Nuevos detalles sobre la tragedia en la escuela Nº 40 "Mariano Moreno" de San Cristóbal salieron a la luz este martes, cuando el fiscal regional Carlos Vottero reveló la mecánica exacta del ataque que costó la vida al pequeño Ian Cabrera de 13 años e hirió a ocho compañeros más.
Según informó Rosario3, el funcionario judicial confirmó que Gino C., el agresor de 15 años, ingresó la escopeta desarmada dentro de su mochila junto con la cartuchería y un cinturón porta cartuchos. "Dentro del baño pone el arma en condiciones de ser usada y el cinturón", explicó Vottero en declaraciones a A24, desmintiendo versiones iniciales que hablaban de un estuche de guitarra.
El fiscal detalló que se trató de una escopeta calibre 12/70 de dos caños superpuestos que pertenecía al abuelo del menor. "Funciona cada dos disparos. Se efectúan dos disparos y se vuelven a cargar dos cartuchos. Sabemos que fueron cuatro disparos y después el personal de mantenimiento lo redujo", precisó el funcionario.
De acuerdo con lo publicado por Rosario3, desde el Ministerio Público de la Acusación solicitarán en la audiencia del próximo viernes que el adolescente no regrese a San Cristóbal como medida de protección tanto para las víctimas como para el propio agresor. La audiencia se realizará en los Tribunales provinciales de Rafaela.
Respecto al estado mental del menor al momento del ataque, Vottero fue categórico: "Consciente o inconsciente es un menor no punible, no va a estar alcanzado por la actuación penal". El funcionario agregó que determinarán su condición mediante pericias psicológicas y psiquiátricas, aunque aclaró que esto no tendrá consecuencias en términos punitivos.
En cuanto a los motivos del ataque, el fiscal descartó por el momento las hipótesis de bullying o conflictos familiares. "No hay constancia de que el tirador haya sufrido bullying o un conflicto intrafamiliar. A 24 horas del hecho es la evidencia de la investigación", sostuvo. También fue prudente respecto al posible consumo de estupefacientes: "En este momento eso no asoma".
La comunidad educativa de San Cristóbal, una localidad de aproximadamente 12.000 habitantes ubicada en el centro-oeste santafesino, sigue conmocionada por este hecho sin precedentes en la región. El caso marca un antes y un después en las medidas de seguridad escolar de la provincia.

Comentarios (12)
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Como docente me parte el alma esto. Necesitamos urgente protocolos de seguridad en todas las escuelas, no puede volver a pasar.
¿Cómo un chico de 15 años accede tan fácil a un arma? Los abuelos tienen que ser más responsables con las armas que tienen en casa.
Pobre Ian, tenía toda la vida por delante. Y los otros chicos heridos también, ojalá se recuperen pronto. Mis oraciones para todas las familias.
Que no vuelva a San Cristóbal me parece poco. Este pibe necesita tratamiento psiquiátrico intensivo, algo muy grave tiene en la cabeza.
Soy de San Cristóbal y acá todos estamos destrozados. Los chicos no quieren ir a la escuela, tienen miedo. Va a costar mucho sanar esto.
¿Y la familia del agresor qué dice? Algo habrán visto raro en el comportamiento del chico. No puede ser que nadie se haya dado cuenta.
Menos mal que el personal de mantenimiento actuó rápido, sino hubiera sido una masacre. Esos hombres son héroes.
Cuatro disparos... podría haber matado a muchos más chicos. Me da escalofríos pensar en lo que pudo haber pasado.
Como madre de San Cristóbal exijo que se revisen TODAS las mochilas en TODAS las escuelas. No podemos confiar más en que 'no va a pasar'.
El tema es que siendo menor no punible va a salir en unos años y listo. El sistema judicial argentino es una vergüenza para estos casos.
Hay que investigar bien si realmente no había bullying. Los chicos a veces no hablan por miedo, pero algo debe haber pasado.
Pobre pibe también, con 15 años hacer esto... qué habrá pasado en su cabeza. Necesita ayuda urgente, no castigo.