Una de las pocas plantas de acopio y molienda que todavía funcionan dentro del ejido urbano de Rosario acaba de cambiar de manos. La firma Eliantus anunció la compra de las instalaciones de molienda y acopio de granos de la aceitera Santa Clara, ubicada en la zona oeste de la ciudad, en una operación que viene acompañada de un compromiso de inversión de US$ 100 millones para reactivar la capacidad productiva del complejo.
La noticia no es menor para una ciudad que, en las últimas décadas, vio cómo la industria aceitera fue migrando hacia los grandes complejos del Gran Rosario. Que alguien apueste cien millones de dólares para poner en marcha una planta dentro de la ciudad es, cuando menos, una señal que merece atención.
Según informó la propia compañía, Eliantus asumirá el control del almacenamiento de materias primas, la molienda y el refinamiento de aceite, incorporando además al personal que ya trabaja en esas áreas. La compra incluye también los terrenos donde se ubican los activos productivos, lo que le da a la operación un peso patrimonial adicional.
¿Y qué pasa con Molinos Río de la Plata, la empresa que hasta ahora operaba Santa Clara? No se va del todo. Bajo el esquema acordado, Molinos conservará las líneas de envasado de aceite y la comercialización del producto, junto con el personal vinculado a esas tareas. En la práctica, recibirá el aceite ya procesado por Eliantus para envasarlo y venderlo bajo sus marcas. Una división de roles que, en el mundo agroindustrial, no es inusual pero sí requiere coordinación fina entre dos empresas con lógicas distintas.
La operación fue notificada formalmente a la Comisión Nacional de Valores (CNV), dado que Molinos cotiza en el mercado bursátil argentino. Eso le da transparencia al movimiento y obliga a ambas partes a cumplir con los tiempos y condiciones informados.
Para Eliantus, esta adquisición representa un salto de escala en la provincia de Santa Fe. La empresa ya opera el puerto de Arroyo Seco, a unos 30 kilómetros al sur de Rosario, y tiene divisiones de alimentos y presencia en Chile. Sumar la planta de Santa Clara le permite integrar verticalmente parte de su cadena: desde el acopio hasta el aceite refinado listo para envasar.
La pregunta que queda flotando es cuánto de esa inversión prometida se va a materializar y en qué plazos. US$ 100 millones es una cifra que suena contundente, pero en el sector agroindustrial argentino los anuncios de inversión tienen historia de demoras. Lo que sí está claro es que la planta tiene potencial: es uno de los pocos complejos de acopio con acceso dentro de la ciudad, lo que le da ventajas logísticas para ciertos segmentos del mercado.
Si Eliantus cumple con lo prometido, Rosario podría ver reactivarse un polo industrial que llevaba tiempo en segundo plano. Y eso, en términos de empleo y actividad económica local, no es un dato menor.

Comentarios (13)
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Ojalá se concrete la inversión. Esa planta lleva años sin funcionar a pleno y el barrio lo nota. Si generan trabajo genuino, bienvenidos sean.
100 palos verdes... anuncian, anuncian y después no aparece ni el 20%. Ya vi esta película mil veces en Rosario.
Exactamente lo mismo pienso. Los anuncios de inversión en dólares son el deporte favorito de las empresas para conseguir beneficios fiscales y después no ponen un ladrillo.
Bueno, pero algo hay que hacer con esa planta. ¿Preferís que siga parada? Al menos que lo intenten.
Vivo a pocas cuadras de esa planta. Si la reactivan con 100 millones de dólares, espero que también inviertan en controlar el impacto ambiental. El olor cuando funcionaba era insoportable.
Punto importante el de la vecina. La zona oeste ya tiene bastante carga industrial. Que la inversión incluya tecnología limpia, no solo producción.
Eliantus opera el puerto de Arroyo Seco hace años y no escuché quejas graves. Algo de seriedad deben tener.
Lo que me parece bien es que conservan a los trabajadores. Eso no es menor. En otras operaciones así los primeros que pierden son los empleados.
Y Molinos se queda con el negocio del envasado, que es donde está la plata de verdad. Eliantus pone el trabajo sucio y Molinos vende la marca. Negocio redondo para uno solo.
No necesariamente. Eliantus controla el volumen y la materia prima, que en agroindustria es poder. No es tan simple decir quién gana más.
Arroyo Seco mira esto con buenos ojos. Eliantus da trabajo en el puerto y no anda con macanas. Que se expandan está bien.
Me gustaría saber en cuánto tiempo planean ejecutar esa inversión. ¿Hay plazos concretos o es solo el anuncio?