La madrugada del martes dejó una escena que encendió las alarmas en la zona sur de Rosario: tres adolescentes, de entre 15 y 17 años, terminaron detenidos con una pistola calibre 9 milímetros.
El operativo se desplegó en inmediaciones de Teniente Sánchez al 4600, tras un aviso al 911 sobre personas que tenían un arma de fuego en la vía pública.
Según la información del procedimiento, agentes de la Policía de Acción Táctica llegaron al lugar y vieron que varios sospechosos se metieron en una casa. En persecución, los uniformados ingresaron y secuestraron una pistola Bersa Thunder Pro negra con numeración visible.
En el domicilio fueron aprehendidos Juan Manuel B. (17), Benjamín A. (16) y Luis Alberto M. (15). Los tres quedaron a disposición de la comisaría 16ª.
El hallazgo incluyó además tres cartuchos calibre 9 milímetros y dos celulares. El dato no es menor: el arma tenía numeración visible, lo que complica cualquier intento de ocultar su origen.
El procedimiento se produjo después de una balacera contra una vivienda de Gregorio de Laferrere al 4600, a pocas cuadras. Allí se realizaron cinco disparos, aparentemente con una pistola calibre 9 milímetros.
Ahí aparece la pregunta que todavía no tiene respuesta: ¿los tres adolescentes tienen que ver con ese ataque? La fuente es clara: no está claro si guardan relación con la balacera. Y eso obliga a no saltar a conclusiones.
Lo que sí queda en evidencia es el nivel de tensión que atraviesa el sector. Adolescentes con un arma de fuego en la calle, una vivienda atacada con cinco disparos y un operativo que termina con una Bersa secuestrada: el cuadro no es menor.
La zona sur vuelve a estar en el foco por la inseguridad. La escena muestra cómo el delito se instala en las calles y cómo la policía debe actuar con rapidez cuando un aviso al 911 puede evitar que el arma termine en otro lugar.
El próximo paso será determinar si los menores estaban vinculados a la balacera o si el operativo fue un hallazgo separado. Hasta entonces, lo concreto es que tres adolescentes quedaron detenidos, una arma fue secuestrada y la comunidad sigue esperando respuestas.
También pesa el hecho de que el arma fue secuestrada dentro de una casa, después de que varios sospechosos se introdujeran en el domicilio. Eso puede cambiar la lectura del caso: no es solo un joven con una pistola en la esquina, sino un espacio donde el arma estaba disponible.

Comentarios (10)
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Otro día más con menores armados en la zona sur. La pregunta es por qué no se les saca el arma antes de que llegue la balacera.
No es que no se les saque el arma, es que la policía llega después de un aviso. El 911 no es magia.
¿Y vos qué sabés? Si el aviso llega tarde, es porque la gente tiene miedo de denunciar. No es magia, es abandono.
Esperemos que la investigación aclare si tienen que ver con los disparos contra la casa. No conviene saltar a conclusiones.
Cinco disparos a una vivienda y tres chicos con una Bersa. Esto ya no es inseguridad, es guerra en el barrio.
Lo de la numeración visible es importante. Si se puede rastrear el arma, puede abrir una pista.
Me preocupa que sean de 15, 16 y 17. A esta edad ya tienen una pistola en la casa. Algo está muy mal.
La zona sur siempre termina pagando. Ojalá que esto no quede en una nota y después se olvide.
No siempre, pero en este barrio se siente mucho. Hay que exigir más presencia policial.
Bueno que al menos cayeron con el arma y los celulares. Ahora a ver si la justicia da una respuesta rápida.