Lo que parecía una modalidad de robo sofisticada y difícil de rastrear terminó con cinco hombres imputados y con prisión preventiva. Una banda mixta, integrada por cordobeses y rosarinos, operaba en la ciudad valiéndose de inhibidores de señal para robar objetos del interior de automóviles sin que las víctimas pudieran hacer nada para evitarlo.
El mecanismo es tan simple como efectivo: el inhibidor bloquea la señal del control remoto del vehículo, impidiendo que el auto se cierre correctamente aunque el dueño presione el llavero. La víctima se aleja creyendo que dejó el auto cerrado, y los ladrones ingresan sin forzar nada, sin romper vidrios, sin dejar rastros visibles. Una trampa silenciosa que viene multiplicándose en distintas ciudades del país.
Durante la audiencia, el fiscal Matías Ocariz expuso los hechos por los cuales imputaba a los cinco acusados y detalló el funcionamiento de la organización. La jueza Vallarella tuvo por formalizada la audiencia, hizo lugar al pedido fiscal y dispuso la prisión preventiva efectiva por 180 días para la totalidad de los imputados. Una resolución contundente que no dejó margen de duda sobre la gravedad que el tribunal le asignó al caso.
¿Cuántos vecinos de Rosario fueron víctimas de esta banda sin siquiera entender qué les había pasado? Esa es la pregunta que queda flotando. Porque el inhibidor de señal no deja huella: el auto no muestra signos de violencia, la cerradura está intacta, y la persona termina pensando que se olvidó de cerrar o que dejó algo a la vista. La impunidad del método es parte del negocio.
La modalidad no es nueva en Argentina, pero su expansión en ciudades como Rosario y Córdoba viene preocupando a las fuerzas de seguridad desde hace tiempo. La coordinación entre delincuentes de distintas provincias también marca un salto de escala: ya no se trata de un par de pibes del barrio, sino de una estructura con cierto nivel de organización y movilidad territorial.
Con los cinco detenidos en prisión preventiva, la investigación continúa. La pregunta ahora es si esta banda actuaba sola o si era parte de una red más amplia que todavía opera en las calles. El fiscal Ocariz y la jueza Vallarella pusieron el primer freno. Lo que sigue depende de cuánto hilo tenga el ovillo.

Comentarios (12)
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A mí me pasó exactamente esto hace tres meses en el estacionamiento del Walmart de Fisherton. Dejé el auto, aprete el control, y cuando volví me habían llevado la cartera del asiento. No había ningún vidrio roto, nada. Fui a la policía y me miraron como si estuviera loca. Ahora entiendo qué me hicieron.
Graciela, a mí me pasó lo mismo en el mismo lugar!! Nunca pude probar nada porque no había señales de robo. Qué bronca.
Menos mal que los agarraron. Pero me pregunto cuántos hechos habrán cometido antes de que los paren. Esta gente no empieza y para al otro día.
Bien por la jueza y el fiscal. 180 días de preventiva es lo que corresponde para una banda organizada. Ojalá después no los suelten con una probation y listo.
Siempre lo mismo, los agarran, preventiva de 6 meses, y después? A la calle de nuevo. No confío en que esto termine acá.
El tema es que estos dispositivos se consiguen fácil por internet y no hay ningún control. Mientras eso no se regule, van a seguir apareciendo bandas así.
Puede ser, pero algo es algo. Si no los agarran ni siquiera llegamos a ese punto. Hay que reconocer cuando la justicia funciona aunque sea un poco.
Banda de cordobeses y rosarinos... o sea que los de acá también estaban metidos. No todo viene de afuera, che.
Mi marido es mecánico y hace rato que los clientes le vienen con esta historia. Autos sin forzar y con cosas robadas. Ya era una epidemia y nadie decía nada.
Lo que me parece grave es la organización. No son choritos sueltos, son tipos que se coordinan entre provincias. Eso es otra escala de problema.
igual che siempre hay que fijarse que el autito haga el ruido de cierre. mi viejo me lo dijo siempre y nunca le pasó nada
Buen consejo Braian pero no todos sabemos esto. Habría que hacer una campaña de concientización desde el municipio. Cuánta gente habrá sido víctima sin entender qué pasó.