Lo que le pasó a Alison en ese departamento de calle Paraguay al 1700, en el barrio Abasto, no se olvida fácil. Tenía 18 años, una relación de noviazgo que ya había terminado, y un ex que la citó con la excusa de un regalo. Lo que vino después fue una carnicería.
Este martes llegó la primera buena noticia desde aquella tarde del 20 de agosto: Alison fue trasladada de cuidados intensivos a una sala general del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA). Su vida, que estuvo en riesgo real durante días con órganos comprometidos, empieza a estabilizarse. Lo confirmaron autoridades del hospital al equipo de Telenoche Rosario.
La joven está acompañada por su familia desde el primer momento que ingresó al efector, y recibe asistencia de un equipo de muerte-entre-los.html" class="auto-link">salud mental del HECA. Porque la recuperación física es solo una parte: lo que vivió Alison deja marcas que no se ven en una radiografía.
La reconstrucción de los hechos que surge de la investigación judicial es escalofriante. Esa tarde, Luciano De Gaspari, de 19 años y oriundo de Armstrong, estaba con Alison en el departamento donde él vivía con una familiar. Ambos estaban solos. Hubo una discusión en el living-comedor. Entonces De Gaspari la llamó a su habitación y le dijo que le tenía un regalo. Le pidió que se diera vuelta para sorprenderla. Y cuando ella lo hizo, sacó un cuchillo.
Las heridas que recibió Alison hablan de la brutalidad del ataque: tórax, espalda, manos, brazos, cabeza y abdomen. Aun así, antes de desvanecerse, alcanzó a decirles a las vecinas que la socorrieron quién era su agresor. Dos mujeres del edificio escucharon los pedidos de auxilio, se acercaron a la puerta y, ante la falta de respuesta, una logró abrirla. Lo que encontraron adentro era sangre en distintos sectores del inmueble.
¿Cuántas veces más tiene que pasar esto para que el sistema reaccione antes y no después? La pregunta no tiene una respuesta cómoda.
La Justicia actuó con rapidez en este caso: el 24 de agosto, apenas cuatro días después del ataque, el juez de primera instancia Alejandro Negroni dispuso la prisión preventiva efectiva para De Gaspari. La fiscal Laura Riccardo le imputó el delito de tentativa de homicidio triplemente calificado: por haber sido cometido contra una expareja, contra una mujer mediando violencia de género, y con alevosía. La calificación de alevosía no es menor: implica que el ataque fue planificado, que hubo premeditación en ese llamado al cuarto, en el pedido de darse vuelta, en el cuchillo que ya tenía en la mano.
De Gaspari permanece detenido y, una vez que reciba el alta médica, deberá ser trasladado a una dependencia del Servicio Penitenciario. La relación entre él y Alison había durado aproximadamente cuatro meses y ya estaba terminada al momento del ataque. Un dato que no es menor: la mayoría de los femicidios y tentativas ocurren cuando la mujer decide irse.
Alison sobrevivió. Eso es lo que importa hoy. Pero la ciudad tiene que hacerse cargo de que estas historias no empiezan con un cuchillo: empiezan mucho antes, con señales que muchas veces nadie ve, o que se ven y se ignoran.

Comentarios (13)
Deja tu comentario
Gracias a Dios que Alison está mejorando. Me alegra muchísimo esta noticia. Ojalá se recupere pronto y pueda rehacer su vida lejos de ese monstruo.
Cuatro meses de noviazgo y casi la mata. Encima con premeditación, con el cuento del regalo. Esto no fue un arrebato, fue planeado. Que se pudra en cana.
Lo de la alevosía es clave. Significa que lo pensó antes. No fue una pelea que se fue de las manos, fue una emboscada. Espero que la Justicia lo tenga claro cuando llegue el juicio.
Yo conozco el barrio Abasto, vivo a tres cuadras. Cuando me enteré lo que pasó no lo podía creer. Las vecinas que la ayudaron son unas heroínas.
19 años y ya casi es femicida. Algo muy roto hay en cómo criamos a los pibes.
Coincido Diego, pero tampoco hay que generalizar. El problema es este pibe en particular y lo que hizo. No todos los jóvenes son así.
Generalizás vos cuando decís 'no hay que generalizar'. El problema es estructural, es cultural, es machismo. Eso sí es general.
Fuerza Alison. No te conocemos pero toda Rosario está con vos.
Me parece bien que haya actuado rápido la Justicia con la preventiva. Pero el juicio va a tardar años, como siempre. Para cuando salga la sentencia, quién se acuerda.
Roberto tiene razón en eso. La preventiva está bien pero no alcanza. Necesitamos juicios rápidos en casos de violencia de género, no que queden cajoneados.
El equipo de salud mental del HECA hace un trabajo enorme y casi nunca se los menciona. Que Alison tenga ese acompañamiento es fundamental para lo que viene.
Armstrong es un pueblo chico. Me pregunto si la familia de este tipo sabía cómo era él. Estas cosas no aparecen de la nada.