juan Ferrer. Enrico fue directo al punto: «Con esta obra, automáticamente los vecinos de los departamentos y de las casas tienen más agua en la canilla». Y agregó algo que no es menor para quien vive en una ciudad donde cada obra de infraestructura implica meses de caos vial: esta vez no van a romper toda la calle. Se trabaja con tecnología sin zanja, con un punto de entrada y uno de salida. Menos barro, menos zanjas, menos quilombo.
Ghilotti, por su parte, puso en perspectiva lo que significa intervenir esta zona: «Estamos en el casco histórico, en el microcentro. Estas son las obras que van por abajo, las que no se ven, pero que cambian realmente la calidad de vida del vecino». No es la primera vez que ASSA trabaja en el área: el año pasado ya intervinieron en los barrios Lourdes y Pichincha, con resultados que la propia empresa califica como positivos.
¿Qué implica concretamente la obra? En números: 10.800 metros de cañerías renovadas, 1.600 conexiones domiciliarias reemplazadas de punta a punta —desde la toma en carga hasta el cajón de servicio, incluyendo llave de paso y accesorios—, y la totalidad de los hidrantes y válvulas esclusas del sector. Las viejas tuberías de hierro fundido serán reemplazadas por PEAD (polietileno de alta densidad), un material significativamente más durable y confiable. Además, se instalarán micromedidores en los puntos que aún no tienen medición de consumo.
Los trabajos están a cargo de la UTE conformada por Edeca S.A. y Grimaco S.R.L., dos empresas con experiencia en obras de infraestructura sanitaria en la región.
Queda una pregunta válida en el aire: ¿por qué tardó tanto? El radio antiguo de Rosario convive desde hace décadas con una red que ya cumplió su vida útil. Las roturas frecuentes, los vecinos que llaman a ASSA sin respuesta, los edificios con presión insuficiente en los pisos altos: todo eso es el costo de haber postergado esta inversión durante años. Que ahora se haga, con tecnología moderna y sin destrozar las calles, es una buena noticia. Que haya que celebrarlo como un logro extraordinario dice bastante sobre el estado de la infraestructura que heredamos.
Con informacion de: El Ciudadano, La Capital.

Comentarios (14)
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Vivo en un séptimo piso en Córdoba y Mitre y hace años que el agua no llega bien arriba del cuarto. Si esto realmente soluciona el problema, bienvenido sea. Aunque ya me cuesta creerle a cualquier obra pública.
Tardaron 40 años en darse cuenta que las cañerías estaban podridas. Aplausos, señores.
Hay que reconocer que la tecnología sin zanja es un avance enorme. En otras obras similares en Buenos Aires destrozaron cuadras enteras durante meses. Acá parece que aprendieron.
¿Y los que vivimos en el sur de la ciudad cuándo? Siempre el centro, siempre los mismos barrios.
Totalmente de acuerdo. En Tablada llevamos años con presión bajísima y ni noticias de que nos toquen.
Para los que no saben: el radio antiguo de Rosario tiene cañerías de hierro fundido de los años 40 y 50. Es un milagro que hayan aguantado tanto. El PEAD que van a usar tiene una vida útil de más de 50 años. Esto no es un capricho político, es una necesidad técnica urgente.
Necesidad urgente que tardaron décadas en atender, ingeniero. Eso también es un dato técnico.
En eso te doy la razón. Pero prefiero que lo hagan ahora a que sigan pateando la pelota.
Mi hijo vive en barrio Martín y me dijo que ya se nota el movimiento de máquinas. Ojalá que no tarden demasiado porque la zona ya tiene bastante tráfico.
5.957 millones de pesos. ¿Alguien sabe cuánto es eso en dólares hoy? Porque con la inflación que tenemos esa cifra no dice nada.
Lo que me parece bien es que también instalan medidores donde no había. Así cada uno paga lo que consume y se termina el derroche.
igual no entiendo xq no hicieron todo junto en vez de etapa 1 etapa 2. mas quilombo para todos
Porque no tenés presupuesto infinito, Braian. Las obras grandes se hacen por etapas en todo el mundo.
Buen dato el de Lourdes y Pichincha. Si ya lo hicieron ahí y funcionó, hay razones para ser optimista. Aunque con ASSA nunca se sabe.