La noche del jueves se volvió pesada en Fray Luis Beltrán: cuatro personas que intentaban cruzar el río Paraná en una lancha terminaron en el agua. La alerta llegó cerca de las 21.40 al 911, con voces pidiendo auxilio desde islas o aguas adentro, en una de esas llamadas que cambian la madrugada de golpe.
El sector señalado fue la zona ribereña conocida como Quinta Zelaya, en Fray Luis Beltrán. Desde allí, los llamados describieron la presencia de personas en el cauce, en una de esas aguas que en la noche se vuelven traicioneras para quien no domina el río y cree que la orilla está cerca.
La Policía provincial y la Prefectura Naval Argentina trabajaron durante la madrugada en el lugar. Buzos y guardacostas desplegaron un amplio operativo fluvial para dar con los tres navegantes que siguen desaparecidos, en una búsqueda que no admite pausas cuando el río se lleva a alguien.
Uno de los náufragos, identificado como Rogelio C., de 61 años, logró ponerse a salvo. Según la información, alcanzó los muelles de Puerto BG en San Lorenzo y fue derivado de urgencia al Hospital Granaderos a Caballo para una valoración médica exhaustiva, tras ser estabilizado en el lugar.
Cerca de las 3 de la madrugada, personal de Prefectura confirmó la localización del hombre, que pudo salir del agua por sus propios medios en las instalaciones portuarias de la empresa Puerto BG, a la altura de calle América y el río, en el extremo sur de San Lorenzo.
Rogelio C. contó que cruzaba el cauce principal del Paraná a bordo de una lancha junto a tres amigos. Dijo que el siniestro se produjo cuando estaban a escasos metros de tocar tierra firme e ingresar a la dársena del Club Náutico de Fray Luis Beltrán, cuando la orilla parecía ya al alcance de la mano.
Por causas desconocidas, quien comandaba el timón perdió el control de la embarcación. La violenta maniobra despidió de inmediato a los cuatro tripulantes hacia el agua, en una de esas situaciones donde el río no da segunda oportunidad y la distancia con la costa se vuelve un abismo.
La búsqueda continúa con la premisa de encontrar a los tres desaparecidos. Mientras tanto, la ciudad mira al Paraná con la angustia de saber que, a pocas horas del hecho, todavía no hay respuesta completa y la esperanza se sostiene en cada operativo que vuelve a la orilla.

Comentarios (11)
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Espero que los tres aparezcan pronto. Cruzar el Paraná de noche es un riesgo enorme, pero la lancha se descontroló y no es lo mismo.
Amén. Que no haya más desgracias y que el hospital Granaderos a Caballo pueda estabilizarlo bien.
Con 61 años y a esa hora, no se puede cruzar así. El Paraná no perdona.
No es lo mismo, Silvia. Rogelio contó que estaban a metros del Club Náutico y la maniobra violenta los despidió al agua.
Igual, cruzar por islas o aguas adentro sin más seguridad es un disparate. Prefectura y buzos tienen que seguir hasta encontrarlos.
Lo de Puerto BG en San Lorenzo muestra lo lejos que llegó el náufrago. El río lo arrastró bastante.
Espero que la búsqueda no se enfríe. Tres personas siguen desaparecidas y cada hora cuenta.
La alerta al 911 fue clave. Sin ese llamado, no se sabe qué hubiera pasado.
Que Rogelio C. se recupere. Llegar a los muelles de Puerto BG a nado ya es una señal de que el río dejó una salida.
Lo que falta es saber por qué se perdió el control. Causas desconocidas no bastan para un accidente así.
Justo. Sin una causa clara, no se puede prevenir que vuelva a pasar.