Lo encontraron tendido en el asfalto, con las piernas destrozadas, a metros de donde dormía cada noche. José Francisco Melgar Deublando, 66 años, uruguayo, vivía en situación de calle en la zona de La Siberia, el predio universitario del sur de Rosario. Esta madrugada, murió en el hospital Heca. La causa: un colectivo del transporte urbano que lo atropelló y, según los testigos, se fue sin detenerse.
Todo empezó cerca de las 21 del martes, cuando dos jóvenes tocaron la puerta del refugio nocturno Sol de Noche, ubicado en Beruti al 2300. Le dijeron a la encargada del lugar, identificada como María Belén P., que a unos cien metros, en las dársenas de colectivos entre La Paz y Riobamba, había un hombre tirado en la calle. Era alguien que conocían: uno de los que pernoctan habitualmente en ese refugio. Y agregaron algo que heló la sangre: un colectivo lo había chocado y había desaparecido del lugar.
La encargada no dudó. Llamó al 911 y al servicio de urgencias 107. Cuando llegaron los efectivos y la ambulancia del Sies, encontraron a José Francisco con un cuadro gravísimo: traumatismos severos en ambas piernas, fractura expuesta en la derecha y aplastamiento en la izquierda. Las heridas hablaban solas. Lo trasladaron en Código Rojo al Heca, aún con vida pero al límite. Poco antes de la medianoche, el hospital confirmó su muerte.
¿Cuánto tiempo estuvo tirado en esa calle antes de que alguien lo viera? ¿Cuántos colectivos pasaron por esa dársena sin detenerse? Son preguntas que la investigación deberá responder.
La causa quedó en manos de la fiscal Valeria Piazza Iglesias, titular de la Unidad de Siniestralidad Vial y Homicidios Culposos. La funcionaria ordenó un paquete de medidas: relevamiento de cámaras de seguridad del predio universitario y la zona, entrevistas a testigos e inspección ocular del lugar. El foco está puesto en identificar la unidad de transporte involucrada y determinar si el conductor sabía que había atropellado a alguien.
La Siberia es uno de los puntos neurálgicos del transporte público rosarino. Por sus dársenas circulan decenas de líneas de colectivos que conectan el sur y el centro de la ciudad con la Ciudad Universitaria, sede de varias facultades de la UNR. Es también, paradójicamente, una zona donde personas en situación de calle encuentran cierto refugio nocturno, cerca del Sol de Noche y de otros espacios de contención social. Esa convivencia entre el tráfico pesado y la vulnerabilidad extrema ya había generado alertas en el pasado.
José Francisco no era un desconocido para quienes trabajan en ese refugio. Era uno de los que volvían cada noche. Tenía historia, tenía nombre, tenía 66 años. Y murió solo en un asfalto, en una ciudad que muchas veces mira para otro lado cuando la pobreza se vuelve invisible.
El caso recuerda una realidad que las estadísticas confirman: las personas en situación de calle son víctimas desproporcionadas de accidentes viales, en parte por las condiciones en que deben dormir y moverse por la ciudad. Que el conductor haya abandonado la escena —si se confirma esa versión— agrega una capa de crueldad difícil de procesar.
La fiscal Piazza Iglesias tiene ahora la tarea de reconstruir los últimos minutos de José Francisco. Las cámaras, los testigos y el estado de la unidad que eventualmente se identifique serán claves para saber si esto fue un accidente o algo peor: un abandono de persona.
Con información de: El Ciudadano, Rosario3, La Capital.

Comentarios (15)
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Que tristeza enorme. Un hombre de 66 años, solo, muerto en un asfalto mientras el que lo atropelló se fue tranquilo. Esto es lo que somos como sociedad.
Y encima en la zona universitaria, donde hay miles de cámaras. Si no aparece el colectivo con esas imágenes es porque alguien no quiere que aparezca.
Hay que esperar la investigación antes de crucificar a nadie. Puede ser que el conductor no se haya dado cuenta. No digo que esté bien, digo que hay que ver qué pasó.
No se dio cuenta?? El hombre tenía las dos piernas destruidas. Con eso me venís? Un colectivo no es una bicicleta, el impacto se siente.
No dije que estuvo bien, dije que hay que esperar. Pero bueno, acá todos son jueces antes de saber nada.
Yo paso por esa dársena todos los días para ir a la facu. Hay gente durmiendo ahí de noche, siempre. Es una zona oscura, los colectivos entran rápido. Hace años que digo que eso es un peligro.
El Sol de Noche hace un trabajo enorme con muy pocos recursos. Gracias a esa encargada al menos se supo lo que pasó. Sin ella, capaz que José Francisco aparecía muerto al otro día y nadie investigaba nada.
66 años, uruguayo, viviendo en la calle en Rosario. Cuántas historias hay detrás de eso. Y terminó así. Da bronca y tristeza al mismo tiempo.
Me parece bien que lo investigue la fiscal de Siniestralidad Vial. Esto no puede quedar en una simple estadística. Si el chofer se fue a sabiendas, es abandono de persona y tiene que haber consecuencias.
y el municipio que hace? las personas en situacion de calle en esa zona son un montón y nadie hace nada. pasan los años y lo mismo
Trabajo en una organización que asiste a personas en situación de calle en Rosario. Lo que describe esta nota es el riesgo permanente que corren estas personas. No es la primera vez que pasa algo así y lamentablemente no será la última si no hay políticas serias.
Ojalá las cámaras de la universidad hayan capturado algo. Sino este caso va a quedar en la nada como tantos otros.
Qué bueno que los dos pibes que lo encontraron fueron al Sol de Noche a avisar. En otro contexto capaz que pasaban de largo. Eso al menos.
Me parte el corazón. 66 años es la edad de mi papá. Pensar que alguien de esa edad estaba solo en la calle y terminó así... no puedo.
Hay que ver también qué empresa de transporte era. Si se identifica el colectivo, la empresa tiene responsabilidad civil y penal. No es solo el chofer.