Dos semanas después de la tragedia que conmocionó a San Cristóbal, el dolor sigue intacto. Pero también la memoria. El club Independiente de San Cristóbal le rindió un homenaje que partió el alma a Ian Cabrera, el pibe de apenas 13 años que fue asesinado por un compañero en el tiroteo que sacudió a la escuela del barrio.
Según informó La Capital, la ceremonia tuvo todo lo que Ian merecía: respeto, cariño y la presencia de quienes lo conocían de verdad. La familia del adolescente recibió un cuadro con la camiseta que el chico usaba cuando corría detrás de la pelota, ese lugar donde era feliz y donde nadie podía lastimarlo.
Los compañeros de equipo, esos pibes que compartían entrenamientos y sueños con Ian, desplegaron banderas para recordarlo. No hacían falta palabras. El silencio de la cancha decía todo: que Ian seguía ahí, en cada jugada, en cada grito de gol que ya no iba a escuchar.
¿Cómo se explica que un chico de 13 años tenga que ser homenajeado por sus compañeros de club porque otro compañero de escuela decidió matarlo? ¿En qué mundo vivimos que tenemos que hablar de tiroteos escolares en San Cristóbal, en Rosario, en cualquier lado?
El club Independiente hizo lo que tenía que hacer: mantener viva la memoria de Ian. Porque ese pibe no era solo una víctima más de la violencia que nos está devorando. Era un jugador, un compañero, un hijo que tenía derecho a crecer, a equivocarse, a soñar con ser futbolista o lo que se le ocurriera.
La camiseta enmarcada que recibió la familia no es solo un recuerdo. Es la prueba de que Ian existió, de que corrió por esa cancha, de que tuvo amigos que lo querían. Y eso, en medio de tanto horror, es lo único que nos queda: no dejar que se olvide quién era realmente este chico.

Comentarios (12)
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Qué tristeza más grande. Un nene de 13 años que solo quería jugar al fútbol. No puede ser que tengamos que vivir esto en nuestros barrios.
Hermoso gesto del club. Ian va a estar siempre presente en esa cancha. Mis condolencias a la familia.
¿Y el pibe que lo mató dónde está? ¿Qué va a pasar con él? Porque homenajes están bien pero justicia también queremos.
Es un menor de edad, no pueden dar muchos detalles del caso. Pero coincido que tiene que haber justicia.
Yo conocía a Ian del barrio. Era un pibe bárbaro, siempre con una sonrisa. Esto no tendría que haber pasado nunca.
Los padres también tienen que hacerse cargo. ¿Cómo un chico de 13 años consigue un arma? Algo falló en casa.
No podés culpar solo a los padres. Vivimos en una sociedad violenta, los pibes ven violencia en todos lados.
Hermoso homenaje. El club hizo lo que tenía que hacer. Ian va a estar siempre en el corazón de sus compañeros.
Che, pero también hay que hablar de la seguridad en las escuelas. ¿Cómo entra un pibe armado y nadie se da cuenta?
Las escuelas no son cárceles, tampoco podés poner detectores de metal en todos lados. El problema es más profundo.
Mi hijo va a esa escuela y todavía no puede dormir bien. Los chicos están todos traumados.
Ojalá que este homenaje ayude a la familia a encontrar un poco de paz. No hay palabras para tanto dolor.