Lo que pasó este lunes en el barrio Roque Sáenz Peña no se olvida fácil. Un padre de 64 años se tiró encima de su hijo para cubrirlo de los disparos y terminó con dos balas en el cuerpo. El chico se salvó de casualidad: una bala le dio en la billetera.
Era una tarde aparentemente tranquila en Batlle y Ordóñez al 500, en la zona sur de Rosario. Rubén, de 64 años, estaba practicando con la moto junto a su hijo Lisandro, de 23, como hacían habitualmente para que el hombre mayor pudiera «rememorar lo que es andar en moto», algo que había dejado de hacer años atrás. Nadie esperaba lo que vino después.
Dos personas aparecieron de repente, encerraron a Rubén contra un árbol y le tiraron la moto encima. Uno de ellos sacó un arma. Lisandro, al ver la situación, reaccionó instintivamente y se tiró encima de las dos motos, cayendo al suelo junto a uno de los ladrones. Fue entonces cuando el segundo delincuente comenzó a disparar: entre tres y cuatro tiros, según contó el propio Lisandro.
«Estábamos practicando con la moto cuando dos personas encerraron a mi viejo al lado de un árbol», relató el joven en diálogo con Telenoche, todavía en shock. La voz le temblaba, pero tenía en la mano la prueba más contundente de lo que había vivido: su billetera destrozada, con las tarjetas marcadas por el impacto de la bala. «La billetera me salvó», dijo, y no era una metáfora.
Rubén recibió dos impactos: uno en el abdomen y otro en el brazo. Su hijo destacó que el padre permaneció consciente hasta que llegó la ambulancia, aunque eso tardó unos 15 minutos desde el momento del ataque. Fue trasladado a un centro médico y su estado era estable al momento del informe.
¿Cuánto más tiene que pasar en los barrios del sur de Rosario para que esto deje de ser una noticia y se convierta en una política de Estado? Un hombre de 64 años que salía a practicar con la moto con su hijo terminó baleado. No estaba en ningún lugar de riesgo, no era de madrugada, no había ninguna señal de peligro. Simplemente estaban ahí, como cualquier familia.
Los delincuentes se dieron a la fuga en el mismo rodado en el que llegaron. Sin detenidos, sin rastros, sin respuestas. Solo una familia que esta noche cuenta los milagros y reza para que Rubén se recupere pronto.

Comentarios (13)
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Que historia más desgarradora. Un padre tirándose encima de su hijo para cubrirlo... eso es amor puro. Ojalá se recupere pronto. Y que atrapen a esos delincuentes, aunque sabemos cómo termina esto.
Vivo a tres cuadras de ahí. Esto pasa todo el tiempo y nunca hay un patrullero cerca. Nunca. Pero para multarte por estacionar sí aparecen.
La billetera le salvó la vida, increíble. Pero lo que me parte el alma es imaginar al viejo tirándose encima del pibe. Eso no lo hace cualquiera.
Y los que dicen que Rosario mejoró en seguridad? Explíquenle esto a esa familia.
Rosario mejoró en algunas zonas, eso es innegable. Pero el sur sigue siendo tierra de nadie. No se puede comparar todo como si fuera lo mismo.
Mejoraron las estadísticas en el centro, Marcelo. En el sur la gente sigue sin poder salir a practicar con la moto un lunes a la tarde. No me vengas con eso.
Che, 15 minutos para que llegue la ambulancia con un tipo baleado en el abdomen... eso también es una emergencia sanitaria. Dos problemas en uno.
Totalmente de acuerdo. 15 minutos con dos balazos en el cuerpo es una eternidad. Menos mal que el hombre aguantó consciente.
Qué locura lo de la billetera. Si no fuera porque lo vio en cámara nadie le creería. La vida a veces depende de dónde tenés el bolsillo.
Salir a practicar con la moto con el hijo, algo tan simple, tan de familia... y terminás así. No hay palabras. Fuerza Rubén.
los pibes que hicieron esto son una lacra, punto. no hay más vuelta que darle
Hay que ver qué pasa con la investigación. Porque si los tipos se fueron en moto, hay cámaras en la zona, hay formas de rastrearlos. La pregunta es si alguien va a molestarse en hacerlo.
Ojalá que sí pero ya sabemos cómo termina. En nada. Como siempre.