Lo que pasó en el Colegio María Auxiliadora no es algo que se olvide fácil. Un alumno de primer año de secundaria exhibió una bala en plena clase, desatando una ola de preocupación que tiene a las familias con los nervios de punta.
El hecho ocurrió en la institución ubicada en Presidente Roca y San Juan, en pleno centro rosarino, según informó La Capital. La situación generó tal nivel de alarma que varios padres tomaron la decisión más drástica: no enviar a sus hijos a clases este viernes.
¿Cómo llegamos a este punto? La pregunta que se hacen muchas familias es válida. Un menor que lleva munición real a la escuela no es un tema menor, y menos en los tiempos que corren. Los padres no están dispuestos a naturalizar este tipo de episodios.
La reacción no se hizo esperar. Un grupo de familias exigió una reunión urgente con las autoridades del colegio para conocer qué medidas se van a tomar. Quieren respuestas concretas, no palabras vacías. Y tienen todo el derecho del mundo.
El María Auxiliadora es una institución con décadas de trayectoria en Rosario, conocida por su formación católica y su disciplina. Que un episodio así ocurra en sus aulas habla de algo que va más allá de los muros del colegio: estamos ante un problema social que nos interpela a todos.
La pregunta que queda flotando es inevitable: ¿de dónde sacó esa bala el chico? ¿Hay más elementos en su casa? ¿Qué está pasando en el entorno familiar? Son interrogantes que las autoridades educativas y, eventualmente, las judiciales, deberán responder.
Mientras tanto, las familias esperan. Esperan que se tomen las medidas necesarias para garantizar la seguridad de todos los estudiantes. Porque mandar a los hijos al colegio no puede convertirse en un acto de fe. Tiene que ser un derecho ejercido con tranquilidad.

Comentarios (10)
Deja tu comentario
Como madre de una alumna de segundo año, estoy muy preocupada. No puede ser que tengamos que vivir con miedo de mandar a nuestros hijos al colegio. Espero que tomen medidas serias.
Hay que ver el contexto antes de alarmar. Capaz el chico la encontró y no sabía lo que era. No criminalicemos a un menor sin saber toda la historia.
Carlos, ¿en serio? Una bala no es un juguete. Si un chico de 12 años lleva eso al colegio, algo está muy mal en casa. No podemos minimizar.
Trabajo en seguridad y les digo: una bala suelta no es peligrosa, pero indica acceso a armas. Hay que investigar de dónde salió y actuar en consecuencia.
Mi hijo va a ese colegio y me enteré por WhatsApp. ¿No podían avisar oficialmente a los padres? Falta comunicación de parte del colegio.
Tere, seguramente están manejando el tema con cuidado para no generar más pánico. Pero coincido que deberían comunicar algo oficial.
Esto es reflejo de la sociedad violenta que tenemos. Los chicos están expuestos a cada cosa... Hay que trabajar desde la familia y la escuela.
Soy docente y estos casos son más frecuentes de lo que se cree. Necesitamos más gabinetes psicopedagógicos y trabajo con las familias. No es solo problema del colegio.
Ana, tenés razón. Pero mientras tanto los padres tenemos derecho a saber qué pasó y qué van a hacer. No podemos esperar a que se arme un protocolo perfecto.
Mi hija fue compañera del chico. Dice que él estaba mostrándola como si fuera algo genial. Eso me preocupa más que el objeto en sí.