Los números no mienten, aunque tampoco alcanzan para festejar. El primer semestre de 2026 cerró con 79 víctimas de homicidios en toda la provincia de Santa Fe, según el informe del Observatorio de Seguridad provincial. Es la cifra más baja registrada para los primeros seis meses del año desde 2014, hace más de una década.
El dato tiene peso histórico y hay que leerlo con cuidado. 47 de esas muertes ocurrieron en el departamento Rosario, que históricamente concentra la mayor parte de la violencia letal de la provincia. Otros 18 casos se registraron en el departamento La Capital, que incluye a la ciudad de Santa Fe. El resto se distribuyó en otros departamentos del interior provincial.
¿Significa esto que la guerra narco terminó? No. Pero sí marca una tendencia que, si se sostiene, podría representar un punto de inflexión real en la historia de violencia más sangrienta que vivió Santa Fe en su historia reciente. Para ponerlo en perspectiva: en los años más duros del conflicto entre bandas —entre 2019 y 2023— los primeros semestres superaban ampliamente los 150 homicidios provinciales, con picos que dejaban a Rosario entre las ciudades más peligrosas de América Latina.
El gobierno de Maximiliano pullaro-califico-como-muy-buena-la-relacion-que-mantiene-con-el-gobierno-de-mile.html" class="auto-link">Pullaro, que asumió en diciembre de 2023 con la seguridad como eje central de su gestión, viene mostrando estos números como validación de su política. La intervención de las fuerzas federales, los operativos en las cárceles para cortar los lazos entre jefes presos y sus bandas en la calle, y el despliegue del Ejército en puntos estratégicos de Rosario son parte del esquema que el oficialismo atribuye a esta baja.
Sin embargo, los especialistas en seguridad advierten que la reducción de homicidios no siempre equivale a desarticulación del crimen organizado. Las estructuras narco pueden estar en un período de reorganización, de negociación interna o simplemente de baja exposición. La violencia visible —los tiros en la calle— puede bajar mientras el negocio ilegal sigue funcionando. Esa es la pregunta que ningún informe oficial todavía responde con claridad.
Lo que sí es innegable es que 79 familias en Santa Fe perdieron a alguien en estos seis meses. Setenta y nueve historias que no aparecen en el festejo estadístico. Cada punto porcentual de baja tiene nombre y apellido, y eso no debería perderse en el análisis frío de los datos.
El desafío ahora es sostener la tendencia en el segundo semestre, históricamente más violento por las temperaturas altas y la mayor circulación en la calle. Si el año cierra por debajo de los 160 homicidios provinciales, sería un hito que Santa Fe no alcanzaba desde hace más de diez años. Falta mucho camino, pero por primera vez en mucho tiempo, los números van en la dirección correcta.

Comentarios (13)
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Es una buena noticia, no hay que negarla. Pero 79 familias destruidas en seis meses no es algo para festejar con globos. Ojalá se sostenga la tendencia.
Pullaro mostrando resultados. Los que lo criticaban que digan algo ahora. Esto es lo que pasa cuando hay voluntad política de verdad.
Che, que bajen los tiros no significa que el narco desapareció. El negocio sigue, solo que más tranquilo. No me vengan con que ganamos la guerra.
Nadie dijo que ganamos la guerra, Silvia. Pero preferís más muertos para no darle el crédito? Algo es algo.
Vivo en Rosario hace 50 años y nunca pensé que iba a celebrar que 'solo' murieron 47 personas en seis meses. A qué nivel llegamos.
El dato del departamento La Capital con 18 casos me llama la atención. Santa Fe capital también tiene un problema serio que no se habla tanto.
Che y el segundo semestre? Siempre es peor. Esperen al verano y después me cuentan si siguen festejando.
Mi hijo vive en el sur de Rosario y me dice que se nota diferente en la calle. Menos tensión, menos quilombo. Algo cambió, no sé si es para siempre pero algo cambió.
Desde 2014 la cifra más baja. O sea que en 12 años no habíamos podido bajar de esto. Eso también dice algo del desastre que fue la gestión de la seguridad en toda esa época.
Periodista acá. El artículo hace bien en aclarar que la baja de homicidios visibles no implica desarticulación del crimen. Es la distinción más importante y la que los funcionarios nunca hacen.
y el ejercito en las calles te parece normal?? vivimos en una democracia o no
Braian, cuando te matan a un familiar en la puerta de tu casa me contás si te parece normal o no. A veces las medidas extraordinarias son para situaciones extraordinarias.
En mi barrio todavía se venden drogas en la esquina de siempre. Los números del gobierno son una cosa, la realidad del barrio es otra.