El martes se formalizó la indagatoria de la partera Dolly Vialle Garrido, de 88 años, en el Juzgado Federal N°4 de Rosario, a cargo del juez Carlos Vera Barros.
La causa tiene como denunciante a Roberto Carlos Fargiani, quien sostiene que la exenfermera de 88 años suprimió su identidad. En la audiencia participaron la imputada por zoom, el abogado defensor Diego Sosa y el fiscal Andrés Montefeltro.
El fiscal Andrés Montefeltro, de la Oficina de Criminalidad Económica y Trata de Personas del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Rosario, a cargo de la fiscal Soledad García, intervino en la causa.
A la imputada se le leyeron los cargos y el encuadre legal. Según la acusación, se le atribuyó “haber realizado el 9 de septiembre de 1978 declaraciones falsas en el acta de nacimiento”.
En su carácter de obstetra, la imputada habría insertado en el acta que N.L y R.N.F eran la madre y el padre biológicos de un niño al que hicieron anotar como Roberto Carlos Fargiani.
El instrumento, según la acusación, luego se utilizó para la obtención del Documento Nacional de Identidad del menor de edad. Como consecuencia, “habría tornado incierto, alterado y suprimido la identidad del bebé recién nacido”.
La identidad permanece incierta, al día de la fecha, porque Roberto Carlos Fargiani desconoce su verdadera filiación materna y paterna. El denunciante inició desde hace tiempo una intensa búsqueda sobre su identidad biológica.
La búsqueda terminó destapando una supuesta red de presuntas apropiaciones de bebés en Rosario vinculadas a la partera. La causa incluye un examen de ADN y una confesión de la madre de crianza.
La madre de crianza le confesó que su nacimiento e inscripción ilegal como hijo biológico se habían gestionado a través de la partera “Dolly”. Por eso, en su partida de nacimiento figura falsamente como hijo natural de sus padres de crianza.
La imputada hizo uso de su derecho a abstenerse de prestar declaración. El juzgado dispuso la libertad bajo una caución real de $5.000.000, monto que deberá hacer efectivo en el plazo de 5 días.
La pregunta que queda es simple y dura: ¿cómo se construye una identidad sobre datos falsos y cuánto tarda una persona en recuperar lo que le fue arrebatado? En Rosario, la causa pone en el centro un dolor que no es solo legal, sino también humano: el de no saber de dónde se viene.
Comentarios (10)
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Que una partera de 88 años quede en libertad con una caución de 5 millones me parece poco. La búsqueda de identidad no se resuelve con plata.
5 millones no es poca cosa, pero tampoco garantiza nada. Lo importante es que siga la investigación.
Ojalá la causa avance rápido. Fargiani busca su identidad desde hace tiempo y no puede seguir esperando.
¿Y la red de apropiaciones? Si hubo una red, no puede quedar solo en una imputación.
Con cuidado, acá se habla de supuesta red. No podemos afirmar que fue una red hasta que se demuestre.
Justo, pero también es verdad que la confesión de la madre de crianza pesa. No es cualquier cosa.
Me duele el caso. No saber de dónde venís te marca para siempre.
Que no declare es su derecho, pero a uno le genera bronca. ¿No tenía nada para decir?
El derecho a no declarar existe. No es una confesión, pero tampoco es una excusa.
Bueno que se investigue en el juzgado federal. Rosario necesita que estas causas no se queden dormidas.