Lo que vivieron Rubén y Lisandro este lunes a la noche en la zona sur de Rosario no se olvida fácil. Un padre y su hijo, practicando con la moto en el pasaje Doering al 6200, a la altura de Batlle y Ordóñez al 500 en el barrio Roque Sáenz Peña, se convirtieron en blanco de dos delincuentes que los encerraron, les tiraron la moto encima y abrieron fuego sin dudar.
El resultado: Rubén, de 64 años, terminó con dos disparos —uno en el abdomen y otro en el brazo— y fue trasladado en ambulancia a un centro médico. Su hijo Lisandro, de 23, está vivo de puro milagro. Una bala que iba directo a su cuerpo impactó contra su billetera. Las tarjetas quedaron marcadas. Él, ileso.
"Estábamos practicando con la moto cuando dos personas encerraron a mi viejo al lado de un árbol", relató Lisandro en diálogo con Telenoche, todavía en shock. Según su testimonio, los atacantes aparecieron de repente, le tiraron la moto encima a su padre y uno de ellos sacó un arma con la que efectuó entre tres y cuatro disparos.
La reacción del joven fue instintiva y desesperada: se tiró encima de las dos motos —la propia y la de los delincuentes— para frenar la situación, cayendo al suelo junto a uno de los ladrones. Fue en ese momento de caos cuando el segundo atacante comenzó a disparar, hiriendo a Rubén. El padre, según contó Lisandro, se había tirado encima de él intentando cubrirlo.
"La billetera me salvó", dijo el joven, y mostró las tarjetas deformadas por el impacto como prueba de lo que casi fue una tragedia doble. ¿Cuántos centímetros separan una billetera de un órgano vital? Esa es la distancia entre la vida y la muerte que manejó Lisandro esta noche.
Sobre el estado de su padre, el joven destacó que Rubén permaneció consciente hasta el momento en que lo subieron a la ambulancia, que llegó al lugar aproximadamente 15 minutos después del ataque. Una espera que, con dos balazos en el cuerpo, se hace eterna.
El motivo de estar en esa zona no era casual ni sospechoso: Lisandro contó que suelen ir ahí para que su padre pueda "rememorar lo que es andar en moto", una actividad que Rubén hacía habitualmente años atrás y que ahora retoma de a poco con la ayuda de su hijo. Un momento de afecto familiar convertido en escena del terror.
Los dos delincuentes se dieron a la fuga en el mismo vehículo con el que llegaron al lugar. Hasta el momento, no hay detenidos.
El barrio Roque Sáenz Peña, en la zona sur de la ciudad, es una de las áreas que concentra mayor tensión en materia de seguridad en Rosario. Este episodio se suma a una seguidilla de hechos violentos que no da tregua y que sigue poniendo en jaque la vida cotidiana de los vecinos, que ya no pueden ni salir a practicar con una moto sin terminar en medio de un tiroteo.
Con información de: La Capital, Rosario3.

Comentarios (14)
Deja tu comentario
Dios mío, qué historia. El padre tirándose encima del hijo para cubrirlo y terminando baleado él. Eso es amor de verdad. Ojalá se recupere pronto.
La billetera le salvó la vida. Suena a película pero es Rosario 2026. Ya no sé si reír o llorar.
Zona sur abandonada como siempre. Ni pueden salir a practicar con una moto tranquilos. ¿Hasta cuándo vamos a normalizar esto?
Pará, ¿la ambulancia tardó 15 minutos con un hombre baleado? Eso también es un escándalo que nadie menciona.
15 minutos es el tiempo estándar de respuesta en muchos casos, no es tan fuera de lo normal lamentablemente. El problema es que no debería haber ningún baleado para empezar.
¿Y los delincuentes? Escaparon tranquilos. Como siempre. Ningún patrullero cerca, ningún detenido. El sistema es una vergüenza.
El pibe mostró las tarjetas marcadas por la bala. Imaginate el estado de shock que tenés que estar viviendo y aun así salís a contar lo que pasó. Fuerza familia.
Che, pero el pibe también fue un capo. Tirarse encima de las motos para frenar el robo con tipos armados... eso tiene agallas o es una locura, no sé.
Locura total. Con tipos armados no se jode. Entiendo el instinto pero pudo haber terminado mucho peor.
jaja si pero si no hacia nada igual le robaban y le pegaban un tiro al viejo igual. que iba a hacer, quedarse mirando?
Qué miedo. Salir a hacer algo tan simple con tu papá y terminar así. Rosario se está volviendo imposible para vivir.
No es solo Rosario, esto pasa en todo el país. Pero sí, la zona sur tiene años de desidia política acumulada y eso tiene un costo.
Que se recupere el señor Rubén. Y que encuentren a esos dos delincuentes, aunque sabemos cómo termina esto: en nada.
Lo de la billetera es increíble, pero lo que más me impacta es la imagen del padre cubriéndolo. Eso no tiene precio.