La presión fiscal sobre las pymes argentinas tiene un nuevo frente abierto en Rosario. Después de que empresarios metalúrgicos denunciaran en las últimas semanas un aluvión de intimaciones y embargos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), ahora el sector hotelero y gastronómico se suma al reclamo con una advertencia concreta: los mecanismos de ejecución fiscal actuales están inmovilizando negocios que ya operan al límite.
Carlos Mellano, presidente de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines de Rosario (Aehgar), fue directo al describir el problema. «Hoy por hoy no pagar un vencimiento del formulario 931, del IVA o cualquier impuesto de ARCA implica una intimación y posteriormente un embargo. Eso a una pyme la ata de pies y manos porque inmoviliza las cuentas corrientes y no le permite desarrollar normalmente la actividad», señaló en diálogo con el stream de Economía.
El diagnóstico del dirigente es claro: el origen de las dificultades no es financiero sino económico. La caída del consumo y la baja rentabilidad de hoteles y locales gastronómicos generaron una brecha entre los ingresos reales del sector y las obligaciones impositivas que se acumularon durante meses. «No es que no queremos pagar, el tema es que no podemos pagar y el grado de endeudamiento es muy grande», sostuvo Mellano.
En ese contexto, el sector descarta recurrir al crédito bancario como válvula de escape. Las tasas actuales hacen inviable esa opción para cancelar deudas fiscales. «Es preferible deberle a ARCA y acceder a un plan de pagos que endeudarse con un banco», explicó el presidente de Aehgar, en una frase que resume con crudeza el estado de situación de cientos de establecimientos rosarinos.
Hay una novedad que el sector recibió con cautela moderada: durante la semana, ARCA lanzó un nuevo plan de facilidades que permite regularizar deudas vigentes en hasta 18 cuotas con una tasa mensual del 2,5%. Para Mellano, puede representar un alivio para contribuyentes que arrastran pasivos, aunque no resuelve el problema de fondo.
Uno de los puntos más críticos que señala la Aehgar es la falta de uniformidad en la aplicación de las ejecuciones fiscales. Según Mellano, existen diferencias notorias entre delegaciones del organismo: en algunos distritos se otorgan plazos más amplios entre la intimación y el embargo, mientras que en otros el proceso avanza con una velocidad que no da margen de reacción. «Las ejecuciones a veces se dan muy pronto y en otros casos se otorga más tiempo entre la intimación y el embargo, que es lo más preocupante», afirmó.
A la presión impositiva se suman otros costos estructurales que erosionan los márgenes: las comisiones de los medios electrónicos de pago, los gastos bancarios derivados de la obligatoriedad de operar en la formalidad y el peso de los alquileres comerciales. Un combo que, en un contexto de consumo deprimido, convierte la supervivencia en un ejercicio de equilibrismo permanente.
El pedido formal del sector no apunta a eludir obligaciones sino a conseguir herramientas que permitan regularizar deudas sin poner en riesgo la continuidad de los negocios. Planes de financiación «más amigables» y criterios uniformes en la aplicación de las ejecuciones son las dos demandas concretas que Aehgar lleva al organismo nacional.
Mellano fue contundente al cerrar su análisis: mientras no se recupere el nivel de consumo, el sector operará en modo supervivencia. «Con baja de consumo, la eficiencia tiene que ser muy alta y cada paso que damos debe ser con mucho cuidado», concluyó. Una advertencia que, en el fondo, describe el estado de ánimo de buena parte del tejido pyme rosarino en este invierno económico.

Comentarios (15)
Deja tu comentario
Che, esto es real. Tengo un bar en el centro y el año pasado me embargaron la cuenta por una deuda de IVA que no llegaba a los 500 mil pesos. No pude pagar sueldos esa semana. Una locura.
Entiendo la situación pero también hay que decir que muchos del sector estuvieron años sin declarar bien. Ahora que el Estado aprieta, lloran. El que cumplió siempre no tiene este problema.
Mariana, fácil decirlo desde afuera. Yo declaro todo en blanco desde que abrí. El problema no es la evasión, es que con este nivel de consumo no alcanza para pagar todo. No es lo mismo no querer pagar que no poder.
Bueno, si es tu caso te creo. Pero no generalicemos tampoco, hay de todo en el sector.
18 cuotas al 2,5% mensual... eso es casi 30% anual. ¿Eso es un plan amigable? Jajaja qué chiste.
El problema de fondo es que nadie consume. Fui a comer al centro el sábado a la noche y había locales casi vacíos. Si no entra plata, no hay forma de pagar impuestos. Así de simple.
Lo que dice Mellano sobre la falta de uniformidad entre delegaciones es 100% real. Tengo clientes con situaciones idénticas y en una delegación les dieron 90 días antes del embargo y en otra les cayó a los 20. Eso es una arbitrariedad que no puede existir.
Pero a ver, el Estado también necesita recaudar. Si todos piden planes y más planes, ¿cuándo se paga? El déficit fiscal no se baja solo.
Gustavo, el problema es que embargar una cuenta corriente no recauda nada, mata la empresa. Si la empresa cierra, ARCA cobra cero. ¿Eso es inteligente?
Mi marido tiene un hotel boutique y está desesperado. Temporada baja, sin turismo, con todos los costos fijos y encima ARCA encima. No sé cómo vamos a llegar a fin de año.
Lo que me llama la atención es que piden flexibilidad pero al mismo tiempo dicen que las tasas bancarias son muy altas. O sea, quieren financiamiento barato del Estado. Eso también tiene un costo para todos.
Sebastián, no es que piden subsidios, piden que no les inmovilicen la cuenta mientras negocian un plan de pagos. Eso es razonable en cualquier país del mundo.
Ojalá se solucione porque la gastronomía rosarina es parte de la identidad de la ciudad. Sería una pena perder locales históricos por esto.
Años de kirchnerismo destruyendo la cultura del trabajo y el ahorro, y ahora se quejan de que el Estado les cobra lo que deben. Que ordenen sus cuentas como hace cualquier familia.
LaFlaca33 esto no es ideología, es economía real. Yo voté a Milei y sigo creyendo en el ajuste, pero un embargo que te paraliza la cuenta no te ayuda a pagar, te hunde. Hay formas más inteligentes de cobrar.