Una inquietante seguidilla de incendios de vehículos sacudió a Rosario durante la madrugada de este martes 22 de septiembre: en menos de dos horas, tres autos ardieron en distintos puntos de la ciudad. Los bomberos debieron movilizar múltiples dotaciones para atender los focos, y si bien los daños materiales fueron totales en todos los casos, no se registraron personas heridas.
El primero de los episodios ocurrió alrededor de las 2 de la mañana en la intersección de Lima y Pasco. Al llegar al lugar, los bomberos encontraron un Peugeot 504 verde completamente envuelto en llamas. El vehículo estaba estacionado y funcionaba con nafta con una adaptación a GNC. No había nadie intentando sofocar el fuego ni riesgo de propagación a otros bienes. Minutos después de controlado el incendio, se presentó el titular del auto.
Menos de quince minutos más tarde, un nuevo llamado llegó a los cuarteles: esta vez desde Pedro Lino Funes al 1700, donde ardía un Chevrolet Corsa utilizado como taxi. El fuego ya estaba generalizado cuando llegaron los bomberos. Según el parte oficial, las llamas afectaron la cavidad motriz —donde se derritieron componentes plásticos, cables, mangueras y conductores eléctricos—, el habitáculo de pasajeros, el torpedo, el panel de instrumentos, el volante, la alfombra, los tapizados, los cristales y las cuatro cubiertas. En el lugar se encontraban dos hombres que se identificaron como los mecánicos a cargo del vehículo: un hombre de 68 años y su hijo.
El tercer y último incendio se produjo cerca de las 3.50 de la madrugada en Dorrego al 4500. Allí, un Fiat Duna rojo en desuso —también con sistema a GNC— estaba completamente en llamas cuando llegaron los bomberos. El trabajo de extinción demandó alrededor de 35 minutos, incluyendo el posterior enfriamiento del vehículo. Al igual que en los casos anteriores, se presentó quien dijo ser el propietario del rodado.
La concentración de tres incendios de vehículos en un lapso tan acotado enciende las alarmas sobre la posibilidad de que los hechos estén vinculados, aunque hasta el momento las autoridades no confirmaron ninguna hipótesis oficial. En Rosario, los incendios intencionales de autos han sido históricamente utilizados como método de intimidación o ajuste de cuentas en contextos de conflictividad barrial y, en algunos casos, vinculados a disputas del crimen organizado. Sin embargo, también pueden responder a causas accidentales, especialmente en vehículos con instalaciones de GNC en mal estado.
Lo que sí quedó confirmado es que ninguno de los tres episodios dejó heridos ni se registró propagación del fuego hacia otros vehículos o propiedades linderas. Los bomberos rosarinos actuaron con rapidez y eficacia en los tres operativos, evitando que la situación escalara.

Comentarios (13)
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Tres autos en dos horas no es casualidad. Eso es un mensaje para alguien. Ojalá la policía investigue de verdad y no lo archive como 'causa desconocida'.
El Corsa era taxi, el 504 y el Duna son autos viejos con GNC. Puede ser perfectamente una falla en las instalaciones de gas. No todo es narco, gente.
¿Tres autos con falla de GNC la misma noche, a minutos de diferencia? Dale, seamos serios.
No dije que sea seguro, dije que es posible. Hay que esperar la investigación antes de sacar conclusiones. Pero bueno, en Rosario todo es narco según la gente.
Lo del taxista me parte el alma. Esos hombres estaban trabajando o cuidando el auto y ahora no tienen nada. Un Corsa taxi es el sustento de una familia entera.
Hay que reconocer que los bomberos respondieron muy rápido. Tres operativos en menos de dos horas y sin heridos ni propagación. Eso habla bien del trabajo de ellos.
Exacto Rodrigo, los bomberos son unos grosos. Pero igual da miedo vivir en una ciudad donde esto pasa a las 3 de la mañana y nadie sabe nada.
Dorrego al 4500 es mi barrio. Escuché los bomberos pero no sabía qué había pasado. Gracias por la info. Cada vez más inseguro todo por acá.
Un 504 en 2026 todavía andando, respeto. Lástima que terminó así.
Lo que me preocupa es que en los tres casos aparecieron los 'dueños' justo después. ¿Casualidad? Los investigadores deberían mirar bien eso.
Silvia tiene razón. Eso es lo primero que mira la policía cuando hay un incendio de auto: si el dueño tenía seguro y si apareció rápido.
Y mientras tanto los políticos hablan de 'transformación' y 'seguridad'. Tres autos quemados en una noche y ni un detenido. Estamos igual que siempre.
Menos mal que no hubo heridos. Eso es lo más importante. El resto se puede reponer.