Lo que encontraron los trabajadores del jardín de infantes Nº 71 "Anidando Infancias" al llegar este martes a la mañana no era lo que esperaban: la puerta principal forzada, una ventana violentada y la caja de la dirección vacía. Alguien había entrado durante la noche y se había llevado cuatro millones de pesos en efectivo.
El establecimiento, ubicado en Alem al 3900 en el barrio Tablada, fue escruchiado en algún momento de la madrugada. El personal realizó la denuncia a través del 911 minutos antes de las 7, cuando detectaron que las aberturas habían sido vandalizadas y que faltaba dinero de la oficina de la dirección. La actividad escolar, sin embargo, se desarrolló con normalidad durante la jornada.
Cuatro millones de pesos. No es una cifra menor para una institución educativa pública. Ese dinero, que suele corresponder a fondos de cooperadora o partidas para gastos operativos del establecimiento, ahora está en manos de quien decidió que un jardín de infantes era un blanco válido. ¿Cuánto tiempo le llevó a esa institución juntar esa plata? ¿Cuántas rifas, cuántas actividades, cuántos esfuerzos de padres y docentes?
El escruche no fue sofisticado: los delincuentes ingresaron forzando la puerta principal, sin mayores alardes técnicos. Lo que sí tuvieron claro es dónde buscar: fueron directo a la oficina de la dirección, donde estaba guardado el efectivo. Eso habla de cierto conocimiento previo del lugar, aunque la investigación está en sus primeras horas.
Como si el barrio necesitara más malas noticias en una misma jornada, la noche del lunes había dejado otro episodio violento a metros del mismo lugar. Un joven de 21 años fue apuñalado en el abdomen durante una pelea en Alem al 4000, prácticamente a la vuelta del jardín. La víctima fue trasladada al hospital de emergencias Clemente Álvarez —el HECA, la guardia más exigida de la ciudad— y su pronóstico, por suerte, es estable.
Dos hechos violentos en menos de doce horas, en la misma cuadra, en un barrio que ya carga con sus propias tensiones. Tablada es uno de los sectores del sur rosarino que convive cotidianamente con la inseguridad, y episodios como este refuerzan una sensación que los vecinos conocen de sobra: la calle no perdona ni a los más chicos.
Que un jardín de infantes sea el objetivo de un robo no es una novedad triste en Rosario. Ya pasó antes, y cada vez que pasa genera la misma indignación que dura lo que dura el ciclo de noticias. Lo que no cambia es la realidad de las instituciones educativas del sector público: sin alarmas adecuadas, sin vigilancia nocturna, con fondos escasos que ahora son todavía más escasos. Las autoridades del Ministerio de Educación de Santa Fe deberán explicar cómo se repone ese dinero y, sobre todo, cómo se evita que vuelva a ocurrir.

Comentarios (13)
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Una vergüenza total. Robarle a un jardín de infantes es tocar fondo. Esa plata la juntaron los padres con rifas y kermeses durante meses. Espero que aparezcan los responsables.
Y sí, sin cámaras, sin alarma, sin nada. El Estado abandona las escuelas y después se sorprenden. No es magia, es consecuencia.
Dos hechos violentos en la misma cuadra en menos de doce horas. Tablada está muy complicado. Los vecinos de ahí la están pasando muy mal y nadie habla de eso.
Che, pero tampoco es normal que un jardín tenga cuatro millones en efectivo guardados en la dirección. Eso también hay que revisarlo, ¿no?
Y dónde querés que lo guarden, Tere? No tienen caja fuerte, no tienen banco cerca, es plata de cooperadora que se usa para el día a día. Fácil criticar desde afuera.
No estoy criticando a la escuela, estoy diciendo que el sistema está mal diseñado. Tranquila.
El pibe apuñalado se salva de milagro y aparece en el último párrafo de la nota. Eso también es una noticia grave.
Vivo a tres cuadras de ese jardín. Los chicos del barrio van ahí. Da mucha bronca que pase esto, los nenes no tienen la culpa de nada.
Conocían el lugar, fueron directo a la dirección. Eso no es casualidad. Alguien sabía lo que había adentro.
Exacto. Escruche con información previa. La policía debería investigar por ese lado antes que nada.
Qué tristeza. Ojalá el Ministerio de Educación reponga esos fondos rápido y no deje a los docentes y familias pagando los platos rotos de esta situación.
jajaja y la actividad se desarrolló con normalidad dicen. sí claro, normalidad rosarina: te roban y seguís como si nada
No me sorprende nada lamentablemente. Ya le pasó a una escuela primaria de Empalme el año pasado. Siempre los mismos blancos fáciles porque saben que no hay seguridad.