Lo que está pasando en San Lorenzo no es casualidad. En menos de 48 horas, dos personas terminaron baleadas en la misma zona de la ciudad, a apenas tres cuadras de distancia una del otro. El último hecho sacudió la noche del martes cuando Yamila Rocío Q., de 32 años, recibió tres disparos mientras intentaba entrar a la casa de una amiga.
Según los datos reconstruidos, el ataque ocurrió en Liniers al 400. Yamila estaba por ingresar al domicilio cuando comenzó la balacera. Su amiga, que alcanzó a meterse adentro, se salvó por segundos. Ella no tuvo esa suerte: dos impactos le perforaron el tórax y un tercero le destrozó la mano izquierda. Los peritos forenses que trabajaron la escena levantaron cinco vainas servidas calibre 9 milímetros y constataron además dos impactos en el portón de la propiedad.
La víctima fue trasladada de urgencia al hospital Granaderos a Caballo, donde le dieron los primeros auxilios, y desde allí la derivaron al hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, donde permanece internada con pronóstico reservado. Dos heridas en el tórax no son un dato menor: es la zona donde están los órganos vitales, y cada hora que pasa con ese cuadro es una hora crítica.
Pero este hecho no ocurrió en el vacío. El lunes por la noche, a apenas tres cuadras de distancia, en Kuri al 700, un joven identificado como Kevin G., de 29 años, recibió un disparo en el cuello. En esa escena los peritos hallaron nada menos que trece vainas servidas, lo que habla de una lluvia de balas en plena calle. Kevin, afortunadamente, está fuera de peligro y también fue atendido en el Eva Perón.
Dos ataques, dos víctimas, tres cuadras de diferencia, menos de dos días. ¿Alguien en San Lorenzo está esperando que haya un muerto para que esto se tome en serio? La pregunta no es retórica: es la que se hacen los vecinos de esa zona que conviven con el miedo a salir a la calle de noche.
San Lorenzo es una ciudad de algo más de 50.000 habitantes ubicada a unos 30 kilómetros al norte de Rosario, sobre la ruta nacional 11. En los últimos años, como buena parte del cordón industrial del Gran Rosario, viene registrando un incremento en los episodios de violencia armada vinculados a disputas territoriales entre bandas. Los hechos de esta semana, con la cantidad de vainas halladas y el perfil de las víctimas, encajan en ese patrón que las fuerzas de seguridad conocen bien pero que cuesta erradicar.
Por ahora, no hay detenidos por ninguno de los dos ataques. La investigación está en manos de la justicia santafesina, pero los tiempos de la justicia y los tiempos de la calle rara vez coinciden. Mientras tanto, Yamila lucha por su vida en una cama del Eva Perón, y los vecinos de Liniers y Kuri cierran las persianas un poco más temprano.

Comentarios (12)
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Qué tristeza. Una chica de 32 años baleada por entrar a la casa de una amiga. Esto ya no es vivir, es sobrevivir. San Lorenzo se está convirtiendo en otra Rosario y nadie hace nada.
Dos tiroteos en dos días a tres cuadras y recién ahora sale en los medios. Imagínense lo que no se publica.
Trece vainas el lunes, cinco el martes. Esto no es un ajuste de cuentas aislado, hay una disputa territorial en curso en esa zona. Las fuerzas de seguridad saben perfectamente qué está pasando.
Y los detenidos? Cero. Como siempre. Tiran, escapan y listo.
Hay que ser justo: la policía no puede estar en cada esquina. El problema es estructural, es pobreza, es narco, es falta de oportunidades. Con más patrulleros solos no alcanza.
No me vengas con el cuento de la pobreza para justificar que le metan tres balas a una mina que iba a visitar a una amiga. Hay pobres en todo el país que no andan tiroteando gente.
Nadie está justificando nada. Estoy explicando las causas. Si no entendés la diferencia entre explicar y justificar, difícil que encontremos soluciones reales.
Vivo a cuatro cuadras de donde pasó esto. Anoche no dejé salir a mi hija. Esto es todos los días, no es novedad para los que vivimos acá. Lo que es novedad es que salga en los medios.
Fuerza Yamila. Ojalá se recupere pronto. Y ojalá atrapen a los que hicieron esto, aunque ya sabemos cómo termina.
El Eva Perón es un excelente hospital, ojalá los médicos puedan sacarla adelante. Eso al menos.
Lo que me llama la atención es la cantidad de vainas: 13 el lunes, 5 el martes. Eso es mucha munición circulando en manos de pibes. De dónde sale ese armamento? Esa es la pregunta que nadie responde.
del mismo lugar de siempre, hermano. y todos saben quiénes son pero nadie habla