Este lunes arrancó en el Centro de Justicia Penal de Rosario el juicio oral y público por una de las tragedias viales más impactantes que sacudió a la ciudad: el siniestro ocurrido el 21 de enero de 2025 en la costanera rosarina. Las primeras declaraciones dejaron una sala en silencio y con la piel de gallina.
Los primeros dos testimonios de la jornada fueron considerados claves para la causa. Sobrevivientes y testigos directos del hecho tomaron la palabra y reconstruyeron, con una crudeza que no dejó margen para la indiferencia, cómo se vivió aquella noche. "Fue de terror", fue la frase que resonó en la sala y que sintetizó lo que muchos de los presentes aún cargan como una herida abierta.
La costanera de Rosario, uno de los paseos más concurridos de la ciudad a orillas del río Paraná, fue escenario de un siniestro vial que conmocionó a toda la comunidad. El hecho ocurrió en pleno verano, en una zona de alta circulación peatonal y vehicular, lo que agravó las consecuencias y multiplicó la cantidad de personas afectadas directa e indirectamente.
El juicio oral representa un paso fundamental en la búsqueda de justicia para las víctimas y sus familias, que desde el día del siniestro reclamaron que los responsables respondieran ante la Justicia. La apertura del debate oral marca el inicio de la etapa más visible del proceso penal, donde los testimonios en primera persona cobran un peso determinante para la resolución del caso.
La audiencia estuvo atravesada por la emotividad de los relatos. Quienes sobrevivieron al siniestro describieron escenas que, más de un año y medio después, siguen presentes con una nitidez dolorosa. El recuerdo todavía a flor de piel de los testigos fue el hilo conductor de una jornada que recién comienza y que promete ser extensa y cargada de momentos de alta tensión emocional.
El Centro de Justicia Penal, ubicado en el macrocentro rosarino, es el ámbito donde se concentran los juicios orales de mayor relevancia de la ciudad. Su estructura permite el desarrollo de audiencias públicas, garantizando la transparencia del proceso y el acceso de familiares y ciudadanos interesados en seguir el debate.
Las próximas jornadas del juicio continuarán con más declaraciones testimoniales, un proceso que irá delineando el cuadro probatorio sobre el que los jueces deberán expedirse. Para las familias de las víctimas, cada audiencia es una oportunidad de que la verdad de lo ocurrido aquella noche de enero quede plasmada en el expediente y, finalmente, en una sentencia.

Comentarios (13)
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Más de un año y medio después y recién empieza el juicio. La justicia argentina es una vergüenza, estas familias merecían una respuesta mucho antes.
Que tarde llega todo. Mientras tanto los responsables anduvieron sueltos todo este tiempo.
Los tiempos procesales son así en todo el país, no es algo exclusivo de Rosario. Un año y medio para llegar a juicio oral es hasta rápido para los estándares locales, lamentablemente.
No me imagino lo que es tener que revivir eso frente a un tribunal. Fuerza a los sobrevivientes y a las familias.
Estuve esa noche cerca del lugar. Fue horrible, no se le desea a nadie. Espero que haya condena ejemplar.
La costanera es hermosa pero siempre fue un desastre en materia de seguridad vial. Hace años que los vecinos pedimos más controles y nadie escucha.
Ojalá que el juicio sirva para algo y no termine en una condena en suspenso o algo así. Las víctimas necesitan justicia de verdad.
Condena en suspenso jajaja, en este país todo termina igual. Ojalá me equivoque.
No hay que adelantar juicio. Que el tribunal haga su trabajo y escuche todos los testimonios antes de opinar. Eso es lo que corresponde.
Che, alguien sabe cuántos imputados hay en la causa? La nota no lo dice y quiero entender de qué estamos hablando.
Que los testigos hayan tenido el coraje de pararse frente a un tribunal y contar lo que vivieron habla de una valentía enorme. Eso también es parte de la justicia.
la costanera siempre fue un quilombo de noche, autos a lo loco, motos, gente caminando. era cuestion de tiempo que pasara algo grave
Coincido con Braian. El problema es estructural: falta de iluminación, falta de control de velocidad, falta de separación entre peatones y vehículos. Nadie invirtió en eso y acá están las consecuencias.