Un cuerpo sin vida apareció flotando en el Río Paraná durante la noche del lunes, y ahora la investigación se concentra en una pregunta que duele: si se trata de alguno de los tres tripulantes que siguen sin aparecer tras el naufragio en Fray Luis Beltrán.
Según la información de Prefectura, un testigo que navegaba en una embarcación vio a una persona flotando y dio el alerta. Minutos después, personal de Prefectura Naval Argentina llegó al lugar, rescató el cuerpo y confirmó que estaba sin vida.
El hallazgo se produjo pasadas las 21.30 horas en la zona de Nogues y La Ribera. El hombre que estaba a bordo de la embarcación alertó sobre la presencia de una persona aparentemente sin vida en las aguas del Paraná.
Luego se dio aviso a la fiscalía, que ordenó el traslado del cadáver al Instituto Médico Legal para determinar su identidad y confirmar las razones del deceso. Hasta ahora, no hay certeza sobre quién es la persona encontrada.
El hecho abrió una arista sensible porque coincide con la búsqueda de tres tripulantes que naufragaron el 15 de octubre a la altura de la bajada de la Quinta Zelaya, en el camping municipal de Fray Luis Beltrán.
Los tres hombres, identificados como Gustavo, Ezequiel y Héctor, eran empleados de la empresa Vicentín y habían aprovechado su jornada libre para una salida recreativa de pesca.
En la misma embarcación había un cuarto hombre, que pudo salvar su vida durante el naufragio y fue quien dio aviso sobre la búsqueda de sus amigos. Su testimonio es clave para entender cómo se produjo el accidente.
Cada hora que pasa sin una respuesta definitiva agrava la incertidumbre de los amigos y de la comunidad. La prioridad ahora es que el IML determine la identidad del cuerpo y que la fiscalía avance con la investigación sin descuidar ninguna línea.
La escena se conoció de noche, cuando un hombre que estaba en su embarcación vio a una persona flotando. La rápida comunicación permitió que Prefectura llegue y extraiga el cuerpo, pero también dejó a todos con la misma duda: ¿quién era?
El dato central es que el cuerpo fue hallado en el Paraná, el mismo río donde se produjo el naufragio de la embarcación. Por eso, la fiscalía ordenó el traslado para establecer si hay coincidencia con alguno de los tres tripulantes.
Hasta que no haya una identificación formal, cualquier afirmación sería prematura. La prudencia es necesaria, pero también la urgencia: los amigos esperan una respuesta y la investigación no puede detenerse.
El caso vuelve a poner en el centro la seguridad en el río, la respuesta ante una emergencia y la necesidad de que cada aviso sea tomado con la seriedad que merece. No se trata solo de un hallazgo: es una búsqueda que sigue abierta.
La información disponible indica que el cuerpo fue trasladado al IML para su identificación. Ese paso es el que puede cerrar o abrir una nueva etapa en la investigación, y también en la espera de los amigos.

Comentarios (11)
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Es una pesadilla para las familias. Ojalá el IML dé una respuesta rápido y no se quede en el silencio.
Prefectura hizo bien en avisar de inmediato. Ahora hay que esperar la identificación, no conviene especular.
No es especular, es que la gente necesita respuestas. Ya pasó tiempo desde el 15 de octubre.
Con respeto, la identificación es un proceso. Si se apura sin rigor, después se complica la causa.
Lo que más duele es que eran amigos y salieron a pescar. La pesca no debería terminar así.
Igual, hay que ver si el cuerpo es de alguno. No se puede afirmar nada todavía.
Que haya un hallazgo abre una posibilidad. Ojalá sea uno de los tres y al menos se sepa la verdad.
Espero que sea así, pero hay que esperar el IML. La esperanza no puede reemplazar la pericia.
Espero que la fiscalía informe cada paso. La transparencia es lo mínimo que se le debe a las familias.
La zona de Nogues y La Ribera es un punto sensible. Ojalá se investigue con la seriedad que corresponde.
Que el cuarto hombre haya dado aviso fue clave. Ahora hay que seguir con la búsqueda y la identificación.