La primavera se quedó en el calendario y Rosario va a tener que aguantar el frío. La información es clara: la estación no se va a sentir en los próximos días y el tiempo se mantiene inestable.
Este domingo llega con chaparrones y un cielo que no da tregua. El pronóstico habla de inestabilidad y de una ciudad que va a tener que sacar el paraguas, la campera y la paciencia.
El golpe más fuerte viene el lunes. Ese día se espera un brusco descenso de temperatura que va a dejar los registros por debajo de los 10 grados. No es un simple fresquito: es un cambio que se siente en la calle, en la casa y en el bolsillo.
La frase que resume el panorama es directa: “La primavera llegó a Rosario sólo en los calendarios”. Y no es un detalle menor, porque el frío no se va a ir en un día ni en dos. La situación, según el pronóstico, no se modificará en los próximos días.
¿Qué significa esto para la ciudad? Significa que Rosario va a tener que convivir con un clima que no acompaña. Significa que el domingo va a ser de chaparrones y que el lunes va a ser de frío. Significa que la semana arranca con un aire que no tiene nada de primaveral.
El frío no es solo una sensación. Cuando la temperatura se mete por debajo de los 10 grados, se nota en el cuerpo, en las calles y en la rutina. Los vecinos van a tener que abrigarse más, cerrar mejor las ventanas y pensar dos veces antes de salir sin abrigo.
La pregunta que queda en el aire es simple: ¿cuánto más va a tardar la primavera en llegar de verdad? Porque por ahora, lo único que llega a Rosario es el frío, la inestabilidad y un lunes que se va a sentir casi invernal.
El pronóstico no deja margen para el optimismo. No hay que esperar un cambio rápido ni una semana que se parezca a lo que prometía el calendario. Lo que viene es un domingo de chaparrones y un lunes de frío, con registros que se meten por debajo de los 10 grados.
En Rosario, el tiempo siempre es tema de conversación. Pero cuando el frío se instala, la bronca se multiplica. No es para menos: la primavera se quedó en el papel y la ciudad tiene que aguantar un clima que no acompaña.
La recomendación es simple: no confiarse. El domingo hay que tener el paraguas a mano y el lunes hay que tener la campera lista. Porque en Rosario, cuando el frío se mete, no avisa: se queda.
Con información de: La Capital y pronóstico para Rosario.

Comentarios (10)
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En Rosario la primavera se quedó en el calendario. El domingo con chaparrones y el lunes bajo los 10 grados no es para celebrar.
No es mito, es que el clima se volvió loco. Un día parece verano y al otro se siente invierno.
Me parece bien que avisen. El domingo tengo que lavar ropa y si hay chaparrones la dejo para el lunes.
Al menos no es una ola de calor. Yo prefiero el frío, se puede vivir con una campera.
Con 10 grados no es para tanto, pero si viene con viento se siente mucho más.
Acá el viento no avisa. Si el lunes baja de 10, va a ser un día para no salir.
Me preocupa el frío para los que no tienen calefacción. En Rosario siempre hay gente que sufre más.
La bronca es que el calendario dice primavera y la calle dice otra cosa. Rosario no tiene estación estable.
No todo es para quejarse. Si el lunes baja la temperatura, al menos no hay que aguantar el calor.
Lo importante es tener el paraguas a mano el domingo y la campera lista el lunes. El pronóstico no deja margen.