Lo que pasó este viernes en el barrio Villa Urquiza resume, en pocas horas, el nivel de inseguridad que padece la zona oeste de Rosario: una entradera violenta con cinco delincuentes, una pareja maniatada y diez millones de pesos robados en pleno mediodía. Y como si fuera poco, el mismo barrio había amanecido con otro robo a mano armada.
Pasadas las 12 del mediodía, un hombre de 58 años estaba en su casa de Barra al 2500, entre Ocampo y 27 de Febrero, junto a su pareja. Alguien golpeó la puerta. El hombre abrió creyendo que era su hija. No era su hija.
Cinco hombres vestidos con ropa oscura irrumpieron en el domicilio, lo encañonaron con un arma de fuego y lo maniataron. A su pareja también. Sin apuro, sin testigos que los frenaran, los delincuentes recorrieron la vivienda y se llevaron aproximadamente $10.000.000 en efectivo, dos teléfonos celulares, prendas de vestir y otros elementos que la policía aún está determinando. Después se fueron. Así nomás.
¿Cuánto tiempo estuvieron adentro? ¿Cómo sabían que había esa cantidad de plata en efectivo? Son preguntas que la Policía de Investigaciones (PDI), que fue convocada para intervenir en el caso, tendrá que responder. Hasta entrada la tarde del viernes, no había ningún detenido.
El dato del efectivo no es menor. Diez millones de pesos en una casa particular no es algo que cualquier ladrón oportunista va a encontrar al azar. Este tipo de entraderas, donde el blanco está elegido de antemano y el operativo es coordinado entre varios, tiene otra lógica: alguien sabía lo que había adentro. La PDI trabaja sobre esa hipótesis, aunque por ahora no hay confirmación oficial.
Pero la jornada negra en el oeste rosarino había empezado mucho antes. Cerca de las 8 de la mañana, dos delincuentes abordaron a punta de pistola a un chofer de Uber de 47 años en la esquina de Larrea y Aborígenes Argentinos. Lo bajaron a la fuerza de su Fiat Cronos gris, le sacaron el celular y la billetera, y se llevaron el auto. El hombre quedó en la calle, sin nada.
Ahí la historia tuvo, al menos, un final distinto. El Comando Radioeléctrico desplegó un operativo por la zona y localizó el Cronos en el acceso a una vivienda precaria en Felipe Moré y Calle 1.821. En el lugar fueron demorados seis sospechosos. Los policías recuperaron el auto y secuestraron celulares y una pistola calibre 9 milímetros con numeración visible. Una resolución que, en el contexto actual de Rosario, casi sorprende por lo efectiva.
Dos hechos, el mismo barrio, el mismo día. La zona oeste de Rosario acumula hace años una presión delictiva que los vecinos conocen de memoria y que las estadísticas confirman. Villa Urquiza es un barrio de casas bajas, trabajadores, familias que llevan décadas ahí. No es un barrio de conflicto narco, pero tampoco está blindado. Y cuando los delincuentes eligen un blanco con plata en efectivo y entran de a cinco con armas, el mensaje es claro: la impunidad sigue siendo el mayor problema.
La investigación continúa. La PDI tiene trabajo por delante.

Comentarios (13)
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Vivo a tres cuadras de Barra y Ocampo. Esto es de todos los días acá. La gente tiene miedo de abrir la puerta, de salir a comprar el pan. ¿Cuándo se va a hacer algo de verdad?
10 palos en efectivo en la casa... algo raro hay ahí. No digo que se lo merezcan, pero esa plata no aparece de la nada.
Eso que decís es una barbaridad. La víctima puede tener sus ahorros en casa, que no todos confían en los bancos, y no por eso merece que lo maniaten. Pensá antes de escribir.
No dije que se lo merezca, Marcelo. Dije que algo raro hay. Que la PDI investigue de dónde vino esa info, porque esto fue planeado. Leé bien.
Al menos recuperaron el auto del de Uber. Algo es algo, aunque sea una excepción a la regla.
Cinco tipos armados en pleno mediodía. Cinco. Y nadie los vio entrar, nadie llamó al 911, nadie hizo nada. Así estamos.
Y después te dicen que llames al 911... para qué, si llegan cuando ya se fueron hace rato.
Hay que reconocer que el Comando actuó rápido con lo del Uber. Seis demorados y recuperaron el auto y el arma. No siempre pasa eso.
¿Actuó rápido? Che, el pibe quedó en la calle sin nada a las 8 de la mañana. Que después recuperen el auto no borra lo que vivió.
Lo de la entradera me parte el alma. Un señor de 58 años abre la puerta creyendo que es su hija y le cambia la vida en segundos. Eso no se olvida más.
Villa Urquiza siempre fue un barrio tranquilo. Yo viví ahí veinte años. Esto que está pasando es nuevo y es grave. No normalicemos.
pistola 9mm con numeración visible... al menos no era trucada. igual da miedo que anden con eso por el barrio
La PDI tiene que investigar bien cómo sabían que había tanta plata. Estas entraderas no son al azar. Alguien del entorno siempre sabe algo.