El dato no deja margen para el consuelo: en el Gran Santa Fe, la pobreza llegó al 38,6% en el primer semestre, según el Indec.
La cifra supera con claridad el promedio de los 31 aglomerados urbanos, que marca 32,3% de personas pobres, y proyecta un país con más de 15 millones de pobres.
En el Gran Rosario, la pobreza oficial aparece más baja, en 23,1%, pero el dato que duele es otro: la indigencia subió 20,2% en personas.
Eso significa 84 mil habitantes en una condición de apenas supervivencia, integrando unas 26 mil familias que no alcanzan a cubrir la dieta mínima.
El Gran Santa Fe también mostró un salto fuerte: la indigencia creció 26,2% en personas y 24,4% en hogares, con 54 mil personas en esa situación.
El aumento de la pobreza respecto del segundo semestre de 2025 fue de 4,1 puntos porcentuales a nivel nacional, un quiebre en la tendencia de baja que venía registrándose.
El motivo principal, según el informe, es que los precios de las canastas básicas aumentaron por encima de los ingresos de los hogares.
En el Gran Santa Fe, la suba fue de 11,8% en hogares y 10,8% en personas, lo que equivale a 215 mil habitantes en 56 mil hogares.
En el Gran Rosario, la suba fue de 9,4% en personas y 8,4% en hogares, con 315 mil residentes en unas 17 mil familias.
El mapa nacional muestra diferencias enormes: Concordia encabeza con 56,2% de pobreza y 12,7% de indigencia, mientras que CABA marca el piso.
Le siguen Gran Resistencia con 48,6%, Posadas con 42,2%, Corrientes con 41% y el Gran Santa Fe en el quinto lugar.
En el Conurbano bonaerense, la pobreza fue del 36,9% y la indigencia del 9,9%, un dato que ordena la discusión sobre la desigualdad territorial.
Por regiones, el Noreste registra la mayor incidencia, con 41,5%, seguido por Cuyo con 36,7% y Gran Buenos Aires con 32,1%.
Más abajo aparecen el Noroeste con 31,5%, la región Pampeana con 30,3% y la Patagonia con 28,4%.
La Patagonia tiene el menor promedio, pero con diferencias internas: Comodoro Rivadavia-Rada Tilly llega a 37,2%, Rawson-Trelew a 35,1% y Viedma-Carmen de Patagones a 33,2%.
En el extremo opuesto, Ushuaia-Río Grande registra 25,9%, Río Gallegos 25,6% y Neuquén-Plottier 19,6%, el valor más bajo de la región.
A nivel país, la brecha entre el índice más alto y el más bajo es de 45,1 puntos, una distancia que muestra que el promedio nacional esconde realidades muy distintas.
La pregunta que queda en el aire es simple: ¿cómo se sostiene una ciudad cuando miles de familias se quedan afuera de la mesa, del plato y del piso?

Comentarios (11)
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Lo de Rosario es más grave de lo que parece: la pobreza baja pero la indigencia sube. Eso habla de gente que ya no llega a la comida.
En Santa Fe capital lo vemos todos los días. La cifra del 38,6% no sorprende, pero el aumento de la indigencia sí debería alarmar a todos.
¿Y el municipio? ¿Qué están haciendo con esos 84 mil indigentes? No alcanza con publicar el dato.
No todo es del municipio, pero sí hay que exigir políticas concretas. La suba de precios por encima de los ingresos es el problema de fondo.
Precios y salarios, sí, pero también falta trabajo decente. En Rosario se nota que la gente está más apretada.
Lo que me preocupa es la brecha de 45,1 puntos. El promedio nacional esconde realidades muy distintas.
Concordia al 56,2% es dramático. Pero Rosario no puede seguir mirando para otro lado.
Al menos se está midiendo. Ojalá el dato empuje respuestas concretas en Rosario y Santa Fe.
La corrección de Equilibra y UCA al 45% también pesa. Hay que leer el Indec con cautela.
Cautela, sí, pero no es para negar lo que pasa. La indigencia subió fuerte en Rosario, eso no se discute.
Exacto. Lo que no se puede es usar la discusión metodológica para tapar el hambre.